Elena Vila Herrero por Carmencita |
Elena Vila Herrero, Médico Especialista en Neurología, no tuvo que pasar por el trance de una enfermedad para empatizar con sus pacientes (como en el caso del protagonista de El Doctor que cito abajo) pues ella ya era consciente de lo importante que es saber escuchar y explorar con calma a sus pacientes.
El pasado mes de Octubre tuve la ocasión de hablar con tranquilidad con ella a propósito de su estancia en Toledo para pasar la revisión anual y someterse a un tratamiento. para paliar el dolor que es, de los daños colaterales de la lesión, el que le resta calidad de vida.
De Elena ya hablé durante su primer ingreso http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2012/12/subir-al-everest-sin-estar-entrenado.html pero no conté algunos aspectos dado que aún se encontraba en la primera fase de la rehabilitación. Para todo el mundo es duro afrontar una lesión medular pero cuando uno conoce desde el principio a lo que se enfrenta, el estrés se multiplica. A veces es mejor no saber demasiado y afrontar de modo progresivo. Cuando se es médico y, en este caso, neuróloga, es difícil escapar al conocimiento de la dimensión de la enfermedad. Bien es cierto, que la negación, cuando se produce, no está reñida con el conocimiento científico.
Hoy quiero hablar de Elena porque está escribiendo todo el proceso de su enfermedad lo que puede ser un documento de interés y de gran ayuda para otras personas que tengan que afrontar lesiones tan catastróficas.
Recuerdo que su padre, Felipe, me contaba que Elena era muy querida por sus pacientes por el tiempo que les dedicaba y por la facilidad que tenía para empatizar con ellos. Su experiencia desde el otro lado, ahora como paciente, es lo que la ha llevado a escribir sobre la enfermedad y la rehabilitación con un mensaje muy claro para los profesionales de aquéllas disciplinas que están en contacto con el paciente : Hay que ponerse en el lugar del paciente. Aquí nos vendría muy bien la expresión : "Te puede pasar a ti". de ahí que haya titulado estas memorias sobre la enfermedad y el proceso de rehabilitación : "Bajo la piel de mi paciente". Espero que algún día vean la luz.
El retrato que tan gentilmente nos han cedido la autora, su Tía Carmencita Herrero y Elena, deja ya asomar algunos rasgos de su personalidad. A esa edad ya se ha forjado la personalidad y la autora supo en su día captar muy bien algunos de los rasgos de su sobrina.
En todo proceso rehabilitador hay luces y sombras y, en ocasiones, éstas últimas son las que predominan y cuesta ver la luz al final del túnel no sólo a los pacientes sino también a sus familiares. Elena tuvo muchos frentes abiertos durante su rehabilitación pero puso un gran empeño y coraje en la misma. Ello unido al buen pronóstico de su lesión han hecho que pueda retomar su vida satisfactoriamente y su trabajo incorporándose de manera progresiva. Si antes de contraer la lesión ya era una buena profesional, la experiencia vivida en primera persona seguro que la lleva a la excelencia y a ser más empática y humana si cabe.
No puedo dejar de mencionar el relevante papel que ha jugado su familia, hijos, hermanas y padres, muy especialmente estos, en la rehabilitación y buen afrontamiento de Elena. Queda muy bien reflejado en las Memorias.
Vemos como Elena sigue disfrutando de la vida y ella misma me dijo : "Soy más feliz ahora que antes de la lesión".
Aquí la vemos disfrutando este verano de un día de baño y sol
Este fin de semana tuvo la agradable visita de Cristina López Medina "Tirando del Carro" http://tirandodelcarro.wordpress.com/ Espero poder tener algunas fotos de este encuentro y con el visto bueno de ellas, colgarlas.
Elena y Cristina en el Jardín Botanico de Málaga |
El Doctor https://www.youtube.com/watch?v=khWp4HsczMk
"Los paciente tienen nombre, sienten miedo, vergüenza y se sienten vulnerables, se sienten enfermos y quieren ponerse bien y por eso ponen sus vidas en nuestras manos".
Amar la vida "Wit" https://www.youtube.com/watch?v=RK4z8LeR3pU
:-)
ResponderEliminarDecía Jorge Cafrune
ResponderEliminarTu crees que eres distinto
Porque te dicen poeta
Y tienes un mundo aparte
Más allá de las estrellas
Poeta de muchas rimas
Vete a vivir a la selva
Y aprenderás muchas cosas
Del hachero y sus miserias
Vive junto con el pueblo
No lo mires desde afuera
Que lo primero es ser hombre
Y lo segundo poeta
Si de algo me siento muy, pero que muy, orgulloso es de que mi hija Elena sea primero mujer y después doctora.
