domingo, 7 de abril de 2013

El Jardín del Hospital

"Cada persona en su existencia, puede tener dos actitudes : Construir o plantar. Las construcciones un día terminan aquéllo que un día estaban haciendo y entonces les invade el tedio. Los que plantan a veces sufren las tempestades y las Estaciones pero el jardín jamás para de crecer". Paulo Coelho.


Esta imagen es lo más parecido que he podido encontrar con el espacio recreativo del kiosko de nuestro Hospital. Dejo este enlace sobre "El Jardín Impresionista" para quien se sienta atraído por estos artistas y la música francesa. http://www.rtve.es/alacarta/videos/programa/grandes-genios-pintura-se-exponen-jardines-impresionistas-130-obras/931513/

Últimamente, venimos hablando mucho del Jardín del Hospital : "La Chica del Jardín"; "El Quiosco y Rubén"; "El Abu Suso contemplando el florido jardín con un gran sol sobre su cabeza"......... Todo ello me ha llevado a pensar en esta Entrada preguntándome qué cosas se cultivan en este jardín . Hemos sembrado : "Empatía"; "Solidaridad"; "Altruismo"; "Esperanza"; "Paciencia"; "Confianza", entre otros.

La "Paciencia" es una de las semillas que mejor se dan en este terreno, un terreno bien "abonado" para que crezca y resurja . Suele florecer entre familiares y pacientes, incluso entre los más inesperados. Sorprende a pacientes y familiares descubrir este "saber esperar, dar tiempo al tiempo". descubren , asimismo, este "poco a poco" que está siempre en boca de pacientes y familiares alentado por los profesionales.

La "Esperanza" : "El más terrible de los sentimientos es el de tener la esperanza perdida". F.G. Lorca.
La esperanza, de color verde, es otra planta muy agradecida, que se lleva bien con todas las demás.Ya sabemos que "es lo último que se pierde" y que sin ella no se puede vivir. Eli nvernadero donde la cultivamos, suele tener siempre la puerta abierta.

La Empatía : Es la que más cuesta cultivar, porque es difícil ponerse en el lugar del que sufre, de ahí que lo compensemos con la Amabilidad y el Buen Trato tan necesarios en una situación tan adversa como la que atraviesan los pacientes y familiares de nuestro Hospital.

La Confianza es tan necesaria que intentamos que no falte y animamos a los familiares a que la cultiven también de cara al paciente para que éste pueda sentirse confortable y seguro.

Los familiares, en general, tienden a abonar el jardín con grandes dosis de Altruismo y Disposición de Ayuda, especialmente cuando llega un nuevo lesionado.

Como una tormenta de ideas, animo a los seguidores a que enumeren o describan otras cosas que, a su modo de ver, se cultivan en nuestro jardín.

Si alguien tiene fotos de los árboles y plantas del jardín y las quiere compartir, que me las haga llegar.

25 comentarios:

"La chica del jardín" dijo...

¿Qué se cultiva? Que queréis que diga yo, "La Chica del Jardín", como alguien especial me ha apodado, a la que le tengo un cariño muy especial, aunque haga poco tiempo que la conozca, pero es GENIAL

Para mi el Jardín es VIDA, es el encuentro con mi yo, el disfrutar de la naturaleza, a pesar de las adversidades del momento. Es el aislarme del mundo y encontrarme conmigo, con lo que soy, siento, vivo.

Este Jardín del hospital sabe demasiadas cosas sobre mi, me ha visto reír y llorar, leer ensimismada mis libros de física, sin importarme qué o quién esté alrededor, me ha visto sola, me ha visto acompañada, me ha visto sonreír porque Manuel hacía algún progreso, y espero que pronto, me vea con MANUEL, disfrutando juntos del lugar que más me conoce, porque en el paso muchos ratos de espera.

Pero en el Jardín, hay un lugar especial para mi, es el quiosco, con RUBÉN o con PILAR (fines de semana), siempre tienen una palabra de aliento para cualquiera de nosotros, saben qué tomamos en cada momento del día, cómo estamos, cómo está nuestro familiar ingresado... Un lujo.

Yo, me siento muy bien en este jardín, aunque llueva o haga frío, necesito un rato de paz y sosiego, que siempre encuentro en el JARDÍN, conmigo misma, sin más

¿Qué tendrá este lugar que nos hace cambiar? He vuelto a leer y escribir en él, en el exterior o el interior del quiosco, pero siempre con la mirada hacia él. Es un sitio muy especial, y espero que Manuel sepa disfrutarlo conmigo.

