viernes, 26 de abril de 2013

Diarios "medulares"


¡Quién no ha escrito un Diario en su vida!. Escribir diarios creo que está más asociado al sexo femenino. De hecho, los diarios confeccionados y comercializados con tal fin suelen estar enfocados a las "niñas" o a las "chicas", llenos de corazoncitos y esas pijaditas. Eso no impide que haya muchos hombres, famosos o no tan famosos, que hayan recogido sus impresiones diarias en algún tipo de cuaderno.

Hay diferentes tipos de diarios, hay diarios más íntimos o personales, diarios de viajes, cuadernos de bitácotra, entre otros.

Hay muchos personajes famosos (escritores, artistas, poetas, historiadores, presidentes) que nos dejaron sus diarios. Uno de los Diarios más conocidos y que ha dado la vuelta al mundo es el "Diario de Ana Frank".


"El diario es como otra máscara, quizá más cercana a la piel, quizá más sincera, quizá menos tocada por la vanidad o por la obligación de la escritura perfecta, pero máscara al fín y al cabo, un ejercicio de escritura que complementa otros fragmentos de la obra".(*)

Algunos escritores llegaron a escribir diariamente. Es el caso de Tomas Mann (ver Diarios) que llegó a escribir a diario durante treinta y siete años.

Esta introducción que hago al tema es porque cada vez son más los lesionados medulares que, durante o después de su rehabilitación, han decidido escribir un "diario de los acontecimientos vividos y de las sensaciones percibidas". Hace unos días, sin ir más lejos, me dejó Rafael, un expaciente, sus notas personales, durante la hospitalización y tras el alta, de las que voy a dejar aquí lo más reseñable debido a su extensión. En los próximos Posts iré intercalando más fragmentos aprovechando el tema que corresponda tratar.

Me consta que en estos momentos hay alguna paciente ingresada que está confeccionando junto a su padre un "diario de los acontecimientos y del proceso rehabilitador desde que contrajera su lesión". Asimismo, hay un familiar que también escribe a diario sobre lo que esta nueva experiencia le está representando.

Diario de Rafa

Rafael escribió en 2011 un texto minucioso en el que hace referencia a los primeros comienzos cuando la enfermedad da la cara, la cirugía y hospitalización en Madrid, su llegada a Toledo, el proceso rehabilitador y las primeras salidas.Todo ello acompañado de las sensaciones percibidas con claridad meridiana. Un texto revelador sobre el acontecer de una lesión medular. El "Diario Íntimo inconfesable de un lesionado medular".


La llegada al Hospital y la Rehabilitación

"Llegué a Toledo, un Hospital vetusto y antiguo. Fui explorado por mi Médico Rehabilitador. Nadie se mojaba en cuanto a mis posibilidades de recuperación. En los primeros meses del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, rebosaba optimismo, estaba convencido de que me iba a recuperar, me lo había dicho el neurocirujano, ¡qué coño!, era el mismo neurocirujano que había operado a Seve Ballesteros.

El paso de la cama a la silla ¡caray!, fue horroroso, fue la primera vez que me di cuenta que las piernas no servían para nada... pero yo seguía pensando que iba a recuperarme.

La Rehabilitación iba más lenta de lo que yo pensaba pero fui progresando poco a poco aunque con gran esfuerzo por mi parte, con tesón y constancia y muy animado por mi fisioterapeuta. Había optimismo y el fisio sonreía y yo sonreía y encima era capaz de transmitir ese optimismo a mi familia".

Las visitas

"Todo el mundo quería visitarme. Tuve que organizar las visitas en una especie de cuadrante, con turnos de mañana y tarde. Por Toledo pasaron más de ciento cincuenta personas entre amigos y "conocidos". En mi trabajo terminaron llamándome el "oráculo" porque todos venían a contarme sus penas y que yo les aconsejara.

Cuando se iban mis amigos tras la visita y me quedaba solo, me enfrentaba a mi rostro en el espejo y en la soledad de la habitación, me enfrentaba a mi enfermedad, lloraba de rabia, tenía mucha adrenalina que sacar aggggggg, todavía me quedaba mucha adrenalina dentro".

Las primeras salidas

"Venir a Madrid era un placer pero el domingo era un día muy duro porque debía regresar al Hospital. Aprovechaba el tiempo a tope. Salí a cenar y tuve problemas con el control de esfínteres, literalmente, me cagué en los pantalones dos veces. Llevaba pañal y desprendía un olor muy fuerte, pero no quería pedir a mis amigos que me llevaran a casa, ellos lo entendían y querían disfrutar de mi presencia, luego tocaba llegar a casa y limpiarme.... Las primeras veces me echaba una mano mi madre pero después ya fui capaz de hacerlo yo solo.

Recuerdo el primer día que volví a dormir con Madi, mi amiga, tenía mi autoestima por los suelos, llevaba pañal y también una sonda vesical permanente, pero hicimos el amor o algo parecido. No estaba dentro de mis planes pero fue muy bonito, lo recuerdo con añoranza".

Continuará......
(*) Extraído de : "De el Diario íntimo a la bitácora digital" (Rodrigo Pinto, Santiago de Chile)

8 comentarios:

macgo dijo...

