martes, 31 de octubre de 2017

Otra de motos

Este Fran siempre nos tiene a vueltas con su motos y se las ingenia para estar en contacto con ellas y disfrutar de las maneras más originales.

Esta vez se la ocurrido hacer de manager, como el dice, con este chaval al que le ha cedido una de sus motos.






lunes, 30 de octubre de 2017

Viento en popa a toda vela (III)

Estos chicos no paran y eso que no han hecho más que empezar.

Ya dediqué otras dos entradas el pasado verano

http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2017/07/viento-en-popa-toda-vela.html

http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2016/09/buen-rumbo-viento-en-popa-toda-vela-con.html

José Luis Montoya, presidente de ADA Mar Menor y Kive Vives (Juegos Parlímpicos de Atenas 2004) han participado en el Campeonato de España en Almería entre el 14 y 17 de Septiembre.





Acaban de participar en  el Campeonato de Vela de Europa en Mèze (Francia), representando a España.

Esta tarde cuelgo algunas imágenes que me envían.





Gracias, como siempre, por compartir.



domingo, 29 de octubre de 2017

Luchando por normalizar la situación de las mujeres silleras

Paula Miranda
Paula Miranda quiere lanzar un mensaje de "normalización" al participar en el certamen Miss Wheelchair World. Representa a su país, Chile, en el concurso de belleza Miss Silla de Ruedas y nos cuenta lo feliz que está por poder contribuir a una experiencia como esta que va más allá de premiar a la más guapa.  
Paula tuvo un accidente grave de coche con 19 años y quedó en silla de ruedas, pero quiere demostrar que nada puede pararle. Sube el volumen de la voz y ralentiza el ritmo de sus palabras para que quede bien claro: ese percance no va a limitarla en nada. De hecho, estas ruedas se han convertido en su mejor complemento: “Amo mi silla de ruedas porque me lleva a todos lados”.
Le encantó la idea de participar porque está convencida de que concursos de belleza como este pueden concienciar a muchos de la necesidad de promover valores de respeto. Paula trabaja para que haya una verdadera inclusión: “Poner una rampa y un ascensor no es inclusión. Prefiero mil veces subir unas escaleras con ayuda si con esto se logra que la gente cambie la mentalidad”. Le horroriza pensar que la gente siente pena por ella. La visibilidad que darán estas 24 chicas ayudará a cambiar la imagen y actitud que la sociedad tiene hacia las personas que van en silla de ruedas. 
Ni bordillos, ni escalones. Para Paula, el peor escollo que tiene que superar día a día es la mentalidad cerrada de la gente. “Solo son unas ruedas, no más. Yo no estoy enferma y no me gusta que me atiendan como si lo fuera. La gente te trata de pobrecita, pero yo de pobrecita no me siento nada”, insiste en varias ocasiones.
Lucha todos los días para que se les deje de ver como bichos raros, por eso está tan orgullosa de participar en este concurso de belleza. Nos cuenta que muchas veces los niños van a ella impresionados por su silla de ruedas eléctrica y que sus padres les reprenden por acercarse.
“Yo hago todo. Puedo hacer lo mismo que todo el mundo. La silla de ruedas no es un impedimento. Me puedo casar, puedo estudiar, puedo trabajar… igual que tú”. Está estudiando psicología porque quiere ayudar a todos aquellos que aún no han conseguido hacer este mismo proceso de reflexión.

https://www.diariofemenino.com/articulos/psicologia/la-historia-de-paula-miranda-representante-chilena-en-miss-silla-de-ruedas/

http://misswheelchairworld.com/en/?all=1

http://misswheelchairworld.com/en/news,33,miss-wheelchair-world-2017-results-proclamation.html

sábado, 28 de octubre de 2017

El beso

Supongo que casi todos los seguidores de este blog conocéis este cuadro de Gustav Klimt "El beso"


Pero hoy quería hablar de este otro beso que también quedó inmortalizado en las Paraolimpiadas de 2016 en Río de Janeiro
http://365diasdevalentiamoral.com/discapacidad/adam-lancia-jamey-jewells-beso-conmovio-los-juegos-paralimpicos/





Una preciosa historia de amor

Adam,  de 36 años, nació sin piernas.Desde los 12 meses comenzó a usar prótesis, y a los cinco, empezó a practicar diversas disciplinas deportivas.Fue cuando tenía nueve años que descubrió el básquetbol en silla de ruedas, y a partir de ese momento se dedicó por entero a ese deporte.Adam ya ha asistido a cuatro Juegos Paralímpicos en forma consecutiva, incluyendo el de Río 2016.


Por otra parte, Jamey, de 27 años, está en silla de ruedas desde los 14, tras sufrir un accidente de tráfico.Su debut fue en los “Juegos Paralímpicos de Londres 2012” también en básquetbol en silla de ruedas.Cuatro años más tarde, ha conquistado junto a su equipo el quinto lugar, lo cual fue una infinita felicidad, tanto para ella como para su esposo Adam.






viernes, 27 de octubre de 2017

El hombre medular

"Cuando me lavaban el pelo, lo recuerdo como un pequeño placer en medio de un sufrimiento cada vez más consciente."

Cada día nacen "nuevos hombres y mujeres medulares" a pesar de los esfuerzos y campañas para evitar que acontezcan las lesiones medulares.

Hoy quiero hablar de uno de los muchos lesionados medulares que pasaron por nuestro Hospital y que hoy merece esta entrada con motivo de ese libro que tiene previsto publicar : "El hombre medular".

Se trata de Hernán Valladares y esto es lo que dice de su libro


"Este libro nace con la conciencia por parte de su narrador de que lo subjetivo es inevitable. A pesar de ello, mi intención es situarme en la atalaya del observador y desde ahí elaborar un fresco en el que se entremezcle lo subjetivo y lo objetivo, lo atingente al propio yo y aquello que está fuera de él; aunque pretencioso, intentaré explicar mi entorno (sobre todo lo humano, las personas y las historias que me han ido llegando a través de ellas, sus estados anímicos, etc.) con el mismo grado de frialdad que cuando se trate de ir contando mi propia historia y los procesos psicológicos implicados en ella, su evolución y su implicación bidireccional con el entorno —como digo, sobre todo en su dimensión humana—. Esa es la única vía transitable para que este libro y las posibles conjeturas derivadas de él sean extrapolables, interesantes o incluso útiles a otras personas."
http://diariusinterruptus.blogspot.com.es/2014/05/el-hombre-medular-cap-iii.html

Algunos de sus capítulos han sido publicados en su blog "Diarius Interruptus" (ver enlace sobre esta línea).

Anoche le informé de la convocatoria del V Certamen de Cuentos Sobre Ruedas y es posible que nos deleite con un pequeño cuento. Gracias, Hernán, será un placer leerte.

