martes, 3 de marzo de 2015

¡Cuánto daría por encontrarme atrapado en un atasco!



Me pregunto a qué situación tendrá que llegar uno para añorar estar en un atasco. Los insufribles atascos que alguna vez todos hemos padecido le parecen gloria a un paciente que lleva once meses inmovilizado en una cama de UVI. Pensarán que exagero pero esa es la pura realidad.

Es una situación difícil de imaginar si alguien no ha pasado por ella y sigo preguntándome de dónde saca fuerzas el ser humano cuando se lo somete a pruebas de esta envergadura.

Me llamó la atención que fuera el atasco lo primero que añorara. Supongo que inconscientemente el paciente nos quería decir que hasta lo más inverosímil es considerado como algo añorado llegado a este punto.

Otros valores en alza no solo para nuestro protagonista de hoy sino para otros muchos son :

- la familia en general
- la familia más cercana
- esos locos bajitos que a veces le cansaban a uno pero que ahora daría algo porque le agotaran hasta quedar exhausto

Muchos de los pacientes que permanecen en las UVIS lo están sin diferenciar el día de la noche y rodeados de máquinas y tubos que pitan a su antojo. Creo que es un sufrimiento enorme y en ocasiones veo que el staff no llega a comprender las reacciones familiares. Me pregunto cómo nos comportaríamos los demás si fuese nuestro hijo, nuestro esposo, nuestra madre o alguien muy querido quien estuviera en esa cama de UVI. Seguro que perderíamos los papeles también.

Los que más se descompensan y se empequeñecen en esta situación suelen ser los hombres que independientemente del cuerpazo que tengan, se sienten pequeños ante una situación amenazante tan grande. Démosles un margen de tiempo para que puedan asimilar los acontecimientos estresantes y puedan poner en marcha estrategias de afrontamiento activas.

4 comentarios:

Felipe VILA GONZÁLEZ dijo...

Decía mi madre que "lo poco espanta y lo mucho amansa". Nunca pude imaginar que se pudiera responder, sin rebeldía, a las situaciones que se viven con un lesionado medular.
El dolor es otra cosa. El dolor es insufrible pero inevitable.

Sonriman dijo...

Es una situación, que realmente hasta que no se pasa, no se puede dar uno cuenta, de todo, todas las cosas que se añoran. Yo como l.m. y estuve varias veces en U.C.I. en principio sedado y no notas ni sientes pero una vez se va dejando la sedacion y uno va siendo más consciente, de repente te vienen a la memoria un montón de imágenes, lugares, unos bellos , otros que no lo son , ...etc ideas de que hacer y poder hacer, pero tan inmóvil, indefenso estas, te notas que hay momentos que te hunde, pero si insistes mucho y consigues salir del bucle, con ayuda de los demás y con tu ayuda, que yo lo llamo volverte y ser crellente:"Cree en uno mismo", fácil decirlo difícil hacerlo pero no imposible, se consigue sobrellevarlo mejor y ese tramo que parece no llegar a su fin, lo hace y consigues dar otro paso muy importante. Aunque a veces nos comportamos de unamanera no humana , hay y se puede razonar y comportarse humanamente. Una inmensa sonrisa aaaaaa. Humana, ayuda y empujada a realizar de momentos difíciles y momentos gratos.

Afrontando la lesión medular dijo...

La sabiduría popular , los dicho y refranes, nos han marcado a todos y enseñado algunas cosas de valor para andar por la vida.

La rebeldía ayuda y da fuerzas para seguir adelante si se sabe aprovechar bien. Gracias, Felipe.

Afrontando la lesión medular dijo...

¡Fantástico mensaje, Manuel! : "CREE EN UNO MISMO:. Creo que le dedicaré un espacio en el blog y lo desarrollará pues esa confianza en uno mismo es una de las armas terapéuticas más potentes.