domingo, 13 de agosto de 2017

Danza integrada, danza adaptada


Hace unos días leía sobre la danza integrada o danza adaptada. Os dejo aquí algunas interesantes reflexiones que he entresacado de algunos artículos.

El discurso de las identidades es crucial para entender la relevancia de la Danza Integrada dentro de un arte que construye y muestra cuerpos plurales.

Ponemos el acento en cómo la entrada de personas con diversidad funcional en el mundo profesional de la danza y artes escénicas puede subvertir las categorías de discapacitado y no discapacitado, y a partir de esta subversión ofrecer un arte escénico y una danza alejados de los modelos estéticos unívocos al uso. Tanto los cuerpos que la realizan como los nuevos lenguajes
que nos descubren, nos proponen un arte de identidades móviles, un arte descentrado, con vínculos activistas y comunitarios que, sin renunciar a la especificidad de los lenguajes de movimiento, ofrece nuevas vías al arte.

Cuando estas categorías se mueven, también lo hacen los conceptos de belleza, movimiento estético y aquellos conceptos que incluyen o excluyen a los sujetos de la actividad performativa profesional. Cando colectivos como el de personas con diversidad funcional pueden entrar en el mundo del arte escénico, del cual estaba tradicionalmente excluidas, algo refrescante sucede en el ámbito del arte. Y lo refrescante viene porque un colectivo que tiene una forma distinta de estar en el mundo nos puede traer su visión desde la diferencia, aportando mayor riqueza y diversidad a lo que un arte plural puede ser. Porque la forma particular que tienen las personas con diversidad funcional de experimentar su cuerpo en movimiento es radicalmente distinta y desde ahí es donde construyen su movimiento, su técnica, su estilo, su expresión y comunicación con otros cuerpos, teniendo que redescubrir nuevos lenguajes de comunicación escénica.

Igualmente podemos pensar en lo que concebimos como enfermedad o como lesión. Parece que la persona enferma, o lesionada, sólo puede ser percibida y tratada desde el punto de vista médico. En el mundo de la danza, con una lesión estás fuera de juego.  Hay una razón de peso y es que puedes lesionarte más seriamente si continúas practicando. Pero qué sucede si la lesión está localizada y hay otras partes del cuerpo que pueden moverse sin correr peligro. Y qué sucede si además esa activación del cuerpo-mente-emoción puede ayudar en la recuperación de la lesión.

¿Es posible encontrar espacios donde esto ocurra, espacios donde la vulnerabilidad y la debilidad sean aceptadas como un estado más de la persona? ¿Y es posible que estos estados no sean observados en un ámbito profesional como menoscabo del saber hacer de la persona? Y aún sabiendo todo esto, ¿Por qué cuando tengo una lesión me aparto de mi docencia en la danza, por qué me siento que no puedo comunicar desde ahí? ¿Cómo es la relación entre lo que sé, lo que reflexiono y lo que
mi medio y mi cultura piensan por mí? ¿Cuánto me afecta, cuanto afecta al medio en el que me desenvuelvo y cuanto afecta a mis acciones, mis decisiones?


Blog de danza inclusiva
http://misillayyo.blogspot.com.es/

13 comentarios:

Milagros LÓPEZ VERNET dijo...

Se lo paso a un compañero que hace danza a ver que opina.

Afrontando la lesión medular dijo...

Gracias, Milagros. Será estupendo tener una opinión de primera mano.

XD dijo...

Hola, soy el amigo de Mila que baila desde 2010 en #liantlatroca y en #kiakahart. Me gusta tu artículo y te animo a que lo termines. ¿Donde bailas?

XD dijo...

Lo mejor de bailar con otros cuerpos es lo que se aprende unos de otros y el mensaje que recibe el espectador. Es activismo social en movimiento. Descubrí que tenía aptitudes para la danza y que la sociedad me la había arrebatado de mi mente negándome constantemente la posibilidad de bailar.

XD dijo...

Yo recomiendo mucho más los grupos de danza mixtos mucho más que bailar solo personas con diversidad funcional.

XD dijo...

El siguiente paso es lograr que se llame DANZA a secas dejando el lastre de integrada o inclusiva y que podamos cursar estudios en conservatorios de danza.

XD dijo...

¿Es posible encontrar espacios donde esto ocurra, espacios donde la vulnerabilidad y la debilidad sean aceptadas como un estado más de la persona? Si no los hay se crean como hicimos #liantlatroca

XD dijo...

Practico danza por vocación no por obligación ni como terapia pues no baila quien no quiere si no quien la siente.

XD dijo...

Hay personas que al vernos bailar en silla de ruedas que piensa "si estos tullidos pueden moverse tan bien, yo que no me falta nada podré bailar también" y no... Para la danza como para el canto es necesario oído, ritmo, y eso no se logra solo con dos piernas sanas.

XD dijo...

"Quien no sabe bailar le da la culpa al suelo"
Orson Welles

Afrontando la lesión medular dijo...

Bienvenido al blog aunque no se por qué tu respuesta ha desencadenado tantos comentarios en lugar de unos solo. Yo no bailo, soy muy torpe para el baile aunque sea "andante". Creo que comparto tu observación que el logro será que deje de llamarse danza adaptada o integrada. Debería de decirse "danza" simplemente.

Gracias por comentar

XD dijo...

He ido escribiendo según se me ocurrian comentarios. Disculpa, no he visto reglas que obligasen a hacer un comentario por persona.

Afrontando la lesión medular dijo...

No, no, no hay normas. Es que pensé que habías tenido algún problema para emitir tu comentario. Puedes comentar lo que quieras y tantas veces quieras.