¡Cuántos días he comido un simple bocata para disfrutarlo! Sin importarme nada más.

Mª Ángeles, tú me has visto, sabes que me puedes encontrar en él, salvo que la lluvia arrecie demasiado, o el frío me haga temblar, entonces... me encontrarás fácil, mirando tras los cristales el JARDÍN

¡Han salido tantas emociones en este lugar! que yo misma me sorprendo, y echo la vista atrás y me contemplo, desde el 15 de enero que lo encontramos hasta hoy, que por suerte he podido disfrutarlo.

Ya van apareciendo las florecillas, camino de los olivos, ¿ sabéis que tengo fotos de alguna de ellas? Son impulsos.

Para mi hay otro lugar especial, mis amigos lo llaman "el olivo de la meditación", está cerca del aparcamiento y es un lugar que me da mucha paz, no sé si será por el árbol en sí mismo, o...

Seguiré disfrutando del JARDÍN siempre que la meteorología lo permita.

Gracias a los Soles que os asomáis a las ventanas toledanas y me dejáis disfrutar del Sol, la Paz, el Sosiego... que en muchas ocasiones necesito...

Afrontando la lesión medular dijo...

Me sobran las palabras.

A ver quién más se anima a hacer una desripción tan completa y tan personal.

No sabes lo que me alegra que hayas vuelto a leer y a esribir. Todavía te queda tiempo para descubrir más sensaciones que estoy segura te sorprenderán.

Hay que aprovechar y disfrutar ahora pues el verano es duro y las ideas, con el calor, no fluyen de la misma manera.

¿Cuál será el olivo de la meditación?. De plantas y flores algo se. Algún día hablaré de ellas. Si me prestas tus fotos, lo hacemos entre las dos.

"La chica del jardín" dijo...

El olivo de la "meditación" es el nombre que un amigo, otro Manuel, le ha dado a un lugar en el que he estado sentada muchos días con mis pensamientos y mis sentimientos a flor de piel. Él también sabe mucho de lo acontecido en nuestra historia en este hospital, el único que merece la pena de todos por lo que hemos pasado.

Te he enviado la foto, aunque no tenga demasiada calidad, está hecha con el móvil

Besos mil

María Asturias dijo...

Veo algunas cosas en el jardín,... que quizás son de gran valor, para los que cuidan el sentirse confortables y seguros es importante, ya que de alguna manera también somos frágiles, y de alguna manera puede el sentimiento sea un tanto de impotencia, pues quisiéramos como volcar, mucho cariño, pero quizás es aún el momento del dolor que no permite recibirlo, cuando aún no se ha serenado, y esto a veces asusta; y es allí donde nace sin percatarnos, un amor diferente, yo le llamo "amor sereno" es el silente, es el sentarse, es el que es mudo, el que espera, el que se nos atraganta, ... pero está! es calmo, es dulce, es tierno, esta presto, y va de un gris a convertirse en el tiempo y espacio en matices y colores, (los tiempos en cada uno son diferentes), pero cuando es recibido, es unión para siempre!!! ese "amor sereno" que ha ha alcanzado un kleenex, un vaso de agua,... que ha estado esperando, de pronto es como descubierto, y la espera, el tiempo, ha sido como un compás, para una bella melodía. Y trae de valor agregado bajo el brazo, dos bellos sentimientos "Paz" y "reconciliación".
En la tormenta de ideas, siendo audaz, agrego "entusiasmo" como tal, y porque lo he visto, y lo confirmo a través de lo que les he leído, entusiasmo -cuando algo cautiva, cuando algo es admirado y se transmite -, y se va plantado dando animo de uno a otros, admiración por las conquistas del día a día, de alguna forma emprendiendo campañas los unos por los otros, como un todo. Hay muchos cultivos en su jardín, y es como un libro, por ejemplo el Principito, que cada vez que abro una página le encuentro algo, así es el jardín, cada momento esta transformándose, y dando cosechas, y se sigue plantando,incluso sus semillas, llegan más allá de él, las esparce el viento. Un fuerte abrazo

Afrontando la lesión medular dijo...

¡GENIAL!. Preciosos tus matices, María.

ENTUSIASMO, sí, verdad es. Y ese entusiasmo se contagia. Yo, sin darme cuenta, lo contagio entre mis pacientes y familiares. ¡Cómo podría trabajar entre tanto sufrimiento sin entusiasmo!.