Un fuerte abrazo
No se qué ha pasado con el primer comentario de un anónimo pues no hay texto.
ResponderEliminarRespecto al tuyo, Felipe, además de compartir tu comentario, me ha resultado muy grato recordar los versos de Jorge Cafrune, uno de mis autores que ahora empiezo de nuevo a escuchar. Su "Samba de la Esperanza" viene también muy bien a nuestro blog.
Incluso una lesión medular tiene sus cosas buenas....y sin lugar a dudas una de las mejores es la gente nueva que aparece en tu camino, que te enseña, te ayuda, te emociona, te quiere.... Yo conocí primero a Elena y después a la doctora Vila, y no hay fronteras. Estoy muy orgullosa de contarme entre sus amigxs.
ResponderEliminar(Este fin de semana ha sido tan bonito y divertido que apenas nos hemos acordado del móvil...si consigo alguna foto de las dos te la envío...)
El sistema no me ha reconocido, pero evidentemente la del comentario anterior soy yo.....
ResponderEliminarGracias, Cristina. espero impaciente vuestras fotos de ese estupendo fin de semana.
ResponderEliminarYo suelo ayudar a ver a los pacientes las cosas buenas que la lesión aporta, que son muchas aunque está claro que contraer una lesión medular no es lo mejor que le puede pasar a uno.
Gracias por asomarte a nuestra ventana.
Mari Ángeles...el primer comentario tiene una sonrisa...fíjate en los signos! Cuanto se puede decir con una sonrisa! Besos sonrientes de Bom y Elena
ResponderEliminarGracias de nuevo. Tengo que estar superatenta para que no se me escapen los nuevos códigos de comunicación, jejej.
ResponderEliminarGracias por vuestra sonrisa y aliento.
Muy ingenioso el primer comentario de Bom y Elena. Yo también me quedé perplejo al leerlo. Es cierto que una sonrisa puede ser como la luz en la oscuridad. Un abrazo
ResponderEliminarNo se si es una luz, Felipe, pero creo que es contagiosa y deberíamos de reirnos más porque parece que ya está más que comprobado que es una de las mejores terapias.
ResponderEliminarMe alegro que hayáis sido capaces de ver esa sonrisa. Es lo mejor expresa lo que siento después de leer esta entrada
ResponderEliminarGracias
ResponderEliminarPreciosa entrada, me alegra mucho saber que Elena esta mucho mejor, en una visita al Hospital la conoci a ella y a su familia, no creo que se acuerde de mi, ya todos sabemos que los inicios de la enfermedad es como estar en una nube... tengo noticias de ella a traves de Raquel, una chica maravillosa, terapeuta ocupacional de Malaga con la que colaboro algunas veces en la universidad contando mis historias, jejeje Espero que le vaya muy bien en su lucha contra el dolor y espero volver a verla pronto, un beso. BELISA
ResponderEliminarCreo que lo tienes fácil, Belisa, pues ambas estáis en Málaga. Yo le hablé en esta visita de tí y de tu colaboración con Aspaym Málaga.
ResponderEliminarRecuerdo muy bien aquél 10 de Diciembre de 2012 que te acompañé a la planta donde estaba ingresada Elena porque tu ya sabías de su ingreso.
Dos lesiones causadas por distintas enfermedades, la de Elena y la tuya, pero con buen pronóstico ambas. ¡Enhorabuena, malagueñas!
Buenas noches, es un indudable reflejo de: Espíritu de superación, gran afrontacion a un bache, y el :Si uno, a quiere puede .. yo que he estado trabajando en una tienda de calzado, la puedo y la digo, Dama : A sus pies. .. por el empeño, la fuerza y las ganas que tenéis. Una inmensa sonrisa aaaaaa. Manuel ( sonriman ). Y ahora vere como me incorporo.
ResponderEliminarEmpeño y coraje no le ha faltado, es cierto, como a tí, Manuel.
ResponderEliminarDesde fuera, me sigue admirando esa capacidad para hacer frente a tanta situación adversa que tiene el género humano.
Gracias por unas palabras tan bonitas, aunque sospecho que bastante inmerecidas. Espero poder hacer honor a ellas, en el futuro, con cada uno de mis pacientes.