¡Qué mejor cierre que con este estudio para piano de Frederic Chopin que creo que le gusta a Hernán!

https://www.youtube.com/watch?v=4_0umDHCfSE

jueves, 26 de octubre de 2017

Todo pasa, aunque poco a poco, todo va pasando


 EL ALREDEDOR

Canta el alrededor, no hables de ti,

que no eres sino ovillo, una escondida
trama de rostro y voz, azar y sangre,
de donde emerges hueco a por oxígeno.

Canta el alrededor, llena tus bronquios

con ese gas de ser que flota al lado.

Los frutales de junio ya rebosan.

En las ciruelas amarillas hay
destilación y fin. Si te antepones,
tu día escribe, al reposar sobre ellas,
un ilusorio siempre en el ribazo.

Mira después la bruma al disiparse:

¿podrías albergar tanta advertencia,
tanta premonición sin vanagloria?

En las cosas el tiempo es otro tiempo,

separado del tiempo de tu edad.
No tiene años, tiene luz, no es ansia.
Canta el alrededor, no te dibujes.



No es la primera vez que dedico una entrada a Antonio Cabrera. La primera a su ingreso en la UVI de nuestro Hospital
http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2017/05/un-poeta-en-la-uvi-versos-para-la.html

La segunda con motivo del Día Internacional de la lesión Medular
http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2017/09/dia-internacional-de-la-lesion-medular.html


Y hoy, tras este pequeño homenaje que su amigo Miguel Ángel Hoyos, Director de informativos de TVE le hizo el pasado 22 de Octubre

http://www.rtve.es/alacarta/videos/noticias-24-horas/24h-antonio-cabrera/4265972/

Este pequeño reportaje nos deja algunos mensajes llenos de esperanza en la voz del poeta :

- "Que la cabeza funcione, es un buen regalo"
- "Qué importante es poder compartir emociones y poemas con otros, poder conversar"
- "Todo pasa, aunque poco a poco, todo va pasando"

Esta tercera expresión usada por Antonio, me ha traído a la memoria este tema de Antonio Machado de "Proverbios y Cantares" en la voz de Juan Manuel Serrat

https://www.youtube.com/watch?v=Lj-W6D2LSlo

Algunos enlaces de interés

http://amediavoz.com/cabrera.htm

http://elhacedordesuenos.blogspot.com.es/2015/02/poesia-y-verdad-de-antonio-cabrera.html

https://carlosalcorta.wordpress.com/2016/06/10/1650/


martes, 24 de octubre de 2017

Volver a abrazar



"Hasta que no probó un abrazo, no sabía que podría volver a abrazar"

He dedicado en el blog algunas entradas a los abrazos.

http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2015/05/el-libro-de-los-abrazos.html

http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2013/05/abrazos.html

De besos y abrazos también hubo en esta entrada para todos los gustos

http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2013/07/besos-al-partir.html


Las personas que sufren una lesión medular que afecta a las vértebras cervicales y que les condiciona, por tanto, una condición de tetraplejia, creen que nunca van a poder abrazar debido a la limitación de sus miembros superiores. A mí me gusta decir que hay muchos modos de abrazar. Se me ocurre que podía lanzar una invitación a los seguidores a modo de tormenta de ideas, como hiciera en su día con los besos y abrazos.

Espero vuestras propuestas sobre variantes de los abrazos.

¡Ah! Y este año observo que los cuentos están de capa caída y nadie se anima. Desde aquí os recuerdo que el plazo sigue en pie y a este paso o lo prolongo o lo clausuro.


miércoles, 18 de octubre de 2017

En lo que dura un parpadeo

Ahora sé que la diferencia entre estar vivo o muerto es un parpadeo, un instante, no se ve venir, es un segundo que rompe tu vida.


"En lo que dura un parpadeo"… decía una persona que vio como su vida daba un giro radical, hasta el punto de no conocerla. Acababa de perder a su marido y su hijo en accidente de tráfico. Instantáneo, sin más explicaciones, sin poder maniobrar, sin poder defenderse. Mientras intentaba aferrarse a lo que todavía no sabía que eran sólo jirones de lo que había sido su vida, su solidez, su seguridad, sus motivos, su alegría; sumergida en su incertidumbre se repetía: "no es posible". Y esto, aún siendo poco, iba tomando formas tenebrosas que no conseguía desvanecer con esos retazos de su realidad que, aunque todavía no lo sabía, ya sólo existían en su mente. A estas alturas no le engañaba ni su necesidad de engañarse. Era un vendaval que barría sin piedad su vida y su trayectoria personal.
¿Qué hacer? En un primer momento se repetía "no, esto no puede ser, tenía muchos proyectos… la maqueta del tren, una casa en el campo, un sitio donde montar y desmontar coches, fabricar un kart, educar a su hijo, llevarle a Polonia, casarnos, llevarme embarazada a la playa… Y a nuestro pequeño le quedaba todo por hacer pero había hecho todo lo que quería. Sus deseos eran sencillos y fáciles de conseguir, no sabía lo que era pasado ni futuro, ni vivir ni morir. Fue muy feliz, apenas conoció el sufrimiento, si exceptuamos el dolor de las vacunas. Nunca he sido tan feliz como cuando le arrancaba una sonrisa…".

La brusquedad añade a la situación una percepción de desorganización e incoherencia que provoca emociones y sensaciones muy desestabilizadoras. El mejor modo de entender lo que encierra una experiencia traumática es el relato de quien lo ha padecido y lo sigue sufriendo.

