miércoles, 22 de octubre de 2014

II Certamen de Cuentos : Votaciones :Cuento 15 "Los sueños se hacen realidad"

Los Sueños se hacen realidad

“El paso de Lagriman a Sonriman”


Se cuenta, se dice, se habla, de que no hace mucho tiempo: apareció en escena, y no muy lejos de aquí. Un personajillo un tanto peculiar: Un ser, una persona de figura no muy esbelta, más bien cabizbajo, tímido, sonrojado y de un cuerpo robusto. Un ser de poca autoestima y quererse.  Su nombre es,” Lagriman”:
Su  nombre se debe a que la mayor parte del tiempo,  lo pasaba con lágrimas  en los ojos y llorando.
Lagriman,  RECOMIENDA: Por favor, Nunca llorar con los ojos cerrados. A él, le pasó y tuvo ciertos problemas al ver que las pestañas al llorar se solapan, se juntan, hacen pandilla y no se soltaban. Son una panda muy agarrada.
2ª RECOMENDACIÓN DE LAGRIMAN: (SI LLORAS), LLORA CON LOS OJOS ABIERTOS.
Debe de procurarse, que sea: Un periodo corto, pero eso sí: intenso, tanto para dama como para caballero.
A veces, se piensa que el llorar, no es bueno, que da mala imagen. Lagriman dice: ¿Mala imagen?, “Venga ya “, cuando un ser Nace, lo primero que te hacen es, una vez desalojado de tú casa, parece que por ocupa, o algo parecido, te agarran, te sacan y por si se te ocurre mediar alguna palabra, ¡zas! guantazo en todo el culete.
¿Alguno ha pensado en ese momento “No, yo no lloro que da mala imagen”?, ni imagen ni gaitas, lo primero que te viene, de tú yo interno, es una fuerza interior que se trasforma en un grito ensordecedor .Vamos lo que se viene a llamar: “Un grito hipo huracanado”.
Una vez, limpio más que limpio… Requetelimpio. Lo cogieron y lo fueron a examinar, tal como a cualquier recién nacido.
Al examinarlo, descubrieron que había nacido con un problemilla, para Lagriman se denominaría, un bache. Enseguida los médicos empezaron a realizarle las pruebas necesarias, para poder arreglar,  el bache. Metafóricamente hablando, ósea escribiendo, disculpas. Buscaron y rebuscaron, hasta encontrar el mejor material y el mejor  operario para realizar la reparación del bache.
Para Lagriman el tiempo trascurría con dificultad, pesadez y bastante lento.  En un plis, Lagriman se quedó sorprendido y de repente recibió varias ofertas: “El querer es poder”,  
Si tú lo deseas con todas tus fuerzas y gracias a tú gran fuerza interior y al gran apoyo  que tienes a tú  alrededor, que, muchas veces nos obnubilamos y pensamos  demasiado en nosotros mismos y encima  que estamos más solos que la una, (que me perdone la una).  Sin ningún ánimo de ofender; “si uno quiere, se puede: No todo, pero sí más de lo que uno piensa”.
En este caso, Lagriman fue, más bien él no lo fue, sino su familia quien entre la variedad de médicos especialistas en  subsanar el bache, eligieron  al desbacheador.
 Su nombre: Don Luis Anti bache. (Con tal nombre, parecía dar confianza). Había otra opción, se trataba, del doctor: Don Jaime exprimicherry, decían que estaba muy entrado en el grano, lo que hizo desconfiar de él, “Vamos a ver, sí este doctor se cree que mi hijo es un tomate, lo va a  exprimir y desgranar”, (Que ni lo sueñe, por muy entrado que este, en el cultivo y recolección de frutos, varios).
Ya decidido; el día y la hora. Todo pareció entrar, en una calma bastante bacheada. El tiempo pasaba, y pasaba pero no tan rápido, como sería de esperar.
Una vez realizada, la intervención. Lagriman fue trasladado a la U.C.I., donde fue introducido en una incubadora. (Urna de cristal, cerrada. Con dos aberturas en forma de ojos de buey).
“Cuando fue mayor, sus padres le llevaron, con ellos a votar. Lagriman al ver las urnas, dijo: “Pies, para que os quiero y sin pensarlo más salió, corriendo”.
Allí permaneció un tiempo, aislado del exterior, con el fin de evitar infecciones. Pasados 20 días Lagriman fue dado de alta, con periodos de revisión cada poco tiempo.
Comentario De Lagriman: “Los sueños se hacen realidad”. Precaución con lo que se sueña, no miedo. Ja, ja, ja…..
Su evolución fue lenta, sus miembros, superiores e inferiores, se fueron moviendo cada vez más, gracias a la manipulación de su madre, que fue enseñada por los enfermeros  y médicos.
Logro: Ponerse de pie y caminar de una manera, bastante positiva. También hay que decir: Que tubo varías  secuelas, dificultad al caminar, en correr, desarrollar deportes, encefalitis…….
Pero del comentario que recibió su madre, “Para la vida que va a tener, mejor sería que falleciera”.
Ahí, quien lo hizo, se debió callar. Fácil decirlo, difícil hacerlo pero NO IMPOSIBLE.
Su trayectoria fue en aumento, se fue desenvolviendo con soltura en el trascurso de su vida.
Algunos momentos no fueron fáciles, pero los supo llevar, realizó sus estudios, emprendió un trabajo, montando un comercio, que duró un largo periodo de tiempo.
Conoció a una Dama, y con el tiempo se casarón. Otro sueño hecho realidad, el pobrecito de Lagriman, lo que, solo estaba acostumbrado a ligar, pero bien ligar, eran constipados: Que estos te agarran y no te sueltan de ninguna manera, ooohhhhhh. 
Vamos pero fue bien ligado por esta, inmensa DAMA.
El tiempo trascurría, con normalidad, un ir y venir, no parar de hacer cosas. Un día, debido a  la dificultad de movimiento que arrastraba desde hace tiempo y debido a la espina bífida, se fue a levantar de la cama  y una pierna le falló, ese fallo produjo una caída desde su propia altura, hacía el suelo, en el trayecto el cuerpo cayó al suelo, y la cabeza en la trayectoria golpeo en el sofá, que había cerca de la cama.
En un principio, se fijaron más, en una pierna, en la que al caer,  se dobló y se sentó sobre ella. El malestar era bastante, pero como no había sido la primera vez que se caía, no quiso darle mayor importancia.
