martes, 2 de diciembre de 2014

Un ajuar diferente


 ¿Qué es lo primero que nos resulta atractivo de esta foto? Estoy segura que todos los seguidores coincidirán respondiendo : "el atardecer en la playa".

Hablábamos ayer de una hermosa pero breve historia de amor, una historia que seguramente nos ha conmocionado a más de uno. Por encima de la silla de ruedas, como en esta foto que encabeza la Entrada, está el amor, con independencia de la existencia o no de la silla. La silla no tiene por qué afear el romance. "Amar no consiste solo en mirarse a los ojos sino en mirar juntos en la misma dirección:" (F. de Saint Exúpety) Se ama con la cabeza y con el corazón y no es este, precisamente, quien rechaza la silla sino quien la incluye.



Este Post me fue sugerido a partir de un bello comentario de Betty ayer quien, con mucho acierto por cierto, hizo referencia a "un ajuar diferente". Ella hacía alusión a camas articuladas, sillas, grúas, sondas.Es cierto que la lesión conlleva hacerse con un arsenal de ortesis. Hay que aceptarlas como quien lleva otro y tipo de prótesis (visuales, dentales).

En un ocasión conocí a un pareja cuyo varón había contraído la lesión a raíz de un accidente de tráfico. Su mujer me contó que antes de casarse con el que era su actual marido, había iniciado una relación con un lesionado medular. Le dio tanto miedo meterse de pleno en esa relación que lo dejó. Años más tarde, conoció a su marido. Tras un accidente de tráfico quedó parapléjico. Ella me dijo : "Parece que este era mi destino y no me iba a escapar de la paraplejia". Lo que en un principio le asustó se convirtió en una relación maravillosa y muy gratificante. Era una pareja muy creativa y con muchos recursos que supo reinventarse y descubrir una vida plena en el sexo y en el resto de las cosas de la vida cotidiana.


6 comentarios:

Felipe dijo...

Cuando uno no es una persona fuerte, anímicamente me refiero, corre el riesgo de tratar de escapar de los problemas y pasarse la vida huyendo de manera alocada, en busca de una felicidad cada vez más huidiza, hasta convertirse en una marioneta a merced de los chutes de felicidad que puede conseguir.
Esto ocurre hasta el momento en que hay que enfrentarse, inexorablemente, a un problema para el que no existe escapatoria posible; por ejemplo cuando una mujer ve acercarse el momento en que va a dar a luz o cuando alguien tiene que enfrentarse a una enfermedad que pone en riesgo su vida. Entonces es cuando ve crecer en su interior una fuerza desconocida que lo lleva a afrontar la situación y a superarla incluso con alegría.
Esto es lo que he visto muchas veces en el hospital de parapléjicos.

Afrontando la lesión medular dijo...

Es cierto, Felipe, la vida te pone ante situaciones que no has elegido y son las que son y no puedes escapar. Terapéutico es hacer frente al objeto temido en lugar de evitarlo pues tarde o temprano habrá que hacerle frente por mucho que se retrase. Cuanto más pronto empecemos a masticar mejor.

Nunca he dejado de ver surgir la fuerza en los pacientes y en sus familiares aunque unos tarden más otros en sacarla y en descubrir nuevos caminos.

"Superarla con alegría", parece difícil al principio que esto sea posible. Esta mañana, una paciente de la Terapia de Grupo usó esta expresión : " Si uno se conforma, sufre menos".

Betty dijo...

Yo pienso que muchos miedos que tenemos son infundados y de alguna forma son herencia de nuestros mayores o de épocas pasadas y arrastramos esos miedos sin plantearnos que podemos enfrentarnos a ellos. En muchas ocasiones los niños tienen miedo a los perros por que su madre o su padre les tienen pánico, y el miedo de los hijos no es más que una conducta heredada.
Los niños vienen al mundo con un ajuar también importante, cada vez mayor. Invaden la casa de trastos, cunas carros juguetes, bañeras…pero asociamos eso a la felicidad y entonces no nos preocupa.
Es el miedo el que hace a la gente huir, por eso estoy convencida que los l.m. tienen que hacer su vida normal y luchar por que la orografía de las ciudades se adapte para facilitarles la vida. Cuantas más sillas haya por la calle y más lejos lleguen, la lesión dejará de ser algo desconocido a lo que temer.
Millones de besos.

Afrontando la lesión medular dijo...

Los lesionados medulares, como cualquier otro ciudadano tienen que hacerse visibles y luchar por aquello que redunde en su calidad de vida. Habrá que hacer algo para eliminar las barreras. Si se quedan en casa huyendo de las miradas, temerosos de ser rechazados, no avanzaremos en la verdadera integración y normalización.

Betty me ha gustado mucho la comparación que has hecho del arsenal ortopédico y de ayudas técnicas con la de trastos que se compran para que el bebé cubra unas necesidades (Verdaderamente no tan necesarias y si superfluas). ¿Por qué afea la silla de baño o la cama articulada de un l.m. y no la trona, el maxicosi, el parque, etc. de los benjamines?.

Hablando de niños : Practiquemos con el ejemplo y miremos al lesionado o sillero como a cualquiera. Digo miremos y no ignoremos.

Manuel Penalva dijo...

Buenas noches, la imagen trasmite , calma, tranquilidad, sosiego, muchas de las cosas que a veces no encontramos o nos cruzamos con ellas y no nos damos cuenta. EL Ser lesionado no involucra por necesidad poder hacer algunas vastantes cosas, una de esas cosas, enviar una inmensa sonrisa aaaaaa, a todos los discapacitados mañana es el día mundial de la discapacidad. Y al que es o sea capaz de todo , precaución y no miedo, respeto.

Afrontando la lesión medular dijo...

Esa calma a la que haces alusión Manuel, tan necesaria, a veces llega debido a la lesión. Los l.m. pasan mucho tiempo observando y reflexionando sobre cuestiones vitales en las que antes no habían reparado y se detienen ante un paisaje como el que muestra la imagen y que, como bien dices, transmite calma y serenidad.
Hablaré de ea efemérides que se celbra mañana ya que la mencionas aunque no creas que soy partidaria de los "días especiales"