Me ha gustado mucho tu observación sobre cómo lo sembrado trasciende más allá de los límites del jardín y eso de "dando cosechas" . En este jardín se recoge la cosecha diariamente, es un jardín muy productivo.

Preciosa la analogía con "El Principito".

Gacias por tus reflexiones.

Afrontando la lesión medular dijo...

Perdón, no comenté en su orden a "La Chica del jardín".

Algunos olivos del Hospital, me consta, han sido llorados, pensados y servido de lugar de meditación, especialmente de familiares. El olivo centenario se presta a ello especialmente, por ser tan majestuoso y acogedor, porque no pide nada a cambio y hace compañía.

Hablaré en próxima Entrada de los olivos y otras plantas y árboles del jardín.

Anónimo dijo...

No he estado en ese jardín, llegué aquí siguiendo un sendero rebosante de vitalidad. Veo con vuestros ojos y me empapo hasta la médula de lo que lleváis a flor de piel.
Os dejo una de las flores más bellas que encuentro aquí/allí, humanidad.
Gracias por tanto...
Ch.

Afrontando la lesión medular dijo...

Tener un seguidor/a no relacionado con la lesión medular es aún más extraordinario y gratificante.

Veo, como bien dice María Asturias, que lo sembrado en este Jardín trasciende al exterior.

Si ha encontrado un lugar que le sirve de ayuda, nos gratifica enormemente y esperamos que nos siga acompañando.

¡HUMANIDAD! es muy necesaria en la vida y en este Hospital más que en ningún otro.

Gracias, Ch.

Betty dijo...

Me sumo a "Anónimo (Ch)" Creo que hay muchos senderos que desembocan en ese bello jardín. Yo, no podría haberlo expresado mejor. me siento afortunada de haber llegado hasta él.

Afrontando la lesión medular dijo...

Ya te dije,Betty, que yo también me alegro de haberte descubierto.

Todos nos sentimos "afortunados" de haberte conocido. Si no hubiera sido así, no habríamos conocido "El atardecer en la Albufera" desde la diversidad. Ese cuento debería de darse a conocer más gente y editarse.

Mamisol dijo...

Creo que poco más se puede decir : yo tampoco soy paciente ni familiar, soy amiga de uno de ellos.

A mí me parece, me consta mejor dicho, que ese jardín es testigo mudo de muchos sentimientos, de sentimientos que florecen a los seres humanos cuando nos encontramos con nosotros, hacemos silencio, ese silencio tan ansiado y que tan poco tenemos en nuestra vida.

Yo he tenido varias conversaciones en ese jardín con mi amiga, algunas triviales y otras de las que ayudan a conocer a las personas. El jardín del HNP tiene algo mágico, la magia que se transmite desde el propio Hospital.

Gracias Mª Ángeles por esta ventana tan maravillosa que nos abres todos los días.

Anónimo dijo...

¿El Jardín del Hospital?. Cuantos recuerdos. Si tengo que ser sincero, me gustaría no haber conocido nunca ese jardín. Pero a nosotros nos tocó afrontar la lesión medular de mi hijo. “Afrontando la lesión medular”, como María Ángeles titula su libro, hemos pasado en “jardín del Hospital” los cinco, mi hijo Jordi, su mujer Paloma, su madre política Maribel, su madre Merche y su padre, yo mismo, horas de tertulia, de silencio, de lectura, de planes de futuro, en fin, ensamblando de nuevo todas la piezas que se rompen cuando un miembro de la familia, en este caso de 32 años de edad, sufre una lesión medular completa a nivel de las cervicales. También tengo un agradable recuerdo de ese jardín por las conversaciones mantenidas con Carmen, una monja Carmelita que visitaba casi a diario el Hospital. Hoy en día puedo decir que, lo hemos logrado y que no ha sido fácil. Hemos logrado ensamblar todas la piezas.