Con el paso del tiempo, los miembros superiores e inferiores, empezaron a perder, fuerza, exactitud de respuesta al estímulo, lo que le hizo acabar acostado.
Viendo y sintiendo esto, decidieron llamar al médico.
Una vez le vio y le revisó, ante la gravedad que vio, le mando ingresar de urgencias. Ya ingresado, le realizaron más pruebas, las cuales iban descartando unas cosas y llevando a otras, después de unos días en un centro con un tipo de tratamiento, que no conseguía levantar el vuelo, lo destinaron a otro, donde tampoco daban con la fórmula, debido a su falta de movilidad y problema respiratorio, y falta de medios… Lo destinaron a otro centro hospitalario.
Lagriman, del trayecto a este centro hospitalario, recuerda, que se le hizo largo, de vez en cuando, preguntaba el tiempo que faltaba, y lo que respondían: “Ya falta poco tranquilo”.
La comodidad en estos vehículos no es grande, y si se une, la intranquilidad y malestar que uno lleva…. pequeño, gran lado positivo, la atención de los profesionales.
Una vez llegado al centro, fue ingresado en planta, la “Calma “volvió, los médicos lo examinaron, y descubrieron, bastantes deficiencias, en su cuerpo.
(Un nuevo bache, se cruzaba en su camino). Pasadas unas horas fue llevado a la U.C.I., donde permaneció un largo periodo de tiempo. En un principio, debido a la sedación, Lagriman no era consciente, de lo que allí pasaba.
En ningún momento, estuvo solo. Acompañado,  con más lesionados con diferente tipo de lesión, médicos, enfermeros/as, auxiliares…… Que en todo momento velaban y se relevaban para el continuo seguimiento de los enfermos. Además de familiares varios.
Lagriman, tuvo varios tipos de “baches”, problemas de respiración, llego con ¼ de capacidad en un solo pulmón, y el personal dedicado a reanimarle, está sección, con mucho trabajo y empeño logró sacarlo adelante, después de largo e inmenso trabajo.
Una parada cardiaca, con una reanimación inmediata, otro sueño hecho realidad, volver a la vida.
Tanto las enfermeras, enfermeros que allí se encontraban no le dejaban, ni a él, ni a nadie sin un control exhaustivo.
Estuvo intubado, conectado a un respirador artificial, durante un largo periodo.
Poco a poco, parecía que se iba estabilizando, los pulmones parecían ir respondiendo, otro  bache  apareció. 
Un problema en la circulación en la vena femoral, lo que le produjo por falta del riego sanguíneo, una hinchazón, en todo el cuerpo que le trasformo de Lagriman al muñeco de Michelin, más redondo y orondo imposible.
De nuevo una inmediata intervención, logro poco a poco, estabilizar y devolver el cuerpo a una normalidad, aceptable. Paso de ser el muñeco de Michelin, a Lagriman: Un sordete, gordete, pero majete.
Pasó de comer gelatina de diferentes colores, a ingerir algo de comida, fue despacio pero, poco a poco ingería comidas suaves.
Todo aquello empezaba a serle más agradable, difícil pero un poquirriquitín más llevadero.
Recuerda, con mucho cariño el poder girar el cuello un poco y poder ver el cielo, aparte de las pantallas de ordenadores y monitores que era lo más cercano que tenía.
Un ir, venir y pasar de muchas personas, con bata blanca, y tapados hasta la coronilla.
Pasado un largo periodo, decidieron trasladarle a planta. Algo que Lagriman deseaba, desde su yo interior.
(Todo este periplo, hizo que se alargara su estancia hospitalaria).
Una vez ya en planta, continuó con respiración asistida y su traqueo en la garganta. Durante un tiempo, pasaron a intentar reanimar esos músculos y esos miembros que tenía adormecidos.
Una manera, fue a base de ese artilugio que lo denominaban: “El Avión”, y además de una manipulación directa de los fisios; Lagriman lo recuerda con lágrimas en los ojos, debido a la molestia que le causaban dichas movilizaciones.
Estas manipulaciones, fueron dando lugar a un lento despertar, de ciertos músculos, nervios, articulaciones que en un principio no respondían de ninguna forma.
Pasados unos días, Lagriman recuerda, que, estando tumbado que era su forma habitual de estancia en la cama, notó como una pequeña sensación en uno de sus dedos, en un primer momento pensó que se trataba de un espasmo muscular, está sensación la volvió  notar y de forma no inmediata, pero sí,  casi seguida, giró su cabeza y miró su mano.
En ese momento vio, como el dedo corazón de su mano derecha, ¡se movía despacio de arriba, hacía abajo!, lentamente. “Pero se movía”.
Lagriman al percibir esa sensación empezó a pensar, a sentir: Sí ese dedo se mueve porque no podría llegar a moverse el resto.
Su inquietud entraba en aumento, esperando la llegada de la dama que tenía la inmensa fortuna de que le acompañara en este camino.
Una vez llegó ella, le intentó trasmitir esa sensación y ese momento vivido por él, de la mejor manera. Una vez lo pudo volver a realizar, el gesto, el ambiente, la sensación, no se puede explicar, pero metafóricamente hablando, con disculpas escribiendo. “Poder sentir, sentirte y ser sentido”… Aquel excepcional momento finalizó, con un inmenso abrazo, fundiéndose los dos.
A partir de ese momento, los nervios y los músculos, parecían despertar de ese largo letargo. Fue a base de estimulación, por parte de los enfermeros/as, de la planta que le hacían moverse o que intentara moverse de diferentes maneras. Lagriman, poco a poco, fue notando que las extremidades se movían un poco más.
A partir de ese momento: A Lagriman le surgió, en su cara un gran gesto, ESGRIMIÓ UNA GRAN SONRISA.
Cosas pensadas, soñadas… se iban cumpliendo y él iba, saliendo hacía delante, con ganas, con fuerza, y con un fortísimo e inmenso apoyo que le empujaba hacía delante.
Paso de ser Lagriman a SER: SONRIMAN

