domingo, 18 de enero de 2015

¿Ataúd o silla?


Si a muchos de los que han perdido  la vida y a sus familiares les diéramos a elegir ¿preferirían el ataúd o la silla

Es un tema que se repite porque siempre nos encontramos, por desgracia, con situaciones del tipo :

- Accidente de tráfico en el que fallecen uno o más pasajeros y otro u otros quedan para o tetrapkéjicos
- Fallecen en el mismo accidente personas de la misma familia quedando algún otro familiar parapléjico
- Dos pérdidas seguidas en un corto espacio de tiempo en la misma familia (resultado de muerte una, paraplejia, otra).
- Tres lesionados medulares en el mismo accidente
- Un lesionado y otra gravemente afectada
- Paraplejia tras proceso oncológico.

Podría enumerar un abanico de situaciones y casuística con la que me he encontrado a lo largo de mi trayectoria profesional pero no es mi intención ser sensacionalista sino retomar de nuevo el tema del hecho de ser superviviente y lo que esto conlleva. 

Dependiendo el momento en ele que sucede y lo que ello conlleva, los lesionados opinan acerca de si es mejor estar vivo o haber perdido la vida en el accidente. Ya he comentado en algunas otras ocasiones que la edad juega un importante papel a la ahora del modo en cómo se afronta la lesión. Cada vez más nos encontramos con una población lesionada que supera los ochenta años y a esa edad la rehabilitación se hace difícil y se pone en la balanza si mereció la pena sobrevivir a un costo tan elevado de sufrimiento, dolor físico, recursos sanitarios, etcétera.. Muchas de estas personas que rehabilitamos fallecieron en un tiempo muy breve tras el alta.

Ser superviviente dota más de sentido a la vida de quien sobrevive más allá del modo en cómo haya sobrevivido porque la vida merece la pena ser vivida.

"Sobrevivir es seguir viviendo después de la muerte de alguna persona, o después de algunas otras personas o de algunas catastrofes"

"El hombre confrontado con las fuerzas de la vida y de la muerte, se enfrenta a una verdadera crisis. desde la salud mental, una crisis pone en cuestión toda la adaptación del individuo tanto a nivel psicológico, social y biológico. Si el duelo se elabora de forma adecuada, se obtiene una mejora en las capacidades de integración, afrontamiento, elaboración, creatividad. Sin embargo, en determinadas situaciones y personas de riesgo, o en personas más vulnerables, la crisi puede desencadenar dificultades de integración y adaptación".http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2651398&pid=S0378-4835200500030000900021&lng=es


Dejo también este otro enlace que colgué en mi respuesta a Betty  https://www.youtube.com/watch?v=cSlGocYJ2Dk


18 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo veo a mi novio y me alegro de que siga aquí conmigo, pero me pongo en su lugar y si yo tuviera que pasar por todo lo que él está pasando preferiría morir una y mil veces. No hay vez que no lo vea que no me pregunte por qué ha tenido que pasar esto.

La Chica del Jardín dijo...

Creo que tengo algo que decir...

Yo brindo por la vida, aunque sea diferente, difícil, lenta... pero VIDA.

Quizás en la situación inicial de un lesionado medular, querría morir, pero según pasan los días, con una cabeza medianamente amueblada... me gustaría seguir viviendo aunque fuera sentada...

Veo a Manuel, su evolución, su actitud frente a las secuelas, su forma de enfocar los problemas... y me veo a mi, a su lado, sin importarme porqué tuvo que caerse, simplemente está aquí y somos muy felices, a pesar de las circunstancias. Hemos aprendido mucho desde que sucedió la caída, no somos los mismos, somos una versión mejorada de lo que eramos, y esto no es echarme flores, es la cruda realidad que nos mueve a seguir hacia adelante. Cada vez que se pone de pié en las paralelas, ufff! qué subidón! aunque luego haya que ayudarle a otras cosas, pero está VIVO...

El ataúd es lo último, mientras haya otra oportunidad... ¿Por qué no aprovecharla?

En resumen, mejor VIVIR aunque sea con una silla bajo el culo...

Besos vivos

Elena Batalla dijo...