Relato

En diciembre de 2006 mi familia y yo tuvimos un grave accidente, en el que mi marido y nuestro hijo fallecieron. Minutos antes de que ocurriese, había leído en un panel de la carretera el número de muertos en accidentes de tráfico durante el mismo puente el año anterior. Recuerdo haberlo comentado, pero en ningún momento lo viví como un problema propio, aunque, de hecho, es un problema que nos afecta a todos.
Es difícil expresar los sentimientos, los pensamientos, las sensaciones que aparecen cuando vives un accidente de tráfico, porque es una experiencia por la que nunca has pasado, no sabes nombrar las sensaciones porque sencillamente nunca antes las habías vivido. No entiendes mucho de lo que pasa porque tu mente no está preparada para recibir esa información.
Es después, con mucho trabajo personal y ayuda cuando, con suerte, consigues elaborar la secuencia cronológica, poner en orden los recuerdos, unirlos a las sensaciones, y crear una historia. La historia de lo que ocurrió y cómo te hizo sentir.
"Contrario a lo que se siente habitualmente al volante, los accidentes de tráfico son muy rápidos. Todo trascurre de forma brusca y repentina, muchas veces con ningún tiempo posible para reaccionar. Es curiosa la sensación que comparten muchos conductores en cuanto a su capacidad para darse cuenta antes de que ocurra, una especie de confianza ciega en su propia intuición, que por supuesto no es real porque muchas veces no existe ninguna señal previa, no se siente en el ambiente ni se intuye. Ocurre.
Yo iba conduciendo, parpadeé y desperté en una ambulancia. No hay nada en medio. Abrir los ojos y estar en otro sitio, un sitio que no es bueno, en el que no deseas estar y separada de ellos… Ahora sé que la diferencia entre estar vivo o muerto es un parpadeo, un instante, no se ve venir, es un segundo que rompe tu vida.
En mi caso perdí el conocimiento a causa del impacto, y al despertar no entendía absolutamente nada. No sólo despiertas del estado de inconsciencia, sino que despiertas a un mundo nuevo, con otras reglas y otros personajes, desprovista de normas, pautas o señales que te digan cómo sentirte o cómo actuar.
Varias personas con las que he tenido oportunidad de hablar y yo misma, coincidimos en una primera sensación de irrealidad. Se suceden varios pensamientos muy rápidos, pero ninguno parece relacionado contigo, ni con algo posible en tu vida. No tiene significado. Y entonces, aparece una fuerte necesidad de negarlo, tanto que incluso lesionada intentas comportarte con normalidad, como si no fueses tú la persona afectada.
Lo primero que hice fue preguntar que había pasado, y me dijeron que había tenido un accidente. -No, no es verdad, ¿cómo voy a tener un accidente y no darme cuenta?-… Pensé que quizá estaba soñando y quise despertarme…
Intenté incorporarme porque mi hijo me necesitaba, pero mi cuerpo no respondía, tenía frío y no podía moverme, levanté ligeramente la cabeza y me vi llena de sangre. Fue ese el momento en el que me di cuenta de que no era un sueño, que algo había pasado.
Tras este primer instante empieza una verdadera travesía para la persona. Es como un puzzle que tienes que hacer, mientras te suben y bajan, medican, inmovilizan, etc.. Necesitas información -las piezas del puzzle- no porque estés preparada para unirlas sino porque necesitas algún asidero, algo que te ayude a entender.
Y en este punto quiero hacer hincapié porque considero que la labor del personal sanitario es fundamental. Es verdad que ante una situación de peligro para la vida de una persona, la prioridad debe ser precisamente esa, el tratamiento sanitario y médico, cuidar el cuerpo, pero es importante no olvidar a la persona que hay dentro de él.
Carezco de información suficiente sobre el funcionamiento del personal sanitario y de seguridad ante una situación de emergencia, como para valorarlo, pero lo cierto es que en mi caso, se sucedieron algunos hechos que no me ayudaron, todo lo contrario, me perjudicaron y aún hoy me duelen.
Lo que me motiva a escribir sobre aquello, es la confianza de que mi testimonio pueda ayudar, aunque sea un poco, o aportar "pistas" a los y las profesionales que en general, trabajan en situaciones de emergencias. Seguramente son cosas que muchos ya han tenido la oportunidad de aprender en su desempeño profesional, o que han leído o escuchado, pero aún así siento la responsabilidad de intentarlo.
En primer lugar, el personal que te atiende en un accidente de tráfico (sanitarios, policías, bomberos, etc.) tiene mucha más información de la que tiene la persona accidentada, no sólo datos importantes, sino cosas que en principio pueden parecer pequeñas, pero que ayudan a orientarse: la hora que es, dónde estás, dónde vas, qué ha pasado, etc. Y no me refiero a la comunicación de una mala noticia, como pueden ser los fallecimientos, las lesiones graves, etc. sino a cosas leves, que ayudarían a recolocarte en ese nuevo mundo.
La desorientación es grande, pero lo más grave es que la persona accidentada sigue funcionando con las mismas pautas y esquemas de pensamiento, aunque en esta nueva situación están desajustados. Eso no significa que dejes de pensar, o que dejes de tener sentido común, sino todo lo contrario, recibes la poca información que te llega y le das vueltas, la gastas de tanto pensarla, intentas encontrarle su significado, más allá de las palabras.
Esto es importante porque las palabras que pudieran tener un ánimo de tranquilizar a la persona, pueden no hacerlo, especialmente cuando los mensajes que te envían unos y otros son contradictorios entre sí. El hecho de que los y las profesionales se pongan de acuerdo en qué decir y cómo es muy importante a la hora de comunicarse en una situación así. Es comprensible que en ocasiones no haya tiempo, pero el efecto que produce en la persona atendida puede ser devastador.
Las horas siguientes al accidente recibí muchos y muy diferentes mensajes sobre el estado de mi familia. Unos me dijeron que igual que nosotros nos estamos ocupando de ti, otros se están ocupando de ellos, otros, que en el hospital en el que yo estaba no había suficiente sitio para los tres. La Guardia Civil me preguntó como si no supiesen nada del accidente, en ningún momento me dijeron que había otro coche implicado que nos sacó de la carretera, e incluso llegaron a decir que en el lugar del accidente no había ninguna otra persona y menos un bebé. Todas estas contradicciones lejos de tranquilizar, crean una enorme sensación de inseguridad y de miedo, imaginas lo peor, pero al no tener pruebas, lo niegas, y vuelta a empezar de la forma más angustiosa y temible.
Supliqué información durante horas. Pero nadie me la dio, así que sabía que la situación era muy grave. Cuando pensaba que habían muerto, me decía a mi misma: no seas dramática, seguro que no, pero estarán graves o a lo mejor como yo y de nuevo volvía a suplicar que me llevaran con Jorge que necesitaba la voz de su madre, que estaría asustado. Cada vez me esquivaban más y yo cada vez tenía que hacer más esfuerzo para convencerme de que no podían haber muerto los dos.
En el hospital, me dejaron sola la mayor parte del tiempo. Notaba cómo me esquivaban y sólo hacían acto de presencia para inyectarme más sedantes y analgésicos, y yo, mientras, intercalaba los periodos de inconsciencia, con el miedo y la soledad, en las cerca de 7 horas más largas de mi vida.
Soy consciente de la dificultad de comunicarle a alguien que su familia ha muerto, más cuando el resto de su familia se está trasladando al lugar pero aún está sola, pero mentir no ayuda, contradecirse, ocultar, esquivar, e incluso zafarse de las preguntas más directas, tampoco.
Más de un año después sigo pudiendo recuperar las sensaciones y pensamientos de ese primer día, de las personas que me atendieron (y salvaron), los olores, la sensación en la boca del estómago. Se han grabado en mi memoria y duelen. No es digno tener a una persona así durante tantas horas.
Durante el mes que estuve ingresada en otro hospital, las personas que más me ayudaron, con las que mejor me sentí, fueron aquéllas que mostraron cariño, respeto y consideración a mi situación, pero sin evitarme, sin actuar desde la lástima, sin miedo, sin infantilizar la relación y sin juzgar cómo debía comportarme o sentir. En definitiva, creo que fueron aquellas personas que manteniendo su profesionalidad técnica, consiguieron tratarme con un cierto sentido de justicia y de solidaridad. Gracias a todos/as ellos/as.
Una última nota para cerrar con algo que escribí hace ya algunos meses.
Ahora echando la vista atrás, no sé cuál fue exactamente el momento en el que supe que mi vida ya no volvería a ser igual, porque se intuye pronto, se sabe algo después y se siente tan despacio que casi 5 meses después aún no consigo "darme cuenta del todo". Creo que desde que abrí los ojos y me vi en otro lugar, o desde que vi la sangre, en cualquier caso ocurrieron casi a la vez, ahí se intuye. Y esa intuición se va confirmando conforme pasan las horas, pero te niegas a considerarlo. Luego te lo dicen (en mi caso mi familia), y ya lo sabes, la información ha entrado en tu cerebro, sientes dolor, rabia, quieres negarlo pero aún crees que de algún modo volverás hacia atrás. Solo despacito, día a día vas dimensionando la situación, y sintiendo, interiorizando el significado de nunca.