Bajó al gimnasio, con respeto y esgrimiendo una sonrisa en su cara, le pusieron en la camilla que se va inclinando y subiendo de forma vertical, y fue aguantando, (no se mareaba…)
Esto dio lugar a que le sentaran en una silla de ruedas, algo que a él no le gustaba desde hacía mucho tiempo antes.
Una vez sentado en la silla, ayudado por enfermeros/as y otras veces la dama que le acompañaba, fue yendo de un sitio a otro, hasta que pudo desplazarse él solo. Este vehículo, ósea la silla, no se separaba de él en casi ningún momento.
Posteriormente, pasó al standing, otro aparato donde te incorporan 2 monitores hasta quedarte de pie, eso sí con sujeción en cintura y el culete apoyado. Las piernas parecían aguantar, poco pero aguantaban, y no se mareaba. También pasó a recibir electro estimulación, con pequeñas descargas, que estimulaban los músculos.
Estuvo yendo a piscina durante un largo periodo de tiempo, lugar muy agradable, ya que podía caminar con la ayuda de un flotador y una barra lateral en la que se apoyaba... Al pesar menos, era más… “Fácil”. A la vez de hacer nadando algún largo de la piscina, y algún trago de agua también se llevó.
Todo acompañado en el gimnasio, con una ayuda inestimable, de su fisio, que con tarea difícil en un principio, pero muy poco a poco, unieron formas y actitudes.
Se empezaba en la camilla, con pesas y lastres, después la fisio le manipulaba, para desentumecer músculos, articulaciones…
Tiempo más tarde, tras haberse puesto de pie, con la ayuda del standing y luego del fisio, le llevaron a las paralelas. Ese día para Sonriman, fue inolvidable, ¡poder ponerse de pie!, primero con ayuda y posteriormente, el solo sin ayuda, apoyado con sus dos manos y brazos sobre las dos barras que forman las paralelas, ¡sus piernas respondían!.
En un principio fue incorporarse y ponerse de pie, poco a poco, estando parado, distribuir  el peso sobre las dos piernas, primero en las dos y, posteriormente, primero a un lado y luego al otro.
El estudio de su caso, diagnosticaba que, “Dé pie se podría poner, pero caminar no”.
Pasado un tiempo, fortalecidas las piernas, los brazos y demás miembros, logró, con mucha calma, y despacio, empezar a dar algún paso.  OTRO SUEÑO HECHO REALIDAD.
Poder caminar, despacio con ayuda pero CAMINAR.
De ahí, pasado otro tiempo, decidieron que era hora de probar con el andador. Sonriman miedo no le tenía pero respeto sí, y una de las cosas que tenía bien claro era: “no caerse al suelo y poder producirse otra lesión”.
Llegó el momento y con ayuda de unas tobilleras, que iban sujetas al tobillo y a la planta del pie (para ayudar a realizar el juego del tobillo y que no se trabaran los pies, al ir a dar el paso).
En un principio, necesitaba bastante ayuda, para ponerse en pie, poco a poco la ayuda fue disminuyendo, y de dar dos pasos, paso a diez, más tarde a veinte…hasta conseguir dar una vuelta al gimnasio sin sentarse, eso sí, muy, pero que muy, despacio.
Lo que en un principio, parecía muy difícil, casi imposible, lo consiguió.
También, hay que decir, que Lagriman fue ayudado, psicológicamente, de una forma espléndida por el gabinete psicológico. Este hizo maravillas con los pensamientos tan negativos, que en un principio, tenía Lagriman, para cambiar las tornas y llevarlo por un buen camino.
Pasado un largo periodo de tiempo, Sonriman fue dado de alta, de ese GRAN CENTRO HOSPITALARIO.
 QUE PARA ÉL: Es un lugar, donde nadie desea tener que llegar allí, pero, en ciertos momentos, ciertas circunstancias, es el mejor sitio donde te pueden tratar y ayudar.

