martes, 27 de noviembre de 2012

Dejar de creer : Sobre las creencias (II)

Ya abordé en otra entrada (ver "Enfadados con Dios"), el tema de las creencias y su importancia en el modo de entender y aceptar la lesión medular.

La semana pasada y en el contexto del Grupo de Familiares que dirijo, surgió el tema como si hubiéramos destapado una olla a presión. Creyentes, menos creyentes, agnósticos y ateos, como así se definían, opinaron al respecto.

Todos los asistentes coincidían en la pérdida de fe como un fenómeno secundario al hecho de contraer la lesión sus hijos, esposos, padres o hermanos.

Un padre decía que "se dejaba de creer temporalmente" pero que luego se volvía a creer. Entendía la crisis de fe como un proceso lógico y natural de enfado y protesta al no entender el por qué de ser ellos los "elegidos injustamente" para afrontar tal pérdida. Sin embargo, su mujer, que se definía como atea, estaba experimentando una sensación nueva en la que se descubría a sí misma acercándose a la Capilla del Hospital como lugar de reflexión, sosiego y paz y escuchando y hablando con el capellán del Centro. Ella misma se sorprendía del fenómeno surgido y el giro que había dado.

Por otro lado, una chica joven, muy castigada por la enfermedad del padre, había ido alejándose progesivamente de la Iglesia.

Vemos pues como el modo en que cada cual entiende o cree o percibe espiritualmente, se ve influído-afectado tras pasar por un trauma de la dimensión de una lesión medular. Si son los niños los afectados todas las personas aún ven más injusta la adquisisción de la lesión, ya estén directa o indirectamente afectados por ella.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi experiencia, que es desde la que puedo hablar, contaré que yo era/soy creyente, antes era mucho más, ahora, tengo mis dudas, no es unicamente la lm de alguien cercano lo que hace que dudes (en mi caso) sino la vida en general.
Yo veo ciertas cosas, ciertos accidentes, ciertos giros en la vida de las personas, que si de verdad algo/alguien pudiese intervenir en ello, dudo que ciertas cosas pasasen, que a veces la vida sacuda tanto a ciertas personas, se me hace bastante injusto.
No se si me he explicado muy bien, pero ese sentimiento de pérdida de fe, es cada vez más fuerte en mi, quizá algun día por alguna circunstancia sea recuperada, pero... hoy por hoy asi es como lo percibo.
S.

Afrontando la lesión medular dijo...

No se Sara si la pédida de fe está unida a la crisis de valores o a la crisis en general pero si racionalizamos mucho las cosas, es fácil dejar de creer. No soy la persona más indicada para hablar de fe. Más allá de las creencias, sin embargo, intento dar lo mejor de mi en lo profesional y en lo personal y eso es lo que yo "predico" por si le vale a alguien.

Me alegra contar de nuevo con tus comentarios. Espero que seas capaz de incluirlos sin que sean tomados por spam.

Anónimo dijo...

En el caso de mi amigo no cree en Dios, sus razones tendrá, pero el tiende a criticar a aquellas personas que tenemos fe. Incluso yo no hablo con el de religión, no me gusta que se burle o me haga comentarios sarcasticos. Lo respeto aunque no comparto su opinión. Para mi la fe es muy importante. Adry.

Afrontando la lesión medular dijo...

Lo importante es respetar las creencias de cada uno.

Ya vemos que a unos la fe les sirve de apoyo y a otros no.

En otro oden de cosas, al menos no hay que perder nunca la esperanza.

Hay personas que no siendo creyentes, se han agarrado a la religión como a un clavo ardiendo cuando han tenido que hacer frente a la lesión medular. Hay que ser respetuoso también para aceptar y entender estos cambios.

Nadie, hasta que no pasa por una situación así, sabe cómo va a reaccionar y es lícito que uno se "agarre" a lo que sea.