Dedicaré otra entrada a algunos aspectos a tener en cuenta en los escenarios de los accidentes de tráfico.

martes, 17 de octubre de 2017

Luto en colores (I)


Seguimos hablando de muerte y despedidas pero hoy se trata de la única muerte entendida como un tabú : "el suicidio".

Descubro este blog que estoy segura que será de gran apoyo a las personas que han perdido un ser querido por autolisis.

Luto en Colores no nace para prevenir o evitar el suicidio. Para eso hay otros proyectos y colectivos. Luto en Colores nace para quienes se quedan aquí cuando eso ya ha pasado. Nace desde la comprensión y la aceptación de la decisión de un ser humano sobre su propia vida. Nos morimos por diferentes causas: muerte natural, enfermedad, vejez, accidente, asesinato y suicicio. Pero vivimos como si los suicidios no existieran, los tapamos, los ocultamos, miramos para otro lado. Sin embargo, según los últimos datos, casi 4.000 personas se han suicidado en un año en España. Ahí no se contabilizan los accidentes de tráfico que son realmente suicidios. Ni la cifra de intentos fallidos.

Luto en Colores pretende aportar, ayudar, visibilizar y poner luz sobre esa oscuridad. Cuando ya ha pasado, cuando no puedes hacer nada para cambiarlo porque ya es, ¿qué vas a hacer con esta vivencia que la vida te ha puesto en el camino? Quizá ésa es la pregunta más importante de todas. Más que ¿por qué a mí? Quedarse estancado en la tragedia y el victimismo es una opción. Pero si quieres entender, comprender para aceptar, atravesar el dolor para seguir viviendo con menos cargas en la mochila, ojalá esto te sirva para avanzar.

 Cuando alguien muere de cáncer se entiende que no todos los tipos de cáncer se pueden curar. Se acepta. Pero cuando alguien se suicida, porque su cerebro y su alma sufren, enseguida buscamos responsables. La carga del juicio planea sobre quienes hemos estado cerca: familiares, amigos, médicos, psicólogos. Es una losa aplastante que nos cae encima con el recurrente y machacante “pude hacer más”. Se convierte en un cáncer emocional que avanza rápido si no lo paramos.
http://lutoencolores.org/index.php/sample-page/

Luto en colores organiza unas Jornadas en Madrid los próximos días 25 y 26 de Octubre



lunes, 16 de octubre de 2017

El arte de la despedida


¿Morir es un arte?

Después de asistir a las Jornadas de Cuidados Paliativos en Madrid, "El arte de la despedida", el pasado lunes día 9, puedo afirmar que morir es una arte. No solo hay un arte del buen vivir sino también del buen morir.

Entre las terapias que manejan los profesionales que trabajan en cuidados paliativos, las cartas de despedida son una herramienta muy útil.

Lo que más me ha llamado la atención de algunas cartas que se leyeron con la autorización de pacientes y familiares, es la de cosas que uno dice al final de su vida que no ha sido capaz de decir en el día a día.

Es por ello que recomiendo que no dejemos de decir a las personas que queremos aquello que es verdaderamente importante.

Ya dediqué una entrada en el blog a este libro "Lecciones de vida" que recoge muy bien estas recomendaciones de dos expertos en cuidados paliativos. Un aprendizaje basado en lo que antes de morir los pacientes les decían.

http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2012/05/lecciones-de-vida.html

Algunas Cartas de Despedida conocidas

Entre ellas, cuelgo la de Johnny Welch  "La Marioneta"


“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera. Posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.


Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.


Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres… He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrá de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Trata de decir siempre lo que sientes y haz siempre lo que piensas en lo más profundo de tu corazón.

Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma.

Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo, te diría “Te Quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da siempre otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.

El mañana no lo está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si mañana nunca llega, seguramente lamentaras el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles, “lo siento” “perdóname”, “por favor”, “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus nobles pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos.

Finalmente, demuestra a tus amigos y seres queridos cuanto te importan".

Gabriel García Márquez

Pablo Neruda

Neruda nos deja este maravilloso poema para tomar conciencia que estamos vivos y no morir lebtamente



viernes, 13 de octubre de 2017

De ser cuidado a cuidar : Una historia de Amor


Marta Sonia Muñoz Moreno, una mujer luchadora, me ha inspirado esta entrada a raíz de ver cómo su marido pasó de ser cuidado a "Cuidar" de ella. Marta empezó cuidando al que hoy es su marido. La relación contractual de cuidador se convirtió en relación de pareja. Ser pareja implica también "cuidar" de uno mismo y del otro.

Historia de una camiseta

Me gustó el día que Marta se presentó con esta camiseta que al parecer le había reglado un paciente antes de irse de alta. Parece que pertenece a un grupo que el paciente junto con otros crearon. No se si se trata de un grupo musical porque a ella no le quedó muy claro.

No todo lo que recibe de sus compañeros/as pacientes es en especie porque ella también recibe gratitud por su compañerismo en lo que a los pacientes y la convivencia diaria se refiere y por su saber estar con los profesionales.


Marta se ha empleado de lleno en la rehabilitación haciendo uso de esas cualidades previas de las que partía :

- constancia
- tesón
- coraje
- voluntad
- humor
- educación
- humildad
- sinceridad
- gratitud
- lealtad

Ya tenía un plus en su rehabilitación añadido y es esa valentía de todas esas personas que dejan su país y familia en busca de un mejor futuro.

Su paso por el Hospital no nos deja indiferente y así lo ha dejado reflejado en su colaboración en Infomédula una Dra. que pasó por el Hospital. Ella es una de esas chicas de la habitación 4 que menciona.

Gracias, Marta. Desde aquí te deseo lo mejor.

domingo, 8 de octubre de 2017

Cuentos sobre Ruedas : V Certamen de Cuentos Cortos

Acabo de recibir hace unas horas el primer cuento. Iré colgándolos en esta entrada según los vaya recibiendo. Recuerdo a los seguidores que en esta entrada no se deben de emitir comentarios.

Cuelgo esta NOTA debida a su importancia

He cometido un enorme fallo y no he puesto el límite en la extensión de los cuentos.Como el pasado año, el límite está en 200 palabras sin contar el título. 


Aprovecho para hacer un llamamiento a los seguidores y a los nuevos que se incorporen y nos envíen sus cuentos.