“UNA INMENSA SONRISA”, DE:     SONRIMAN (M.P.M.).

37 comentarios:

  1. Me gusta. Voto por este

    ResponderEliminar
  2. "No es lo que te pasa,sino cómo reaccionas a eso que te pasa"Enhorabuena¡Y mi voto

    ResponderEliminar
  3. Hola! Me ha gustado la evolución conseguida y el inmenso esfuerzo recompensado. Te voto porque tu lo vales y has conseguido cambiar a sonriman. Un beso voto por el

    ResponderEliminar
  4. Me gusta, Voto por él.

    ResponderEliminar
  5. Me gusta. Voto por este, es maravilloso

    ResponderEliminar
  6. Voto por este. Un ejemplo de superación y valentía...propia y de todas las personas que le quieren

    ResponderEliminar
  7. Muy bonito, y emotivo. Mi voto es para ti

    ResponderEliminar
  8. La Hermana de...
    Me gusta, y mi voto va para el.

    ResponderEliminar
  9. Me ha gustado. Tiene mi voto

    ResponderEliminar
  10. Muy emotivo. Tiene mi voto

    ResponderEliminar
  11. Ahí está mi voto. Como no a un cuento tan bonito.

    ResponderEliminar
  12. Esta muy bien! Mi voto es para ti :)

    ResponderEliminar
  13. Mi voto es tuyo, es increíble!

    ResponderEliminar
  14. Me encanta, mi voto para ti

    ResponderEliminar