¿Los factores que lo han hecho posible?, varios. En primer lugar, y creo que el fundamental, ha sido la buena disposición de mi hijo que la afrontó su lesión valientemente, cara a cara. Pero esta postura tan valiente ha sido posible gracias a la postura no menos valiente de Paloma, su mujer, que ha estado y está a su lado en todo momento, luchando con él para disfrutar de la felicidad que les ha dado su matrimonio y que la lesión medular no ha conseguido arrebatarles

Hoy, por casualidad, he encontrado este blog. Me ha llenado de alegría leer a María Ángeles Pozuelo. Ella fue la primera persona que consiguió volver iluminar la oscuridad que se había instalado en mi interior desde al accidente de mi hijo hacía ya siete meses. La primera vez que la vi me llamó la atención su expresión sonriente, que no abandonó durante los cuatro meses que permanecimos en el Hospital, y que contrastaba fuertemente con la seriedad y tristeza de mi rostro. Desde aquí quiero agradecer a María Ángeles las terapias de grupo que mantuvo mientras estuvimos en el Hospital y que tanto nos han ayudado como padres de un lesionado medular.

Anónimo dijo...

Quiero rectificar lo que que dije anteriormente. Carmen no es Monja Carmelita sino Teresiana.

Disculpas.

Afrontando la lesión medular dijo...

Mamisol, me has traído a la memoria una canción de mis juventid de Maria Ostiz cuyo estribillo decía así "Abrir una ventana en la mañana y respirar, el sonido del aire en cada esquina, y trabajar y trabajar, abriendo, vida mía, un camino a la esperanza, mirando al frente y sin volver la espalda".(si me he equivocado, que alguien me corrija).

Yo digo, como decía Antonio Gala : "Si las hierbas (el decía piedras) hablaran......". Las lágrimas que habrán caído en ese jardín y los sentimientos que habrán surgido, ¡madre mía!.

Afrontando la lesión medular dijo...

¡Qué ilusión Jorge, para mí también, tropezarme contigo, con vosotros!. No sabes lo que me alegra tenerte aquí.

El blog surgió después de vuestra marcha y es verdad que no me ha sido posible comunicarlo a todo el mundo. Dices bien cuando dices que hubieras preferido no conocer el Jardín, es lógico. A mí me pasa ahora que cuando alguien se despide que me corto de decir : ¡Encantada de haberos conocido!. Bien es verdad, que como es algo que no se elige, la relación que se establece mejor que haya sido buena ¿no?.

Es difícil olvidarse de vosotros. Tu hijo y supareja¡un encanto!. Jordi entra en el grupo de los que venimos en llamar "buenos pacientes". Admirable su afrontamiento lo que os ha hecho más llevadera la lesión, a los padres y a la pareja.

No sabes cómo me gratifica pensar que pude dar un poco de luz en ese pozo sin fondo del que no creías poder salir.

Decía otro padre, el pasado viernes en la Terapia Familiar, que cuando llegó le molestaba que todos le dijéramos que aún era pronto y que su hija (también tetrapléjica como Jordi) mejoraría. El estaba agarrado a su dolor del que no podía, no sabía y no quería salir.

Espero que ahora que has dado con el blog, no nos dejes pues vuestro ejemplo puede ser de gran ayuda a mucha gente.

No se si Carmen leerá esto pero no te preocues que el martes próximo se lo comento (sigue viniendo al Hospital a echar una mano en la Escuela y donde sea, dos veces en semana).

Da un fuerte abrazo a TODOS, con todo mi cariño.

"La Chica del Jardín" dijo...

El Jardín está frente a mi, me observa mientras comparto mi vida con vosotros.
Es un observador silencioso, que te acompaña en sus distintos rincones. Lluvia, viento, SOL, primavera, flores, olivos, plátanos de sombra... todo renace en esta época del año, renacer a la VIDA. Los árboles ya tienen yemas, pronto tendremos la sombra ansiada en los días de calor, esa sombra que nos dará un respiro en nuestro caminar...

Hoy, no hace demasiado sol, sí un poco de viento, el cielo esta gris, la gente no se atreve a sentarse en los bancos, todo está tranquilo, se pueden oler los aromas de la primavera, escuchar el canto de los pajarillos,... Tan solo unos metros caminando y el RÍO nos saluda, nuevos sonidos que nos dan el remanso de paz ansiado, solo interrumpido por el ruido que hacen las OCAS, los PATOS, los GATOS,... que hacen aún más adentrarnos en la naturaleza, formar parte de ella, aunque solo sean unos minutos, con la mirada perdida en el infinito, o buscando esa flor morada que tanto gusta, o las amarillas que me traen la infancia a la mente, olor a tierra mojada...

Estoy escribiendo desde el quiosco, con "mi jardín" al frente, ni el ruido alrededor me hacen perder la paz, el sosiego, la espera no se hace larga cuando la mente está viva, inquieta, acabé mi libro, ahora escribo...