Cuento nº 1

"Los Besos no se piden"

Hay besos que se dan.
Hay besos que se reciben.
El alma de cada uno es la mezcla de ambos besos.
Hay personas llenas de besos para dar, que tienen un entorno donde repartirlos, amigos, familia y conocidos a quien dar todos esos besos que lo llenan y de quien recibirlos.
Son personas llenas, con almas felices.
Hay otros que no tienen besos que dar ni de quien recibir.
Me dan miedo.
Almas vacías, sin nada dentro.
Algunos sin besos para dar, porque nunca tuvieron o los pocos que tenían se perdieron, pero con personas a su alrededor para darles los que llevan en su interior.
Son almas perdidas pero con una esperanza dentro.
Y qué hay de aquellos llenos de besos para dar, pero que sin tener apenas a quien darlos intentan encerrarlos para que no les ahoguen.
Aquellos que, además, también carecen de quien recibirlos.
Los besos no se piden, pero son el consuelo de esas almas que lloran por aquello que ni tienen ni pueden dar.
Y ahora que lo sabes, a qué alma ayudarías a llenar.

Milagros Lopez Vernet                                     7 de Octubre 2017


Cuento nº 2

"Pompas de jabón"

Estoy sentado en un banco del parque del Retiro tomando el sol de otoño, que calienta mis viejos huesos.
Veo acercarse a un grupo de niños con sus madres y precedidos por  un vendedor de un artilugio para hacer pompas de jabón que se para delante del grupo para hacer una demostración de su habilidad para generar enormes pompas iridiscentes, transparentes y frágiles que vuelan, arrastradas por la brisa, perseguidas con gran jolgorio por los niños que tratan de alcanzarlas antes de que exploten.
Cuando el vendedor cesa en su exhibición la atención de los niños se vuelve hacia sus madres para pedirles, suplicarles o exigirles que les compren inmediatamente uno de los artilugios; un pequeño tarro de plástico, lleno de un producto jabonoso, y un palito con un aro.
Los niños intentan emular al vendedor y unos consiguen las maravillosas pompas, soplando suavemente a través del aro, sumergido previamente en la solución jabonosa, y otros
no consiguen formar la pompa y se sienten defraudados por el juguete. En cualquier caso, tras un cuarto de hora de actividad frenética, se acaba el líquido jabonoso y  la mayor parte de los juguetes acaban en las papeleras el parque.
Cuando se aleja la patulea no he podido dejar de pensar que es maravilloso hacer pompas  de ilusión, que hay que hacerlo con delicadeza y que hay que tener suficiente acopio del líquido jabonoso para que nos dure la posibilidad de seguir haciendo pompas cuando estas vayan estallando.
Por lo menos mientras sigamos teniendo aliento.

Felipe Vila González                                              11 de Octubre 2017


Cuento nº 3

"Al final solo soy un ser humano"

He vivido mi vida tratando de conciliar mis principios con las exigencias de la vida familiar y social. Al principio todo ha sido fácil y me he sentido orgulloso, terrible error, llegando a creerme superior a una multitud de personas menos afortunadas que yo, sin saber nada de sus circunstancias vitales.
Después me vi sumido en la desgracia y sentí en mis carnes los latigazos del infortunio, sentí el dolor lacerándome el alma y llegué a rebelarme contra el dolor y contra la causa del mismo; sentí enormes deseos de evitar el dolor a cambio de mis principios. No lo hice y me sentí avergonzado de mis propios pensamientos.
El dolor se mitigó con el tiempo o mi mente se acostumbró a soportarlo.
Hoy, para perdonarme a mí mismo, sólo puedo hacerlo convenciéndome de que no soy superior a nadie, de que sólo soy un ser humano.

Felipe Vila González                                          11 de Octubre 2017


Cuento nº 4

Reconstrucción

Había llegado el momento. Miró aquel desastre, respiró hondo y sonrió. Estaba decidida a continuar, a pesar de las mil advertencias de que aquello no le iba a llevar a ninguna parte, pues se había roto demasiadas veces, lo habían dado por perdido.
Se remangó, se recogió el pelo y cogió pegamento. No podía dejar pasar la oportunidad de ver qué salía de ese montón de escombros. Colocó un trozo, después otro y luego el siguiente; alguna vez se cortó, pues el material era frágil y los fragmentos tenían aristas afiladas. Pero no le importó: se limpiaba, colocaba una tirita y continuaba. Según iba reconstruyéndolo, podía ver lo hermoso que era y pensaba en lo maravilloso que debía haber sido antes de hacerse añicos; aunque tenía que reconocer que las grietas le daban un toque interesante. Esa nueva forma estaba quedando infinitamente mejor que la original.

Y por fin, un día terminó de unir todos los trozos. Acarició su mano recompuesta y él cogió la suya con cariño. Se miraron profundamente. El abrazo le hizo crujir, pero el pegamento que tanto tiempo y amor había dedicado a poner, le hizo el más robusto y entero del mundo.   

Irene Rodriguez P.                                          15 de Octubre 2017



Cuento nº 5


Dedicado a las rampas del Hospital

¡QUÉ BIEN SIENTA SUBIR RAMPAS!




Autor : Mariano Rivera Álvaro

" Las rampas", lugar emblemático del Hospital de Parapléjicos, diríamos su columna vertebral.


Aquí, en estas cuestas, en este laberinto zig-zageante, en soledad, empujando una silla, derramando unas lágrimas, en estas vueltas y revueltas, este ir y venir de ideas. La cabeza da el paso de reconocerse parapléjico, de encontrarse con la realidad, asumiendo lo inevitable, ya no esperas el milagro.

Distinto al gimnasio, lugar de esperanza, de ilusión de futuro, de trabajo, de vida en compañía, de gratitud: aquel/lla fisio. Latido, "Corazón" del hospital.

Pero es aquí, en este camino retorcido, camino de iniciación, que te transporta a otra vida, diferente no peor.

Este bosque de pilares, de luz tenue tamizada.  Te agotan cuando las subes, si las bajas, te llevan en volandas, casi sin tocar el suelo, de terapia hasta el gimnasio.

Es en ellas donde se afronta el reto de subir un tramo más, y con ello el de luchar un día más , recuperar una actitud más, podríamos decir: que es aquí y es así, donde se forja el espíritu de superación.

No olvidaré aquel día depresivo y asustado las palabras de Sagrario en terapia, aconsejándome sabiamente:

"Vete y ya verás, qué bien sienta subir rampas".



Mariano Rivera Álvaro                                     25 de Octubre 2017




Cuento nº 6

PIERDE TU TEMOR.

Hoy seré dueño de mis emociones.
Si me siento deprimido, cantaré.
Si me siento triste, reiré.
Si me siento enfermo, redoblaré mi trabajo.
SI me siento inferior, vestiré ropas nuevas.
Si siento miedo me lanzaré adelante.
Si me siento inseguro, levantaré la voz.
Si me siento incompetente, recordaré éxitos del pasado.
Si me siento insignificante, recordaré mis metas.
Hoy seré dueño de mis emociones.
Si se apodera de mi la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.


