sábado, 22 de junio de 2013

Al otro lado del teléfono : Los "parientes" indiscretos



A lo largo de mi trayectoria profesional vengo oyendo las mismas quejas por parte de los familiares del l.m en relación a las preguntas, curiosidades y morbosidades de la familia?, amigos? y conocidos.

Ya hablé el año pasado sobre el "chorreo" de llamadas insistentes que no permiten desconectar a los familiares ya que cuando se van del Hospital, el teléfono no cesa de sonar. Algunos familiares las agradecen y prefieren sentir que se preocupan, sobre todo, por el paciente. Bien es verdad que hay tantas personas ignorantes y atrevidas que son los primeros en interrogar "sin piedad" a los angustiados familiares.

Las preguntas sulen en ir en la línea de conocer el pronóstico haciendo una asociación con el bienestar y el pronóstico de marcha. dejo aquí algunas de las cosas que se repiten y que hoy comentaban algunos familiares en la Sesión de Terapia Familiar :

- ¿Qué os han dicho, os han dicho si va a andar?
- ¿Ya anda?
- ¿Ya mueve?
- ¿Conoce?
- ¿Habla?
- ¿Ya hace los cinco lobitos?

La verdad es que algunos familiares tinen la paciencia del Santo Job y aguanta el chaparrón pero a pesar de ello se mojan .


Parece impensable que si el lesionado fue trasladado al Hospital de Parapléjicos, que tanta buena fama tiene, no vaya a salir andando.

En cambio. ya he comentado en otras ocasiones que son pocas las personas que se preocupan por el estado de bienestar de los familiares.

Se huye de tener que regresar a casa por miedo a las preguntas y recomendaciones gratuítas que nadie pide pero que a la gente le gusta dar y opina sin base alguna. Suele haber poca empatía y suelen ser poco acertadas las sugerencias.

Todavía nos podemos encontrar con situaciones más incómodas e indeseables como la que comentaba hoy la esposa de un paciente de la UVI que pasó el teléfono a un familiar que requería hablar con el paciente y la pregunta le fue hecha al paciente directamente : ¿Ya mueves las piernas? dejándolo pensativo y hundido al verse confrontado con una situación para la que aún no estaba preparado.

Hay familiares que dejan de ver al lesionado porque dicen que les afecta mucho la situación. El lesionado suele justificar las faltas de estas personas aunque la ausencia de un ser querido, no le deja indiferente.

Estoy segura que todos tenéis anécdotas en la línea que comento.

8 comentarios:

"La Chica del Jardín" dijo...

¡Qué razón tienes! Las llamadas... familia, amigos, compañeros... al principio a todas horas, todos los días, con el tiempo... sólo los de verdad, pero aun así, siguen preguntando si ya anda, ¿esto es lo más importante? creo que no, no sabemos nada de la lesión medular hasta que nos enfrentamos a ella.

Andar o no andar, ese es el dilema... Pero estando al pie del cañón, nos preocupa más la cabeza del lesionado, el ánimo, los pequeños progresos diarios, el día a día, aunque esto se le explique a algunos de los que llaman... su preocupación es "¿camina?"

Yo invitaría a más de uno a compartir unos días con el lesionado, durante toda la jornada, con sus actividades, sus momentos, sus esperas... ¿entenderían algo? Algunos seguirían diciendo, "si, pero... ¿va a caminar?" La ignorancia es muy atrevida...

Tengamos buen talante para contestar al teléfono, independientemente de lo que nos digan al otro lado de la línea...

Besos serenos, pacientes, ...

Mamisol dijo...

Creo que los amigos no somos conscientes de la realidad de los enfermos y familiares. Es cierto que si hablas con ellos a menudo empiezas a entender otras cosas, cómo los detalles diarios que a nosotros nos parecen "normales" son un gran avance para los lesionados, quizás deberíamos preguntar menos y dejar que el familiar con cuente, ya que seguramente necesita decirnos cómo se siente y qué necesita; no es imprescindible preguntar siempre qué tal, si no simplemente llamar, dejar que la conversación vaya por donde deba ir, pero que sientan que estás con ellos.

