jueves, 29 de octubre de 2015

La torre del poco a poco : Cuento 29

La torre del poco a poco


Este cuento comienza así:
En la "Torre del poco a poco", entre todos los enfermos medulares había dos amigos, Andrés y Luis.
Andrés, era negativo y protestón. En él la esperanza no existía. No creía ni en los médicos que se quedaban el aliento en cuidarlo.
Luis, sin embargo, era positivo, calmoso y lleno de esperanza. Siempre decía que iba a salir caminando del Hospital.
Andrés, decía que jamás levantaría el culo de aquella estúpida silla que olía a resoplido de Mofeta.

-En la mente está todo, querido amigo, si piensas verás que el pensamiento positivo te lleva a la energía, y ésta al movimiento, luego el movimiento es andar y la esperanza el futuro.-le dijo Luis.
Una noche Andrés soñó y en su sueño, una voz le decía: -Eres un "morral de leche" si no escuchas a tu amigo.
Meses después...Andrés anduvo y Luis también.

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 Eladio San Juan Brasero. 26 de Octubre 2015

Ángeles desangelados : Cuento 30

Ángeles desangelados


En un lugar de Toledo, está situado el Hospital de Parapléjicos de España.
Cerca, el Tajo serpentea camino de Extremadura.
Todo el edificio es pensamiento, investigación, energía, movimiento y por supuesto vida.
Los enfermos, son ángeles desangelados. Los sabios, de blanco o verde, Ángeles de verdad.
Aquí se desarrolla la historia que les cuento:
Todas las noches, en las habitaciones de este Hospital, el viento susurra en las ventanas. Y con voz de vilolín les dice a los enfermos:
-Niños y niñas, hombres y mujeres, chavales y chavalas, jóvenes y ancianos: recordad que en vuestro interior, unida a la esperanza hay una fuerza superior que, con la medicina, la gimnasia, la terapia y la psicología, os hará caminar de la mejor forma posible hacia el futuro y al encuentro del amor y la movilidad.
Y cuando esteis en la calle no os rindais jamás de los jamases.
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 Eladio San Juan Brasero 26 de Octubre 2015

Fuerza para vivir : Cuento 31

Força de Viver 

"Era uma vez uma menina que se sentia muito infeliz e que não via sentido para a sua vida. A dada altura, tentou por fim a vida que resultou numa paraplegia. Ao princípio foi muito complicado, pois teve que aprender tudo de novo. Isolou-se muito em casa, sentia-se culpada e muito envergonhada por andar numa cadeira de rodas. A menina conseguiu arranjar um trabalho. Desde que começou a trabalhar a sua perpetiva de ver a vida alterou completamente. Tirou a carta de condução e terminou o 12º ano à noite. O grupo católico que frequentava foi ao Brasil às jornadas mundiais da juventude. A menina decidiu embarcar nesta aventura, pois a possibilidade de ver o papa superava todas as suas limitações, foi uma experiencia única. A vida dela tomou outro rumo, hoje em dia vive com mais alegria, tornou-se mais atenta aos outros e acredita que nada é impossível."

NOTA : No me han enviado la traducción así que lo he traducido yo y, aunque he aumentado en 8 palabras, salen 150.

Fuerza para vivir (Traducción al español)


"Érase una vez una chica que se sentía muy infeliz y que no encontraba sentido a su vida. Intentó poner fin a su vida y quedó parapléjica. Al principio fue muy complicado porque tenía que aprender todo de nuevo. Pasaba mucho tiempo en casa. Se sentía culpable y se avergonzaba por tener que desplazarse en una silla de ruedas. La chica encontró un trabajo. Desde que encontró un trabajo su vida cambió por completo. Se sacó el carnet de conducir y compaginó el trabajo con los estudios nocturnos para terminar su formación. El grupa católico que frecuentaba fue a Brasil a las Jornadas Mundiales de la Juventud. La chica decidió embarcarse en esta aventura, puesto que las posibilidades de ver al Papa, superaba todas sus limitaciones, fue una experiencia única. Su vida dio un giro y hoy en día vive con más alegría, se interesa más por los demás y puede decir que nada es imposible".