Juan José Muñoz Torés                                    26 de Octubre 2017



Cuento nº 7


El Pacto
Figura tétrica, visión espantosa, pavorosa.! Dónde nos lleva la desesperación! Una asociación terrible, que conlleva un contrato mortal.
-Sea según tus deseos. Una sombra negra susurra al oído.
-¿Estabas pensando cambiar el destino de tu alma inmortal por levantarte de la silla?.
-¿Si, lo haría si viviese sano?.
-Sí, vivirás en el conductor que provocó un fatal accidente.
Transcurrido un tiempo de su nueva vida sin lesión, decide cambiar.
-No soporto vivir siempre señalado, sano pero con la conciencia destrozada, con una vida infeliz.
-Para que nuestro trueque siga en vigor, habitarás el cuerpo de un ciego.
-Aceptaré, nada será peor que mi lesión.
Pero con el pasar del tiempo, descubrió que vivía en un mundo imaginado, ficticio, creado en su interior, sin poder ver la luz. Además, necesitaba ayuda, había perdido su independencia.
-Esto no es justo para mí, increpó.
-Será tu última opción. Ni serás señalado, ni estarás discapacitado.
Pero volvió de nuevo para romper su pacto.
-Esto no lo soporto, he visto la tristeza de sus ojos, abatidos, decaídos, he muerto en vida. Aceptaré mi lesión.
Se había reencarnado en aquellos que habían perdido a sus hijos.
-Aprenderé a aceptar la situación que me toque vivir.


Mariano Rivera Álvaro                                             27 de Octubre de 2017



Cuento nº 8
Sueños
Una noche tuve un bonito sueño, soñé que podía caminar, que mi vida era “perfecta”, pero al despertar, todo se transformó en realidad, mis piernas estaban dormidas y no respondían a mis órdenes y de nuevo empecé un nuevo día con todas las barreras que en mi situación me encontraba, y te preguntas, que hago aquí, este mundo no es para mí, no está preparado, para que pueda llevar una vida “normal”, la depresión te embarga, y nadie te dice cómo actuar, que hacer, y como vivir así.
Pero la vida sigue y tú tienes que adaptarte a ella, en ese momento ves, que hay cosas por las que tienes que estar contenta, tu marido, hijos y sobre todo en mi caso mis nietos, que son la alegría de mi vida, ellos llenan mi casa de ruidos, risas y sobre todo mucha alegría, alegría que me contagian.
Os dejo un estribillo de un tema que me encanta de una canción.
“Que nadie calle tu verdad, que nadie te ahogue el corazón, que nadie te haga más llorar, hundiéndote en silencio, que nadie te obligue a morir, cortando tu alas al volar
Que vuelvan tus ganas de vivir” (Manuel Carrasco).

Soledad Montero García                                              30 de Octubre 2017




Cuento nº 9

"Omnipatente"


  • ¿Papá?
  • ¿Pero tú no estabas dormido?
  • No puedo. No paro de pensar en una cosa. La profesora ha dicho hoy que Dios es "omnipatente".
  • Jaja. Será, omnipotente.
  • Eso. ¿Qué significa omnipotente?
  • A ver... Significa que tienes poder para hacer cualquier cosa.
  • ¿Es tener superpoderes? ¿Cómo Supermán?
  • Algo parecido. Pero ademas de superfuerza y poder volar, puedes hacer realidad cualquier cosa que desees.
  • Pero,¿sin límites?
  • Exacto, eso significa ser omnipotente.
- Guau.
  • ¿Lo entiendes ya?
  • Creo que sí.

  • Entonces, si tú fueras omnipotente, ¿qué harías?
  • Uff. Tener muchos juguetes y chuches, luego quitaría el cole, y haría que María de 2'B fuera mi novia.
  • Jaja. Muy bien. Pero siendo omnipotente podrías hacer cosas mucho más importantes. Acabar con las guerras, la pobreza, las enfermedades...
  • Si, puede ser. Eso estaría bien, pero…
  • Anda, deja ya de comerte el coco y a dormir.






  • ¿Otra vez despierto?
  • Es algo importante.
  • Dime.
  • Tenías razón. Si yo fuera "omnipatente" haría esas cosas que tú has dicho. Pero también un poco lo del colegio y las chuches. ¿Vale?
  • Me parece genial. Pero entonces esa niña de 2'B ya no sería tu novia.
  • Ya. Una pena. Pero no se puede tener todo en la vida.

Ángel Lozano Sicilia                                                                        4 de Noviembre 2017




Cuento nº 10


El Azacán  filósofo
                 

Como todos los días Fulgencio llegaba a la orilla del Tajo en la zona de San Martín. Era julio y el sol estaba saliendo. Hacía calor, pero cerca del río la temperatura era fresca. En un remanso llenó sus cántaros que fue cargando en la carretilla. Se pasó la correa sobre los hombros y antes de levantar el peso miró hacía la cuesta que tenía que subir. Hizo un gesto de resignación e inició el camino.

-“Esta es la vida- iba pensando - Un trabajo duro con muchas horas de frío y calor ¿merece la pena?”
Tenía a Dolores, su mujer, dos hijos, Blas y Sagrarito, dos habitaciones en el barrio de la Judería con derecho a cocina. Tenía la comida a sus horas - la mayoría de los días cocido - su cuartillo de vino y su rato para la siesta. De cena un tomate y sardinas saladas, pero especialmente le gustaba salir a tomar el fresco con los vecinos a la puerta de la calle antes de acostarse, mientras liaba y con parsimonia encendía y se fumaba un cigarro. ¿Se puede pedir más? Era feliz y mañana será otro día. Dios dirá.

A.V.A. “San Jo Elmer”                                  4 de Noviembre 2017


Cuento nº 11

¿Pasa el tiempo?


Tengo la sensación de haber dado siempre mucha importancia al tiempo, pero la verdad es que nunca he sabido bien lo que es, lo que significa. Mi memoria me lleva a que lo que estoy viendo ahora, hace ya mucho tiempo que lo vi, y recuerdo emocionado los sentimientos que albergaba de aquel lugar y aquellos objetos.

Parecía que el tiempo no había pasado. Todo estaba en el mismo sitio: la mesa-escritorio, un calendario del año 2000, un bote con un bolígrafo y un lapicero, unos folios escritos a un lado, unos libros detrás de la silla en una estantería junto a unas figuritas chinas de porcelana…¡Que recuerdos! Me parece estar oyendo a mi padre decirme:
“Esto que ves y tocas todos los días, imagínate que no vuelves por aquí hasta mucho tiempo después, que se cierra la habitación y nadie lo toca. Si vuelves, estaría todo exactamente igual, bueno, con un poco más de polvo. Es impresionante”.