Nunca me ha dado por escribir un diario. A lo más que he llegado ha sido a escribir mis sentimientos en determinados momentos pero nunca de manera sistemática sino aislada.
En el Hospital sí empecé a escribir un diario sobre la lesión y el proceso de transformación que estaba sufriendo pero no llegué a pasar del primer capítulo. Me resultaba muy duro ver reflejado en palabras todo lo sucedido antes, durante y después puesto que lo comencé cuando ya habían transcurrido varios meses.Ciertamente realicé un proceso de introspección muy fuerte durante ese tiempo pero nunca pude verlo reflejado en un papel. Era como si un espejo reflejara una imagen horrorosa de mí mismo, real ciertamente, pero muy difícil de asumir. Afortunadamente eso sólo me sirvió y no tuve que verme obligado a reflejarlo.
Tengo presente cada día lo sucedido y cada mañana doy gracias por la oportunidad que la vida me ha dado.

Afrontando la lesión medular dijo...

La verdad es que sufrir acontecimientos del tipo lesión medular da lugar al l.m. a hacer un balance de su vida ya plantearse cosas que de no haber sucedido no se hubiera planteado. Las sensaciones vividas y la exposición a la dureza de las secuelas de la lesión favorece la reflexión y el cambio de valores, algp de l que venimos hablando en el blog.

Muchos han escrito por iniciativa propia incluso sin haber escrito en su vida y otros han empezado a escribir como pudiste hacerlo tú y yo les he animado a seguir escribiendo.

En el caso de Rafa, ha salido de él tanto el escribir como el pasarme sus reflexiones.

Ya he editado en Posts otras reflexiones de algún otro paciente en el blog (Veánse Entradas. "La Poda" y "Reflexiones desde el internado") y el Libro "Afrontando la Lesión Medular" es claro ejemplo de Testimonios sobre la experiencia vivida aunque en ese caso, fui yo quien les pedí que escribieran.

Tienes la suerte, Macgo, de "HABER VIVIDO DOS VIDAS POR EL PRECIO DE UNA", como dice Philippe Pozzo.

felipe dijo...

Tengo ciertas dudas de la conveniencia de escribir un diario, pues lo escrito escrito queda y puede tener el inconveniente de revivir recuerdos indeseados, pero también tiene de positivo el poder comprobar como se va evolucionando y, aún cuando no hay progresos, la aceptación de la lesión nos va haciendo más fuertes, a los lesionados y a los familiares, al comprobar que poseemos recursos y capacidades de adaptación que nunca creímos.
En nuestro caso todos, mi hija, mi mujer y yo, estamos involucrados en la confección del diario. Siempre nos cabrá, si no nos gusta el resultado, la posibilidad de destruirlo o no leeerlo.

Afrontando la lesión medular dijo...

Se que está siendo muy enriquecedora la experiencia y estoy segura que, en su dia, cuando esté finalizado, podrá aportar mucho a muchas personas, tanto profanos en la materia como profesionales.

No dejéis de escribir.

"La chica del jardín" dijo...

Un diario? ¿Eso significa enviar correos a diario de lo que acontece y nos pasa cada día? Pues si es eso, yo lo estoy escribiendo, aunque siempre he preferido escribir para que se lea, también tengo cosas escritas para mi misma.

Escribir, para mi, es parte de la terapia, cuando releo lo escrito (siempre después de haberlo enviado) me sorprendo, me pongo en situación y veo todo lo positivo que esta experiencia nos está aportando. Manuel ha leído algunas cosillas y alucina, aunque yo se le digo que escribo, hasta que no se lee no se da uno cuenta de los muchos matices que la historia nos está aportando.

Empecé escribiendo un correo para darme a conocer, para que el receptor me conociera un poquito más, y de pronto me convertí en su "pesadilla" diaria o casi diaria. De momento creo que sigue durmiendo bien, que no le quito el sueño, jajaja. Algunos amigos también han leído algunas cosas, y creo que nos entienden mejor, que la situación no nos ha superado y que estamos enfrentándonos a nuestra nueva vida con buen humor, a pesar de las circunstancias...

Me voy a la calle un rato, mañana más

Besos diarios

¿Comentar en el Blog es escribir "otro" diario?

Mamisol dijo...

Yo soy una de las afortunadas que recibe correos con reflexiones y pensamientos de "la Chica del Jardín" y creo que, efectivamente, es una buena terapia para ella que escribe y para mi que lo recibo, la entiendo mejor, comprendo mejor la vida, he cambiado mi escala de valores.

Creo que, tanto si es través de diario, o con recuerdos, si es bueno tener siempre presente la realidad de la vida y dar gracias por lo que tenemos.

Besos

Afrontando la lesión medular dijo...

Escribir a muchos nos resulta terapéutico.

Leer pasado un tiempo la experiencia vivida creo que reconforta porque se va saliendo de ella y ayuda, como dice Felipe, poder mirar con objetividad los logros.

Hay quien solo puede decir lo que siente por escrito y también lo escrito se interpreta y trasciende de otra manera.

Afrontando la lesión medular dijo...

Ya somos dos, Mamisol, las que recibimos los correos de nuestra "Chica". Que alguien se sincere de ese modo es de valorar. A veces no respondo a todo pero entiendo que el hecho de contármelo ya le es terapéutico.

Cada uno debe de hacer aquéllo que le sale del alma.