“JUVENTUD”
La juventud no es una época de la vida, es un estado de ánimo...
Juventud significa el predominio del valor sobre la timidez en el carácter. Del apetito de la aventura, sobre el amor al ocio.
Esto a menudo existe más en un hombre de cincuenta años, que en uno de veinte.
Nadie envejece por haber vivido un número determinado de años.
Sólo se envejece cuando se abandonan los ideales.
Los años arrugan la piel, pero sólo el abandono del entusiasmo arruga el
alma...
Uno es tan joven como su fe,
tan viejo como su duda.
Tan joven como la confianza en sí mismo,
tan viejo como su temor.
Tan joven como su esperanza,
tan viejo como su desesperación.
En el sitio central del corazón, hay un árbol siempre floreciente, se llama
“amor”. Mientras tenga flores, el corazón es joven.
Si muere, se torna viejo...
Mientras se reciban mensajes de belleza, esperanza, alegría, grandeza, etc.,
cualquiera es joven.
Pero cuando el corazón se cubre con las nieves del egoísmo y el hielo del
pesimismo, entonces uno es viejo, aunque tenga veinte años.
En ese caso, Dios tenga piedad de esa alma.
Frank Crane
Los que siguen el blog habrán observado que he dedicado últimamente alguna entrada a esta etapa de la vida que venimos en llamar vejez. Probablemente una de las razones que me mueve a ello sea el hecho de haber entrado en esa etapa. También me mueve el cambio de perfil del paciente que ingresa en el
Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo lo que ha motivado el Monográfico de la Revista nº 40 que edita la Fundación de H.N.P. y en el que he vertido cuatro colaboraciones
http://www.infomedula.org/?p=2705
Las entradas recientes a las que hago referencia :
http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2018/01/adicta-los-mayores.html
http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2018/01/recogiendo-lo-sembrado-en-el-jardin-de.html
Me ha parecido oportuno compartir con los seguidores la presentación de la entrada así como lo escrito bajo estas líneas.
"No se trata sólo de cambiar la imagen de la vejez, sino de resignificarla, de presentar sobre la escena social un nuevo personaje; se trata de la reconstrucción social de la vejez", desafía. Para alcanzarlo propone: "Desarticular el estereotipo de la vejez como decadencia, decrepitud, lentificación y pérdidas. El sujeto humano no es un simple receptor pasivo, sino un ser capaz de transformar su entorno a través de un proceso que implica marcha, desarrollo, cambio y progreso. Las vidas se construyen temporalmente, pero es importante entender este encadenamiento desde la juventud".