Todos hemos sufrido mucho...pero al final como dice Carmen incluso nos renovamos y somos la versión mejorada de nosotros mismos...apostemos por la VIDA que merece la pena...hay solo una...a vivirla como mejor se pueda!

Anónimo dijo...

Yo nunca lo e dudado, por supuesto doi a cada instante gracias por tener a Andres con nosotros. Pero hoi es un tema un poco difícil, ? Si fuera yo la que estuviera en estas circunstancias a veces no sabria que decir.es cierto que cada día vez la situación mas normal y h asta heres super feliz y se pasan los dias sin darte cuenta y disfrutas muchisimo con las pequeñas cosas. Yo no se si somos mejores ahora, pero si que se que pondre todo mi empeño en que el tiempo que la vida nos deje estar vivos disfrutar e ilusionarnos y luchar como antes.isa.

Afrontando la lesión medular dijo...

Entiendo que lo de tu novio es reciente ¿verdad?. Tal y como dice "la Chica del Jardín" no es lo mismo al principio que a medida que transcurre el tiempo La mayoría de la gente afronta bien las pérdidas y elabora bien el duelo. Incluso ven aspectos positivos y sacan lo mejor de ellos como dice Elena.

Estoy segura que cuando pase algo más de tiempo te preguntarás menos el porqué y se te olvidará e integraras la silla.

Gracias por asomarte al blog y comentar. Esperamos serte de utilidad.

Afrontando la lesión medular dijo...

Ya sabes, Carmen, que yo apuesto por la lentitud. me ha gustado como has integrado el adjetivo lento en vuestras vidas. deberíamos todos frenar un poco sin tener que llegara a estar parapléjicos.

Estoy contigo, la muerte no tiene remedio y mientras haya vida hay mucho camino por recorrer.

Más besos vitalistas y llenos de esperanza.

Afrontando la lesión medular dijo...

Me ha encantado esa expresión que has usado, Elena. "Somos la versión mejorada de nosotros mismos". Es un buen slogan para el blog.

Afrontando la lesión medular dijo...

Ya lo creo que es un tema difícil. Isa, pero me alegra ver cómo habéis respondido de bien, rápido y con fuerza.

Hay que dar vida a los días. Estos son los que tenemos hoy, mañana ¡quién sabe!. Aprovechemos. Vosotros nos enseñáis a disfrutar de las pequeñas cosas. Gracias una vez más por lo que nos dais y por estar ahí.

Felipe dijo...

Tal vez se podría comparar la vida, tras la lesión medular, con el buen vino, en contraposición del vino malo. Vale más la pena cada alegría tras la lesión y se aprecia mucho más que el atiborrarse de vino malo para querer encontrar la alegría, sin conseguir más que una mala resaca. Lo único bueno de la lesión medular es la valoración que se tiene de cada momento bueno, que antes no siempre sabíamos apreciar.
La lesión es siempre cruel, para el lesionado y para sus allegados, pero es el lesionado el que acaba teniendo más influencia en la recuperación del grupo.
Parece una paradoja que el aparentemente más débil tenga que subir la moral del aparentemente más fuerte. Pero sucede.

Afrontando la lesión medular dijo...

Pues este comentario, Felipe, nos viene también muy acertado para el siguiente Post que acabo de colgar.

Son muchos los lesionados, efectivamente, que tiran de los demás y sacan la fuerza.

Llegáis, tras vuestro máster en lesión medular, a valora y disfrutar de las cosas más pequeñas y a saborearlas en profundidad.

Anónimo dijo...

En el caso de mi amigo creo que tomo la decisión de seguir viviendo, antes de la operación el doctor le dijo los riesgos de hacerla y también dijo que pasaría si no operaba. El decidió operarse.

La consecuencia de la decisión fue la paraplejia y ahora dice que solo sobrevive.

Esa es una de las cosas que me pregunto muchas veces, ¿por qué nos cuesta tanto trabajo asumir las consecuencias de nuestras decisiones?

Yo estoy feliz de que el este aquí pero a veces creo que el se arrepiente de su decisión, tal vez pensaba en ese 0.01% de posibilidad de no quedar con ninguna consecuencia, no lo sé.

