jueves, 29 de septiembre de 2016

Con qué y con quién contamos en la rehabilitación



Este está siendo el verano de las lesiones difíciles. Seguro que se estarán preguntando los seguidores ¿es que hay alguna lesión medular que no sea difícil?.

Como bien decía Juan José Muñoz en su último comentario : Siempre creemos que "las cosas les suceden a los otros pero los otros también somos nosotros".

Volviendo al tema, cuando me refiero a las lesiones, no solo me refiero al alcance de la lesión y gravedad que conllevan, que es mucho, sino a lo que las hace aún más difíciles que es la situación personal que arrastran consigo los lesionados.

- varones solteros, viudos o separados
- pacientes añosos que apenas pueden afrontar la dura rehabilitación
- familias desestructuradas
- psicopatalogía
- daño cerebral
- sin una razón que les impulse a vivir

Hay personas que nos acompañan en la vida cargando una mochila tan grande como la de la niña de la imagen y son capaces de darlo todo pero otras abandonan en el camino. Se quedan las que de verdad quieren.

No es la primera vez que recuerdo en el blog que la adaptación o el buen afrontamiento no es directamente proporcional a la pérdida. de modo que afronta mejor no quien tiene lesión más pequeña sino quien tiene una buena "despensa" para tirar de ella durante el proceso rehabilitador.

6 comentarios:

La Chica del Jardín dijo...

Buenos días!

por propia experiencia, puedo asegurar que todo se hace más fácil cuando tenemos a alguien cerca.

Desde mi punto de vista, "familiar", tuve claro y lo sigo teniendo, dónde había que estar, la vida se nos complica pero juntos todo se hace más llevadero.

En nuestra etapa en Toledo, recuerdo algunos pacientes SOLOS, sin nadie que viniera a visitarles, la situación se me hacía muy dura. También recuerdo a los voluntarios que intentaban hacer la función de animadores socioculturales, y ayudaban a muchos a disfrutar del jardín, a comprarles las cosas básicas que necesitaban (agua...). También recuerdo a Carmen, "la monjita" que ayudaba a los más jóvenes en sus estudios y de paso a cualquiera que lo necesitara...

Estoy segura de que Manuel habría afrontado peor estando sólo, se habría sentido "tirado", y aunque el resto de su familia no estaba continuamente allí, siempre aparecían amigos y buena gente que nos acompañaba...

Es una pena que no estemos preparados para afrontar momentos difíciles al lado de nuestra pareja, familiar... Esto no se enseña en los coles, la gente teme no estar a la altura y desaparece, o bien no quería tanto al lesionado como hacía ver...

Yo estoy muy satisfecha con la labor realizada, además del hecho de haber conocido tantas personas estupendas (trabajadores, lesionados, familiares, voluntarios...) que seguirán formando parte de mi/nuestro camino por siempre...

Espero que cada vez haya menos pacientes solos y mas familias comprometidas, estas experiencias nos hacen crecer mucho...


Besos mil

Afrontando la lesión medular dijo...

Muy completo tu comentario que agradezco de corazón teniendo en cuenta el poco tiempo del que dispones.

Sigue habiendo mucha gente sola, Carmen, y con lesiones catastróficas. Hay también muchas parejas rotas o a punto de romperse antes de la lesión, muchas familias desestructuradas, cada vez más.

Aquello de "en la salud yen la enfermedad...." se recita y lego se olvida. ¡qué guapos y jóvenes somos todos al principio, así cualquiera ¿verdad?

Hoy he vendido seis pines y espero venderlos todos en los próximos días. Gracias por vuestro gesto.

Maria Dolores Garcia Perez dijo...

Y hay veces que esto te une muchisimo mas!

Afrontando la lesión medular dijo...

¿Qué tal Gloria y Alejandro, se llama así, verdad?

Da un abrazo a tus hermanos y otro para tí. No me olvidaré de mi querida Calixta nunca. Ha venido otra paciente al Grupo de su quinta que me la ha recordado.

Parece que la oigo decirme : "Ay, Mª Ángeles, qué cosas tienes!

Anónimo dijo...

Hola! Mi punto de vista es que la lesión es un filtro magnífico para las amistades. En mi caso, se quedaron los amigos de verdad. Descubrí que algunos eran mejores amigos de lo que yo pensaba y otros al revés. Es un coñazo ir con nosotros en silla a los sitios por la accesibilidad, ya no se puede hacer todo lo que se hacía... También me ha ocurrido que muuuucho tiempo después (hasta 15 años) han reaparecido algunos de los que se "espantaron", arrepentidos, incuso disculpándose. ¿Será un tema de madurez? Me pasó con 22. Y como yo soy muy de perdonar, pues ahora tan amigos como antes. Respecto a esos pacientes solitarios, hay que hacer un poco como esos niños que están solos en el patio. Acercarse a ellos con prudencia y poco a poco que cojan confianza. Pero siempre con buen humor. Nada de buscar culpables ni pensamientos negativos. Una vez que que has logrado conocer algo que le interesa, te pones al día en ese tema y ya se suelta a medida que avanzan las conversaciones. Tocará hablar de rugby, de bizcochos, de la thermomix... de cosas que desconocías. Pero el premio de la amistad es inigualable. Un besote María Ángeles y a todos los demás.
José Luis

Afrontando la lesión medular dijo...

Gracias, José Luis. Me ha gustado mucho tus reflexiones que estoy segura que serán de gran ayuda a los seguidores y a quien esté pasando esa etapa dura de pérdida de aquellos que creía amigos.