viernes, 26 de septiembre de 2014

El Jardín del Hospital : Con otra mirada

Ayer, sin pretenderlo, me quedé observando en la distancia el Jardín del Hospital. Pacientes y, sobretodo, familiares, pos ser la hora de la siesta, ajenos a mi observación, discurrían acompañados o en solitario por el recinto involucrados en diferentes actividades ( comer, jugar una partida, hablar por el iphone, fotografiar los gansos

Foto tomada hace unos días por Angelines Moya

que salen a su encuentro, hacer una meditación en el césped o reflexionar solos.)

No es la primera vez que, mientras espero en el coche, observo cómo discurre la vida de las familias que tuvieron que dejar sus casa,s sus hijos, sus padres o abuelos a los que cuidaban, sus trabajos, en suma, sus vidas aparcadas.

El trabajo programado, la apretada agenda,  no favorece improvisar terapias de campo, nunca mejor dicho, terapias a pie de banco o chiringuito que nos acerquen más al familiar en ese momento más vulnerable de soledad.

Me pregunto qué pasará por sus cabezas en esos instantes, qué batallas interiores tendrán que librar, con quién, sinceramente, podrán contar en esos momentos. Me consta que hay mucha diferencia de unos a otros, los que son afortunados porque su gente es como una piña, los que se hacen cuadrantes para no dejar ni un día solo al lesionado y los que quedan solos porque nadie les tiende una mano.Es frecuente oir decir :"Si me necesitas, ya sabes dónde estoy" pero.....es un cumplido y a la hora de la verdad no están cuando se los necesitan.

Observaba la diferencia tan grande que hay entre los recién llegados asustados y sobrepasados por la situación con aquellos que han hecho del Hospital su casa y han hecho nuevos amigos con los que echan una partida como si estuvieran en su pueblo o de vacaciones.

Hoy me quedo con ese solitario adolescente al que le ha caído encima una enorme responsabilidad y que tendrá que hacerse mayor a la fuerza porque ha pasado a ser, en "cuestión de segundos", el cabeza de familia.

Ya he dedicado varias Entradas al Jardín del Hospital por ser un lugar muy especial que creo que ha quedado grabado en el corazón de todos los que pasásteis por el Hospital de Parapléjicos




http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2013/04/el-jardin-del-hospital.html

http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2013/03/la-chica-del-jardin.html

http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2013/04/betty-en-el-jardin-la-magia-del-quince.html

http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2013/06/las-flores-del-jardin.html


Aún hay algunas más y creo que este Jardín seguirá dando que hablar.

He dado un punto de color con estas imágenes florales por sugerencia de Felipe.



            

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Hoi me a llegado al alma tu comentario al jardín. Para mi también a sido durante mi estancia en el hospital un sitio m importante, hai hemos pasado tantas y tantas horas dr todas clases, unas tristes y otras tantas también contetos cuanto vemos que todo va ya mucho mejor. A andres y a mi nos encantaba comer hai sobre todo los fines de semana pues quiza nos llevara en el recuerdo a nuestra casa.hoi no quiero recordar lod malos momentos que casi todos hemos pasado hasta, joi os voi a hacer participes de uno de los momentos mas felices que pase yo en el, (saber qué andres me pidió que renobaramos muestro matrimonio regalandome un anillo.) Para que veais que en ese jardín pasa cada cosa.la chica del trebol.

Felipe dijo...

Podríamos llamarlo el jardín de los pasos perdidos. En él todos hemos tratado de deconstruir nuestros miedos y amarguras, para tratar de construir la alegría perdida.
El silencio, la sombra de los árboles, la caricia del aire en los días tórridos del verano toledano, han sido un lenitivo para los corazones atormentados y abatidos por la lesión propia o de algún familiar.
¡Cuantos recuerdos y cuantas horas en ese jardín!.
Tal vez he echado en falta la presencia de algunas flores que den color al paisaje. Todo es poco para tratar de infundir ánimo.

Afrontando la lesión medular dijo...