He de confirmar que "La chica del jardín" tiene un buen talante para contestar el teléfono siempre, en los malos, regulares y mejores momentos, y para todos.

Besos

Afrontando la lesión medular dijo...

Estoy con "La chica del Jardín". un paseito por Parapléjicos enseñaría mucho sobre la vida y loa verdaderos valores. ¡Damos tanta importancia a la apariencia a la talla, a la estatura!

Estoy segura que hay mucha gente a la que la vida no le va bien a pesar de poderse poner en pie todos los días.

Lo dice Mamisol y no dudo que eres muy "paciente" a pesar de que algunas cosas que escuchas te podráin sacar de quicio.

Afrontando la lesión medular dijo...

¡Hola Mamisol, qué alegría verte asomar de nuevo!. Has asomado como el verano y la hermosa luna llena, llenísima.

Son buenos los consejos que das sobre cómo posicionarse ante el familiar o el paciente que sufre una l.m. : "dejar que la conversación fluya de un modo natural". Gracias, buen día de verano.

Anónimo dijo...

A mi algo que me molesta es la mirada que ponen al saber la situación es de "pobrecito y que lastima".
La otra cosa son las justificaciones, muchos conocidos mutuos me decían después de preguntar como esta, era " Esque no he podido verlo, ni llamarlo".
Otros me decían "dile que le eche ganas, que ya se ponga las pilas y salga a la calle, que regrese al trabajo", cuando ocurría eso les decía, pues díselo tu y ponían cara de sorpresa.
Muchas veces no sabia manejar esas situación.
Además cuando le decía a mi amigo te mandan saludos el decía " ah si" sin ninguna importancia.
Pero creo que en situaciones así esperas ver a tus amigos y ha de ser duro darse cuenta que ellos no están!
Adry

Afrontando la lesión medular dijo...

Para oir esos comentarios, mejor callar. En esta situaciones es donde se descubre quien es un verdadero amigo, Adry.

María Asturias dijo...

Creo que desafortunadamente estos comentarios "no atinados" por llamarlos de alguna forma, es porque las personas no tienen la más remota idea, de las diferentes situaciones por las que se atraviesan, no solo por los pacientes, sino para los familiares o cuidadores, lo he visto de cerca con el alzheimer, por ejemplo, en el que las personas que están a cuidado, también necesitan estar preparados física y emocionalmente para ayudarles, como para contestar llamadas "aun sabe quien es?", o con los niñitos que padecen sordoceguera, nada que choque más, que cuando se les trata diferente, por ejemplo a ellos les gustan los juguetes, como es normal, solo que hay mostrárselos con las manos, igual pueden cepillarse los dientes, si les enseñamos como, muchos piensan que son indiferentes, y nada más lejano a la realidad, lo que ocurre es las manitas son sus embajadoras y se comunican con el tacto y el olfato, cosas que aprender para que sientan más seguros y cómodos, como que aunque no puedan oír y ver, se sienten mejor cuando caminan al lado de la pared, viene a que los cuidadores y familiares, aprenden a la par de ellos a interactuar, pero las demás personas no, y así como hay llamadas "out" hay acciones "out", muchas veces por desconocimiento, los niños con sordoceguera, se asustan cuando alguien se acerca abruptamente, así que pensando en voz alta, creo que habría que hacer conciencia, en los que llaman sin tino, en los que ponen más carga a los parientes y cuidadores, y no se, dar como tips, como tratamos de hacerlo, cuando alguien nuevo, un voluntario, va apoyar (porque toda la ayuda es bienvenida) con nuestros niños, saludos

Afrontando la lesión medular dijo...

Gracias, María, por tus reflexiones que son muy interesantes y seguro que las tendremos en cuenta