En efecto, todo continúa igual…con bastante polvo. Miro los objetos y siento las mismas sensaciones después de diez años. Me siento diez años más joven…pero triste. Me da pena que todo siga igual, porque yo he cambiado.

A.V.A. “San Jo Elmer”                                  4 de Noviembre 2017


Cuento nº 12

Y si fuera un sueño 

Me encontraba muy bien. Me sentía vital, fuerte, seguro, con la energía que proporciona el saberse invencible. A veces iba en coche, veloz, esquivando obstáculos que parecían insalvables. Otras veces me encontraba conduciendo una bicicleta y subía cuestas inverosímiles sin cansarme. También conducía un biciclo, como los del circo, con el asiento a más de dos metros del suelo, me costaba mucho avanzar por aquel serpenteante camino, anocheciendo y sin saber bien a donde me dirigía. Y ya el colmo de la felicidad: la moto. ¡Como conducía la moto! No tenía permiso para conducirla, al menos no recordaba habérmelo sacado, es más, no recordaba que supiera conducirla, ¡pero allí estaba! Raudo y veloz por una carretera estrecha y sinuosa, adelantando a gente caminando, y observando que de cerca me seguía algún coche, pero que nunca me daba alcance !Que bien me encontraba! De improviso la carretera desapareció delante de mí y me encontré confuso, veía mucha claridad que se acercaba. Con la última campanada mi subconsciente dedujo que eran las 8 de la mañana. Hora de levantarse.

Mientras me incorporaba, pensé que a la noche siguiente tendría de nuevo oportunidad de volver a conducir.

A.V.A. “San Jo Elmer”                                  4 de Noviembre 2017



Cuento nº 13


Arriba el Telón
Mientras escuchaba los aplausos iba recordando cómo habían sido mis últimos tres años… Menudo tres años.
Una noche te despides con un “hasta mañana” y al despertar el mañana es algo que poco se parece a tu vida.
Una camilla. Tubos. Máquinas que pitan. Cuerpo inmovilizado. Médicos, enfermeras, auxiliares; mucha gente y ninguna cara conocida. Frío. Olor a hospital y a medicamentos. Dudas. Y sin poder hablar porque… ¿qué tengo en la boca metido? ¿Otro tubo?
Y un diagnóstico que no entiendo y además, no quiero entender… Todo empieza de nuevo.
La tetraplejia es una putada. Y todo lo que se mueve alrededor de ella mientras yo no puedo moverme, mucho más.
Y mientras veo como el público se va poniendo de pie y sigue aplaudiéndome, repaso cada día de estos tres años, cada lucha y cada logro. Todo lo que me ha llevado hoy aquí. Y miro a la primera fila, donde están ellos, mis incondicionales, mi familia, mi pareja, mis amigos. Los que me han empujado cuando no podía. Los que han creído en mí. Y me miro. Y miro este escenario.
Es hora de despedirme, de celebrar el éxito. De saborear el teatro, de cerrar el telón.


Laura Rodríguez y María Lebrato                           5 de Noviembre 2017

Cuento nº 14
La Mujer Más Hermosa del Mundo

El consuelo de estar viva a veces no es suficiente, aunque es hermoso vivir. No estamos preparadas. Yo no lo estaba. Y aunque la estadística dice que a una de ocho nos pasa, ¿por qué iba a pasarme a mí?
Llegó el día. Sabía que no iba a ser fácil, que no estaba preparada. Que jamás iba a estarlo.
Era el momento de enfrentarme al espejo, al reflejo, a mi amputación, a mi nuevo cuerpo. Y allí estaba yo, aún con el pañuelo en la cabeza y con una gran cicatriz de esternón a axila derecha, que me recordaba que mi vida ya era otra… que yo era otra…
Y mientras dejaba que las lágrimas recorrieran mis mejillas y mi corazón doliera, escuché cómo tus llaves abrían la puerta.
¿Ya son las 14.30h? Se me echó el tiempo encima – pensaba mientras recolocaba esa especie de globo que ahora era mi teta derecha dentro del sujetador, y secaba mi cara con la camiseta, como si no hubiera pasado nada. No quería preocuparte. Preocuparte más.
- ¿Qué tal la mañana de trabajo, cariño?
- Echándote de menos, Elena.
- Pero si sólo han sido 6 horas.
- Creo que eres la mujer más hermosa del mundo.

Laura Rodríguez y María Lebrato                    5 de Noviembre 2017

Cuento nº 15
A la altura del ombligo.
Eran verdes con un jaspeado marrón. Los ojos más bonitos y profundos que había visto jamás; y, ¿para qué engañarme?, también los más cercanos que había visto en mucho tiempo. Se había agachado para mirarme a mi misma altura entre la multitud que abarrotaba aquella cafetería del centro. Recuerdo que el ruido era tremendo y la luz exagerada, pero me quedé clavado en esos ojos que me escudriñaban con curiosidad y en esa voz que tímidamente balbuceaba “Hola, me llamo Ingrid, supongo que Antonio ya te hablaría de mí”.
Apenas conseguí articular un triste “sí”. Probablemente fue lo más absurdo que podría haber dicho, partiendo de que soy periodista y que Antonio no se olvidaría de contárselo a esta chica.
Lo cierto es que desde que miro a la gente a la altura del ombligo, apenas presto atención a otros detalles que no sean la talla del pantalón y la camiseta, igual que los demás sólo tratan de disimular que están fijándose más en mi silla que en mí. Pero Ingrid ya estaba estudiando mi cara antes de que pudiese decidir si su blusa combinaba con sus vaqueros. Sonrió con timidez y justo ahí, me sentí poner de pie.
Irene Rodriguez P                                       5 de Noviembre 2017  


Cuento nº 16

El Lebrillo

En mi casa, cuando yo era un niño, había un lavadero en el patio con un grifo, un lebrillo y una tabla rugosa para restregar los trapos sucios.
El proceso siempre era el mismo; se llenaba el lebrillo hasta muy cerca del borde, se echaba la ropa en el agua para remojarla, se iban enjabonando y restregando las prendas contra la tabla, se apartaban estas prendas hasta que se había completado la colada y se desaguaba el lebrillo para volver a llenarlo de agua limpia en la que se iba enjuagando la ropa para después estrujarla y tenderla al sol.
Resultaba bonito ver llenarse el lebrillo, poco a poco, y daba alegría ver la transparencia del agua que realzaba las huellas del artesano que torneó el barro. Después, cuando se iba lavando la ropa se dejaba de ver el fondo y el agua sucia no era agradable de ver, por lo que se agradecía que se vaciase y se volviese a ver el fondo.
El lebrillo, como la vida, solo es bonito cuando está vacío o cuando está lleno de agua limpia. ¡Lástima que en la vida también tengamos que lavar nuestra ropa sucia y que volvamos a ver con claridad los detalles del fondo cuando se acerca el fin de la colada!.