Gracias por compartir algo tan personal. Isa. Ya decía yo que Andrés y tu eráis una pareja especial el día que os vi en la habitación celebrando S. Valentín.

Afrontando la lesión medular dijo...

¡Qué respuesta tan entrañable, Felipe!.

Supongo que te refieres a las flores reales, en el Jardín, y no virtuales en el Post. de todos modos, colgaré algunas en el Post para darle ese color del que hablas.

Creo que sería estupendo escribir un librillo con los pensamientos, reflexiones, alegrías y tristezas vividas en el Jardín y que algún buen dibujante lo dibujara.


A mí también me gustan mucho las flores como a tí y este año me he propuesto pasar el invierno acompañada por una bouganwilla

Anónimo dijo...

El jardín...con su chiringuito...es algo que no te esperas y sorprende! Y poco a poco hemos ido viendo su trasformación desde febrero a agosto...la salida de las hojas de los arboles...los nidos de los pájaros..la sombra de los días calurosos...y la convivencia con pacientes y familiares...como bien dice Isa..a recordar los buenos momentos...lo demás es ya historia! Besos de Bom y Elena.

La Chica del Jardín dijo...

El JARDÍN…
Me veo sentada en el templete, leyendo, comiendo, pensando, llorando, riendo… sola o acompañada, viviendo cada instante como si fuera el último…
Pensar en el Jardín trae a mi mente mil y una historias, propias y ajenas…
¿Por qué soy la Chica del Jardín” eso lo debería contestar Mª Ángeles, que fue quién me puso el sobrenombre, ¿quizás siempre me veía en el Jardín cuando salía del hospital?, ¿quizás no soportaba el aire hospitalario y necesitaba respirar? ¿Necesitaba tiempo para afrontar todo lo que estaba sucediendo? ¿Por qué pasaba tiempo en ese jardín?
La verdad es que necesité mi tiempo de reflexión para entender todo lo que nos estaba pasando, y quizás ello me llevaba a sentarme conmigo en el jardín…
Aún recuerdo el día que conocimos a Betty y se descubrió la identidad de “La Chica del Jardín”, ¡cuántas conjeturas! Y yo sin saber por qué, ja jajá
En el jardín he pasado muy buenos momentos, a pesar de todo. He compartido en soledad muchos instantes que luego se convirtieron en momentos en compañía de Sonriman, además de muchas otras personas
El jardín tiene algo muy especial, ¿qué? No lo sé, pero si hace que la estancia en el Hospital se haga llevadera. Es lugar de encuentro entre pacientes y familiares, pacientes solitarios con el resto, nadie debería quedarse solo, siempre se encuentra a alguien que te hace sonreír…
Otro elemento importante, LOS GORRIONES, que parece que saben que tu los necesitas y te acompañan en los momento difíciles, observando tus movimientos…
La primera salida a la calle de nuestro lesionado, su expresión de alegría, y si esto es el día de tu cumple… uff ¡cuántos recuerdos!
Estoy con los demás blogueros, los malos momentos son historia y lo que más nos ha quedado son los buenos, los que mostraban avances, alegrías, buena gente… Momentos inolvidables que nos acompañarán en nuestro caminar. La gran familia que se forma entre pacientes, familiares, profesionales… familia que nunca nos dará la espalda, estoy segura.
No me enrollo más, Mª Ángeles, no solo hay que dar color sino VIDA, y eso es lo que más destaca en EL JARDÍN
Besos desde mi Jardín del Manzanares…

Sonriman dijo...