ResponderEliminarHa sido un detallado, María Ángeles. Eres inigualable.
¡Qué bien, Elena, que al fin hayas podido publicar tu comentario!
ResponderEliminarEs justo y merecido, en nadad desproporcionado. Sigue siendo así e interesándote por los pacientes como tu sabes hacerlo. es el mejor pago que recibirás.
Yo espero seguir dando estos últimos años también lo mejor de mí, mala señal sería que no lo hiciera con la ilusión y el empeño que me caracteriza. Es difícil no dar cuando recibo tanto.
¡Ah!, me quedé con ganas de verte ayer.
Paciente de Elena:
ResponderEliminarYo he sido paciente suyo, y tuve una lesión medular antes que ella la padeciera, posiblemente no le gusten los elogios, pero a mi entender no son elogios sino la realidad, he conocido a muchos doctores y siempre he tenido la idea que que algo falla con ellos y es que lo primero que un paciente necesita es que le escuchen y no que antes de que le cuentes cual es tu problema ya están rellenando el recetario. Elena no solo escucha a sus pacientes sino que hace todo lo posible por ayudarte por encontrar una solución a tus problemas aunque no sean de su especialidad.
Yo estuve ingresado en la unidad de lesionados medulares, y poco antes de darme de alta una enfermera quiso hacerme una entrevista privada, pues estaba haciendo un estudio sobre como ven la vida los lesionados medulares, una de las preguntas fue que creía que se debe mejorar para su atención: Mi respuesta fue muy clara, escuchar al paciente, cuando pasas por esa experiencia lo necesitas mucho y más en mi caso que estuve solo casi todo el tiempo en el hospital y como yo había más compañeros, pero los médicos allí iban a su rutina, no lo hacían con maldad, simplemente no eran conscientes del impacto que supone verte en esa situación de la noche a la mañana. Es curioso que ellos, incluida la psicologa que pasaban tantas horas con nosotros no fuesen conscientes de lo dificil que era para nosotros y el trato era como si estuvieses resfriado, si te dolía algo, o estabas mal lo arreglaban todos con unas pastillas, pero me dí cuenta de que médico o no en enfermedades o lesiones graves nadie puede entender exactamente como es hasta que lo vives.
Animo Elena, sigue luchando sé que eres fuerte y tienes fuerza no solo para superar tus obstaculos, sino para ayudar a tus pacientes.
Muchísimas gracias por entrar al blog y hacer el comentario que les haré llegara Elena y a su familia. Me alegra saber que ambos tenemos la misma percepción de la Doctora E. Vila.
ResponderEliminarPARA ANONIMO: SI ESTAS EN MALAGA Y NECESITAS ALGUN APOYO, EN ASPAYM MALAGA ESTAMOS PARA APOYARTE, aspaymmalaga@gmail.com y para informacion http://www.aspaymmalaga.com/ BESOS BELISA
ResponderEliminarGracias, Belisa.
ResponderEliminarPara Belisa de Anónimo.
ResponderEliminarMuchas gracias por el ofrecimiento de ayuda, afortunadamente mi lesión no ha dejado secuelas graves y hago vida casi normal.
Mil gracias
Elena soy Rafael Plaza paciente tuyo complicado operado del corazón etc.he visto esta página por casualidad y me alegro de todo corazón que estés tan bien guapa!!!
ResponderEliminarLe hago llegar a Elena Vila tu comentario. Gracias, Rafael y me alegra saber que tu tambien estás bien.
ResponderEliminarDesde 17/08 lo q parecía una sintomatologia no importante, se transformó en mielitis, después por otro lesiones observadas en RC no clínicas anteriores ya no podíamos hablar episodio aislado, y finalmente la punción lumbar dio positiva y el diagnóstico es RM-RR. Doy gracias por tener vida normal, trabajo, duermo, como, sonrio. La fuerza, el
ResponderEliminarOptimismo me ayudan, aunq a veces sī hay temores.
Conozco a Elena y a su familia, q fue la mía durante los años q viví en Málaga, y ahora le agradezco su interés al hablar con colega del equipo de neurólogos de Sevilla, donde vivo, pero sobre todo sus palabras y recomendaciones profesionales. gracias Elena. Es muy importante para mí saber a te tengo ahí, cerca. Gracias Carmencita, amiga. Isabel Arribas.
Pues gracias a tí también Isabel.
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