Gracias naturaleza por darnos este y otros lugares que hacen que nos sintamos bien, que nos integremos en el universo que nos rodea, el tiempo pasa lento y rápido a la vez,...

Gracias Mª Ángeles por hacernos valorar el entorno que nos rodea y cuidarlo y valorarlo, por hacernos reflexionar y aprender a cultivar y sembrar de ideas, emociones, sentimientos, lágrimas, risas y sonrisas,que escapan sin darnos cuenta cuando a diario nos ASOMAMOS AL BLOG,

Pepín dijo...

Me alegra mucho, Mª Ángeles, que te acuerdes de nosotros. Saluda a Carmen de nuestra parte, por favor. Todas las semanas recibo por email sus "cartas abiertas". Ahora también estamos en contacto contigo a través de este blog. Esta tarde hemos comido toda la familia juntos y Jordi y Paloma me dicen que te salude de su parte. Así pues, un fuerte abrazo de parte de todos.

"La chica del jardín" dijo...

"Un pueblo es" María Ostiz

Con una frase no se gana un pueblo
ni con un disfrazarse de poeta
A un pueblo hay que ganarlo con respeto
un pueblo es algo más que una maleta.

Perdida en la estación del tiempo,
esperando sin dueño a que amanezca.

Con una frase no se gana un pueblo
y con una palmada en su paisaje,
ni con un aprender de su lenguaje,
Ni con una canción que impregne el odio.

Y que llene tu negocio,
Y que llene tu negocio.

Un pueblo es, un pueblo es, un pueblo es
abrir una ventana en la mañana y respirar
La sonrisa del aire en cada esquina
Y trabajar y trabajar
Uniendo vida, vida
el ladrillo en la esperanza,
mirando al frente y sin volver la espalda.

Con una frase no se gana un pueblo
ni con un disfrazarse de poeta
A un pueblo hay que ganarlo frente a frente,
respetando las canas de su tierra.

Que los retoños medren al cobijo del sol
esperando sin miedo a que amanezca.

Un pueblo es, un pueblo es, un pueblo es
abrir una ventana en la mañana y respirar
La sonrisa del aire en cada esquina
Y trabajar y trabajar
Uniendo vida, vida
el ladrillo en la esperanza
mirando al frente y sin volver la espalda.

Afrontando la lesión medular dijo...

Ya solo falta que dibujes el Jardín. Estoy segura que si te lo propones lo conseguirás. Si no, a ver si animamos a José Ángel a que lo dibuje.

Gracias por poner tanto entusiasmo t embellecer el paisaje con tus descripciones. esas florecillas amarillas se llaman popularmente "jaramagos" (nombre ténico "erisino") y en breve hablaré de ellas.

Afrontando la lesión medular dijo...

Mil perdones, Pepín, por cambiarte el nombre. Aunque no lo creas, me se tu correo electrónico de memoria y empieza por jo (dudé entre Pepe y Jorge y al llamarse Jordi tu hijo, te puse el mismo).

¡Cómo no acordarme de vosotros! Espero que sigamos en contacto.
Abrazos renovados para todos.

Afrontando la lesión medular dijo...

Gracias por colgar la canción "Un pueblo" de María Ostiz. hace mucho que no laoigo aunque conservo un LP de ella.

"La chica del jardín" dijo...

lo siento, lo de dibujar... lo dejo a los artistas, soy muy mala dibujando, pero te mando fotos de flores y olivos.Yo no sé nada de plantas, pero me gustan, jajaja

Besos mil

¡Cuánto trabajo te damos! no te da tiempo a nada, la culpa... no nos des pié, ...

Afrontando la lesión medular dijo...

Mañana preparo el Post de las plantas y flores del jardín.

Ha sido un día intenso.

macgo dijo...

¡Díos mío y yo con estos pelos! Un día sin pasar por aquí y me encuentro con 23 comentarios.
No puedo por menos que verme reconocido en los sentimientos que propones en tu entrada: "Empatía"; "Solidaridad"; "Altruismo"; "Esperanza"; "Paciencia"; "Confianza" Todos ellos han sido vividos por mí en primera persona. Quizás añadiría "amistad", "gratitud", "esfuerzo" y "afán de superación".
Y no te sorprendas de que el blog vaya teniendo más seguidores y lectores. Será que merece la pena.

Afrontando la lesión medular dijo...

Benos tus añadidos, Macgo, como siempre.

Me alegro que el blog pueda servir de estímulo y, como bien decias, de puente tras el alta hospitalaria.