Buenas noches a todos,as. Hoy se hace referencia a un lugar, a un sitio muy cercano del hospital. Para mi , Manuel (Sonriman), es un lugar por donde pase al llegar e ingresar, sin prestarle prácticamente, ninguna atención. Tras el pasar de algunos, bastantes varios días. Tengo varios recuerdos, entre ellos , los comentarios que me hacía :(La chica del Jardín),para mi con mucha fortuna, Carmen. Ella me relataba, algunos momentos, en los que ella estaba allí, del ambiente del tiempo, de la gente que se encontraba, de parte de lo que hacían y decían....En ese primer momento, para mí como lesionado medular, osea enfermo.(Disculpas, no me refiero a mi como paciente,porque para mi los pacientes son: Todos aquellos que están dedicados por su trabajo y saber , a veces no saber estar,tratando con enfermos como yo.Como iba diciendo, el tan nombrado jardín, en un momento determinado, mi cabeza giro un poco y pude ver, no muy lejos el para mi, Maravilloso, zigzaguear de las ramas y más en concreto de las hojas.Aquello visto para mí , era como un gran gesto, una invitación a todo mi ser, a poner fuerza, poner ganas, intención.... y lo que hiciera falta, para poder compartir insitu, ese zigzaguear de las hojas , acompañado de ese inmenso olor tan característico.Todo esto , por fortuna para mi, lo pude comprobar al realizar la sed estación, y para mayor fortuna , el día del cumpleaños del INMENSO SER HUMANÓ,que tengo muy cerca de mí. Fue y sera , uno de los momentos, más inolvidables de mi vida."si en ese momento pasan la manada de gansos, sin comentarios...
Sin más un fuerte abrazo , sin zigzageos y una inmensa sonrisa a todos. "Sonriman".

Afrontando la lesión medular dijo...

Pues ha vosotros, José Luis y Elena, solo os faltó el Otoño para completar como "La Chica del Jardín, el paso por el mismo en Las Cuatro Estaciones.

Ahora estamos disfrutando de un maravilloso Otoño como seguro lo estáis disfrutando vosotros.

Os deseo que no os olvidéis de seguir disfrutando de todas la estaciones venideras.

Afrontando la lesión medular dijo...

Es verdad, Carmen. Solo tu y yo sabíamos quién era "La Chica del Jardín", mientras todo el mundo, intrigado, hacía sus conjeturas.

Te observaba como bien dejas reflejado en tu comentario, día tras día. Uno de esos días,sabiendo que te encontraría allí al marcharme, te llevé de camino un Informe que tenía que entregarte a sabiendas de que estarías allí pensativa. Fue entonces cuando me inspiré para darte el nombre.

Está claro que el Jardín es el rincón más acogedor del Hospital.

Gracias por vuestras aportaciones a esta Entrada y por ser capaces de seguirme pues hay que reconocer que os hago trabajar de lo lindo.

Afrontando la lesión medular dijo...

Manuel : tuviste suerte de tener a Carmen tan cerca y de que ella te fuera preparando para las distintas etapas de la rehabilitación.

Te debiste de aprender el Jardín de memoria a través de la mirada y relatos de Carmen. La suerte es que te fue hablando de todo con optimismo rebosante mientras se cambiaba cada día de camiseta a cada cual más chula.

Llegó el día y empezaste tua salir también con tus camisetas. recuerdo como le gustó a Felipe veros a los dos con vuestra camisetas naranjas.

No dejes de sonreir.

Anónimo dijo...

Que grandes estan ya los gansos!
Ese jardin.... Las horas que he pasado en el.... No sabeis la de terapias que, sin qererlo, se han dado alli. Cuidadlo!!

Afrontando la lesión medular dijo...

Espero que no proyecten nada distino sino es para mejorar. Es el Rincón más acogedor del Hopsital

Gracias por el comentario de este anónimo seguidor.

Fran Mx dijo...

Hola.
En mi caso ese jardín, lo escuché nombrar mil veces antes de poder verlo, pues permanecí en cama desde mi ingreso en septiembre de 1997, hasta marzo de 1998,n que empecé a levantarme, ansiaba verlo.
No me defraudó. Aquella sensación al abrirse la puerta principal, sentir el aire de nuevo en mi cara, y por haber llovido aquella mañana, oler a tierra mojada..., algo indescriptible. Algo como..., VUELVO A LA VIDA!
Un saludo

Afrontando la lesión medular dijo...

Sois muchos, Fran, los lesionados que la primera vez que salieron al Jardín tuvieron las mismas sensaciones.

El Jardín cumple una misión muy importante en el Hospital y la rehabilitación de pacientes y familiares.