Felipe Vila González                                              7 de Noviembre 2017



Cuento nº 17

Poquito a Poco

Quiero decir que antes de verte estaba muy nerviosa. Sabía que te iba a conocer en poco tiempo… Más que nerviosa estaba asustada. Aterrada. Algo que comprobé, y reforcé, cuando te vi entrar por la puerta. Tu presencia me hacía sentir intimidada.
No sabía cómo encajaríamos.
Recuerdo nuestras primeras salidas. No podía mirarte de frente, y mucho menos ver nuestro reflejo. En tus brazos me di cuenta que el ritmo de mi corazón cambiaba…
Una vez pasadas las primeras citas, nos fuimos entendiendo poco a poco y ganamos confianza. Nos cogíamos de la mano y comenzábamos a caminar juntas.
Desde hace un tiempo, más que caminar, bailamos este baile desconocido que hemos aprendido, creando al mismo compás.
Ya no me intimidas, ni me siento tan pequeña a tu lado; más bien al contrario. Me das libertad, sumándome alas con las que poder volar.
Y llevamos 452 kms danzados, casi 500; en el cual haremos una fiesta para celebrar esta gran relación. Te decoraré con muchos globos y lazos de colores, como tú has coloreado mis días. Serás la silla de ruedas más divertida.
Gracias por tu paciencia, por todo este aprendizaje… y por los lugares nuevos que vamos a descubrir juntas.

Laura Rodríguez Moreno                                             8 de Noviembre 2017



Cuento nº18

El Transcurso del tiempo

Van pasando los segundos, los minutos, las horas, de aquel momento.
En un principio, poco significante, un pequeño revés, que cualquiera puede tener; fue una caída, estando de pie y a dar un paso y una extremidad no acompañó y seguidamente el cuerpo quiso seguir y al no haber un acuerdo entre ambos todo se precipitó al suelo.
En su camino, todos los miembros intentaron comunicar, unos firmes, otros más despistados y ese despiste, los llevó a todos ellos, hacia un destino no muy lejano (EL SUELO).
Una vez allí, pasados unos momentos de gran incertidumbre, volvieron a intentar, volver a comunicarse.
Debía ser hora punta.
Donde hubo comunicación, todos al unísono, se decían, venga, con fuerza todos a la vez, pero parecía que esos estímulos eran débiles y no podían surcar ese camino, tan abrupto y aparentemente cortado.
Las neuronas del cerebro no cesaron en enviar estímulos, se iban agrupando y con el trascurso, de un poquirriquitín de tiempo.
Pareció un espasmo muscular, pero enseguida se volvió a repetir, fue un gran despertar.
Poco a poco, se fueron uniendo conexiones y del no haber al hay es un gran haber.
No todo a veces se normaliza, pero si más de lo que uno piensa se llega a volver hacer.
Sea con tú ayuda, con la ayuda de alguien, algo…, todo ello junto, bienvenido sea.
El no cesar en el empeño, con fuerza, con pocas o muchas ganas y una inmensa ilusión, depara más avances de los que uno puede pensar.

A veces parece que.......

Manuel Penalva Melero                                               9 de Noviembre 2017


Cuento nº 19
Hoy el Presente

Estoy a punto de cumplir 5 años y en mi memoria parece que ha sido hace un instante.
En el trascurso de estos casi 5 años, parece mentira, que se puedan almacenar, tantas imágenes, sentimientos, decepciones, llantos, sonrisas, …….
En un principio se empiezan a almacenar, muchas informaciones de diferentes caracteres.
Que poco a poco, por diferentes motivos no se muestran.
Son momentos que has retenido, aquel que te dijo: (Para la vida que vas a llevar, mejor que…, en otros momentos, el silencio, la pauta, él hay que esperar…
Este espacio de tiempo no fue ni corto, ni largo. Pero fue difícil de asumir.
En un momento dado, un pequeño roce en el cuerpo y este lo reconoce, una simple sílaba que no logras entender, pero si escuchar.
Con el trascurso del tiempo, vuelve a haber una conexión, entre el cerebro, el cuerpo y el ser.
Un muy despacio, pero se van reparando conexiones, la recuperación es mínima, escasa, pero va sucediendo.
En un principio, todo indica que no podrás, hacer, realizar… y posteriormente consigues, respirar, estar vivo, sonreír, llorar……
Las secuelas ahí están, y algunas no se irán, pero yo intenté, intento e intentaré que disminuya, su intensidad.
Cada día es diferente, no amanece igual y uno tampoco está igual, pero eso no es lo más importante.
Opinión personal: Poder sonreír es importante, sonreír es magnífico, pero :(SER SONREIDO) es lo mejor.

Manuel Penalva Melero                                      9 de Noviembre 2017

Cuento nº 20
El soñar es un bien de todos

Hubo, un ayer que ya pasó, fueron ideas que se fueron formando, pero una huella las dejó marcadas y estancadas.
Un traspiés, las atrapó y las retuvo.
Ideas de un futuro, que pasaron a un pasado y que hoy día actual, van aflorando algunas, unas se van desechando, otras van dando forma a otras nuevas, que en parte contienen un ayer.
Es bueno el no olvidar todo el ayer, pero no debe de influir, para construir un ahora mismo mejor, siempre se puede hacer mejor, pero no buscar la perfección, ¿Por qué?
Con permiso para mí no existe. Existe una continuidad, un no darlo todo por perdido.
En el ayer todo fue muy montaña rusa, con cuestas hacía arriba, el hoy es más llano, con montículos y curvas, pero poco a poco se van superando.
El mañana, no ha llegado. Por lo tanto, seguiré poco a poco, seguiré pensando, seguiré soñando: Qué bello y bonito es el instante exacto.

Manuel Penalva Melero                                      9 de Noviembre 2017


Cuento nº 21

No me nombres así


Un día cualquiera, que luego resultó no serlo, fue para ser recordado, una masa densa, aparentemente trasparente y pegajosa me engulló.
Cuando me miran, desde todos los puntos de fuga que apuntan las miradas, se puede leer en la viscosa masa una única y terrorífica palabra que marca mi conducta y la de quien me ve.
No soy la única engullida, su capacidad viral se propaga a través de días cualquiera, que luego no resultan serlo, afectando indiscriminadamente a cualquiera, en cualquier momento del ciclo vital.
Engullidos vemos y vivimos el tiempo, mientras la masa pasa por diversos cambios y fases, que se ordenan de maneras múltiple, en nombres y experiencias en cada caso, modificando su pesadez y poder.
Pese a sus cambios, la masa densa tiene la extraordinaria capacidad de mantener la palabra siempre para todos, pero solo ser vista como masa, por quienes la portamos, resultando para el resto como una realidad más, liviana, sin forma, abstracta y compartida, que viaja en su pensamiento, ligera, mientras se reitera, se mantiene y se aposenta adosada sobre nuestros hombros, en el día a día, a través de una única y pavorosa palabra, cada vez que la leen, cada vez que nos nombran así.



Elena Prous Climent                                           9 de Noviembre 2019