Paula Pereira, 28 de Octubre 2015,

Coge mi mano : Cuento 32

Coge mi mano

Desde muy joven María supo que la vida no era fácil, pero ella bailaba con la dificultad. ¿Quién decidía dónde están los límites? No soportaba la idea de quedarse atrás. Quería hacer lo normal para su edad y así lo hizo. Donde casi todo el mundo veía esfuerzo o afán de superación, ella veía normalidad. Sí, es cierto, quizá costaba un poco más, pero nunca creyó que estuviese haciendo algo fuera de lo normal.
Un día, conoció a alguien en su misma situación. Era como mirarse en un espejo. Pero aquel espejo era gris, sin motivación, sin vitalidad. Aquel espejo devolvía una mirada apagada. Ese triste reflejo preguntó:
-¿Cómo lo haces?
Ella respondió:
-La vida es como una bola del mundo a la que alguien hace girar empujando con la mano. Ese alguien no va a dejar de empujar porque tu te hayas parado. ¿Te subes conmigo?
Tendió su mano.



Lorena de Pablo, 28 de octubre 2015

En un momento : Cuento 33

En un momento

Su larga melena les tapaba la cara. A ella le molestaba, a él le divertía. Había sido raro alcanzar aquella postura horizontal. Hacía tiempo que se había peleado con las coletas y las gomas del pelo. Hacía tiempo que no le encontraba todo el gustillo a tumbarse en la cama. Sin embargo, allí estaba, rompiendo todos sus esquemas. Aquello contra lo que había estado luchando y contra lo que su mente se había resistido, estaba sucediendo. Dentro de las mil maneras de entenderse que hay, sólo fue una conversación. Sólo y mucho más. Fue perderse y encontrarse. Estamos acostumbrados a vivir con miedo y cuando alguien viene y se lo lleva, queda un gran espacio abierto a la esperanz
No pudieron parar el tiempo, pero fue suficiente. Aquel día aprendió que la vida también puede cambiar para bien en un momento. Puede cambiar tantas veces como momentos tiene el día.



Lorena de Pablo, 28 de octubre 2015

Un soplo de aire : Cuento 34

Un soplo de aire
Sentada frente a la ventana.
Ese era el resumen de sus días, ver la vida pasar frente a la ventana. La vida de los demás, claro. Padres que llevaban a sus hijos al colegio, niños jugando, parejas de novios, gente con prisa, gente sin ella…
El paisaje cambiaba, las estaciones pasaban, la vida se escapaba. Su estación favorita era el invierno. Experimentaba un sutil placer viendo nevar. Habían pasado muchos inviernos desde que un duro golpe le había cambiado la existencia. Ella había aceptado su destino o, simplemente, se había sentado a convivir con él.
Aquella mañana grandes copos deleitaban su vista. Alguien abrió la ventana y un soplo de aire gélido golpeó su cara. Por fin abrió los ojos. Lo vio todo claro. Se había cansado de vivir la vida de los demás. Empujó sus ruedas, cogió su abrigo, abrió la puerta y salió. Su vida comenzaba de nuevo.

Lorena de Pablo, 28 de Octubre 2015



Las manos de mi madre : Cuento 35

Las manos de mi madre


Las manos de mi madre me abrazaron y me acogieron al nacer
eran cálidas y me arroparon con amor.
Las manos de mi madre me guiaron por la vida de niña,
me peinaban, me protegían y curaban las heridas.
Cuando fui adolescente y joven, me señalaban lo que estaba bien y lo que no,
me censuraban, a veces con excesiva firmeza,
y yo las rechazaba, me enfadaba, me distanciaba,
porque necesitaba libertad, independencia, autonomía.
Sus manos vibraban cuando cantaba, pintaba, o escribía poesías
pero sobre todo cuando emocionada cogió a su nieta por primera vez.
Sus dedos finos, sus uñas almendradas,
tan bellas y elegantes,
siempre me gustó mirarlas.
Las manos de mi madre ahora tiemblan pero siguen siendo hermosas,
me hacen sentir ternura y son las mías las que la acogen y acarician.




Concha Perelló, 28 de octubre 2015