Adry

Sonriman dijo...

Buenas frias y sonrientes noches. En mi caso, puedo decir que "la silla", ha estado presente a lo largo de mi vida. Yo nací con espina bífida, como creo que ya he comentado, tras varias opciones, todo parecía que o no viviría mucho tiempo o si lo hacía , las grandes secuelas me iban a llevar por una vida difícil, la fortuna de cruzarme , con una familia con fuerza, un médico que hizo un gran encaje de bolillos y una rehabilitación casera pero efectiva, dio paso a una vida aceptable, con secuelas , pero aceptable. Posteriormente una caida fortuita dio lugar a una segunda lesión, igual o con mayor traba. Pero de nuevo la fortuna, estar rodeado de seres humanos inmensos, dio paso a lo que yo pensaba , ( si me voy a quedar asi, sin movimiento, audición, sensibilidad , apaga y se acabo).pero el empeño de muchos, muchas , personas y el mio propio hizo cambiar el rumbo. Sigo con doble lesion, dificultad auditiva, pero sigo intentando sonreir, SONREIR y ser Sonreído. La caja ya llegará, de momento a seguir buscando ser sonreído. Por mi parte una inmensa sonrisa aaaaaa. Manuel ( sonriman ).

Betty dijo...

Ayer vi en la televisión la entrevista que Jesus Calleja le hizo a JoséCoronado en su programa de aventura. Estaban en Kahtmandú y le preguntaba sobre si temía la muerte. José Coronado respondió que más que la muerte, lo que le daba miedo era dejar de disfrutar de los suyos. Yo comparto esa opinión, no imagino otra forma de ser o estar y eso me produce un enorme vacío. No puedo valorar y poner sobre una balanza las consecuencias de las lesiones y el resto de cosas que da la vida, pero así desde mi ignorancia, mejor ser y estar y seguir por ese camino en busca de la felicidad.
Millones de besos

Afrontando la lesión medular dijo...

A veces pienso, Adry, que tu amigo está muerto en vida y que se está perdiendo disfrutar de esa segunda oportunidad.

Me pregunto cuántos de nuestros seguidores o no seguidores optarían por el ataúd. No puedo pensar que todos se agarran a la vida porque respondáis unos pocos, precisamente esos pocos que derrocháis vida por doquier y que tiráis de tanta gente que nos sigue en silencio. Es muy de agradecer pero me gustaría que salieran de su escondite personas como el amigo de Adry y nos contaran cómo lo perciben, cómo se perciben o cómo no se perciben.

Afrontando la lesión medular dijo...

Manuel eres como el junco que se dobla y siempre sigue en pie. Es una suerte que siempre tuvieras personas a tu lado que tiraron de tí y te dieran motivos para levantarte y seguir luchando.

Afrontando la lesión medular dijo...

Pues querida Betty no perdamos un segundo en disfrutar de la vida, de los nuestros, de las pequeñas cosas por insignificantes que nos parezcan.

Sigamos soñando y no dejemos de imaginar un mundo mejor
https://www.youtube.com/watch?v=cSlGocYJ2Dk

Anónimo dijo...

Ojala pudiera tener aqui a mis padres aunque fuera en una silla de ruedas.
Hace tiempo conocí a Sandra su marido Adrian; banderillero. El cual un toro le dejo en una silla de ruedas,tenían un niño de 3 años ; ella me decía.que su padre no podría jugar al futbol xon el correr ir xon la bici......yo le respondi pero le verá crecer le podrá aconsejar ;disfrutará de suS nieto inquietudes alegrías;siempretendría el.apoyo y el cariño de su padre....ella me miro con lágrimas en los ojos y me dijo Ruben llevas toda la razón!!!!!!!.
Sólo os quiero decir que ¡VIVA LA VIDA!
Ruben Santiago.

Afrontando la lesión medular dijo...

Ya lo creo que llevaba razón. Adrián murió. la vida era lo más grande que tenía.

Gracias, Rubén, y no dejes de leer el Post que acabo de colgar. Hoy no te vi allí desde mi observatorio pero se que serás uno de los "personajes singulares del Jardín" al que van a hacer referencia algunos.