viernes, 16 de septiembre de 2016

Culpables


Año tras año se producen lesiones medulares que hacen sentirse culpable al que las produjo aunque no fuera de manera intencionada. Esas lesiones se produjeron casi siempre a causa de un accidente de tráfico. La culpa está presente en situaciones como éstas :

- El conductor sale ileso y el ocupante o los ocupantes accidentados (en ocasiones alguno fallecido) sin que haya habido imprudencia por parte del conductor.

También encontramos otras situaciones en las que el lesionado sufrió la lesión por evitar que otro la sufriera (p. ej. evitando una caída).

La culpa con el tiempo puede ser aliviada cuando el lesionado no culpa al conductor y entiende que la lesión fue fruto del azar.

Si el accidente se produjo por imprudencia del conductor, suele el lesionado tener un sentimiento de animadversión hacia éste y evita en lo posible el encuentro con él. Ello no favorece que la persona pueda elaborar la culpa y ésta queda como enquistada y sin resolver.

Si somos conocedores de estas situaciones debemos de brindar ayuda para poder trabajar las pérdidas y la culpa. Los afectados darían cualquier cosas por ponerse en el lugar del otro y ser ellos los lesionados. Hay que hacer un seguimiento y estar atentos a las complicaciones que se deriven de estas situaciones :

- trastornos del sueño
- trastorno de estrés postraumático
- trastorno de ansiedad
- trastorno adaptativo con síntomas mixtos ansioso-depresivo
- pérdida de concentración


14 comentarios:

Francisco J. Peña dijo...

Wenos días...

Tras 19 años de lesión que llevo, casi todas las semanas mi madre le dice a mi padre lo de mi accidente.
-Mi padre me dejó 100000 pts, 600€, para que cambiara de moto. Esa moto nueva, la compré un jueves, y tuve el accidente al siguiente martes, 15/07/1997.

Mi madre, culpa a mi padre desde siempre, pero vamos, ella no se anda con titubeos al decírselo.., "Por hacer la gracia de dejarle el dinero al niño, tenemos lo que tenemos", casi siempre es al levantarme.

No, no creáis que es difícil convivir con mi madre, más bien todo lo contrario. Aquella moto, fue comprada contra su voluntad, y como el post de días atrás de "Por que a mi?", ella con toda la razón del mundo se preguntará, por que no le hicimos caso en no comprar/cambiar de moto.
Un saludo

Elena Batalla dijo...

Cuando Jose Luis compro una motosierra para podar los arboles de su huerto... Tuve un mal presagio ... El segundo dia que la utilizo fue cuando tuvo su accidente y se cayo del arbol que estaba podando... Gracias que la lanzo lejos. Y... Alguna vez pienso que no tenia que haberla comprado... Pero quien sabe el destino de cada uno ? En fin las cosas pasan y ya esta no le demos mas vueltas!

Afrontando la lesión medular dijo...

Esa es otra variante de la culpa. Comentario muy acertado, si señor, Fran. Ya lo creo que no es la primera madre que culpa al marido de "consentir". esto me da pie a otro Post que haré Y si.....

Aún así, tu madre es un Amor y tu padre no lo es menos. Lo han sabido llevar y afrontar bien. Y tú, de tal palo, tal astilla.

Afrontando la lesión medular dijo...

Conductores, soñadores, motosierras ¿de quién es la culpa?. Nadie sabe qué cartas nos tocará jugar.

No podéis ni imaginar hasta dónde buscan razones los lesionados para entender lo sucedido y cómo la culpa los acompaña durante tanto tiempo. Parece que uno no tiene derecho a disfrutar y sentirse bien porque cuando está arriba de la montaña, el golpe y la caída es tal que inevitablemente piensa en un motivo, por irracional que sea, que de explicación a su "mala suerte".

La Chica del Jardín dijo...

Cuando Manuel sufrió la segunda lesión medular, se estaba levantando de la cama ¿de quién puede ser la culpa? la cama? el sillón con el que se dio?... Da igual, no hay un culpable, hay una realidad que hay que afrontar para seguir viviendo lo mejor posible.

Estoy segura de que hay familiares que me culpan de no haberlo llevado al médico inmediatamente tras la caida, pero... se había caído tantan otras veces... ¿quién iba a pensar que la más tonta fuera la que más le afectó (¡cuántas veces al volver de trabajar me lo encontré sentado en el suelo del baño sin ser capaz de ponerse en pie! ¡cuántas se habrá caído sin contarlo!...)

Cada uno tiene su camino marcado en un mapa desconocido, cuando toca algo así será para algo, aunque solo sea para crecer como persona y conocer a las personas más maravillosas del mundo, tener una nueva familia incondicional (así lo siento, y lo he notado este verano, siempre estais ahí...)

Cada persona tiene sus ángeles que le cuidan y nosotros los encontramos en HNP, son reales de carne y hueso pero ÁNGELES...

¿Quién es el culpable de la espina bífida de un recién nacido? ¿su madre?... el destino?...el médico?...

Dejémonos de culpables y afrontemos la VIDA, la que nos toca, ya sabemos que no es un camino de rosas pero si queremos podemos sembrar dichas flores para caminar por nuestro sendero... (¡qué cursi me ha quedado! jajaja)

Culpa, injusticia, mala suerte... son las palabras que se oyen cuando te toca una situación así. Pero... ¿Lo vemos así? en nuestro caso no, nos ha tocado y no por eso vamos a vivir el resto de nuestra vida llorando por los rincones, somos unos supervivientes y seguro que disfrutamos más de cada minuto del día. Sonriamos a la VIDA...

La gente alucina de ver a Manuel sonreír ¿por qué? Da más ánimos a los demás de los que le tienen que dar a él ¿es/somos bichos raros? Creo que nos gusta VIVIR e intentamos hacerlo lo más felices posible...

¡Vaya LUNA me saluda en la ventana! ¿no es para disfrutarla?

Besos de LUNA

Afrontando la lesión medular dijo...

Mañana te contesto mas despacio pero no he podido evitar compartir contigo la misma sensación al ver la luna. me sigue impresionando que la tuya y la mÍa sean iguales. de pequeña pensaba que mi luna de Córdoba solo se podría ver allí.

Ya sabes que cuando miro el cielo y el firmamento me acuerdo de tí.

La luna lleva dos días inmensa y naranja. e madrugada me saluda como a tí, frente a la ventana de mi dormitorio ¿No es una razón suficiente para vivir y ser feliz?

Besos casi otoñales.

Anónimo dijo...

Mi caso fue fácil: yo me lo cocina y me lo comí solo. No llevaba acompañante y nadie estuvo involucrado en el accidente. Muchas veces he pensado en lo difícil que hubiera resultado todo si no hubiera sido así. Dentro de la fatalidad fue una suerte por la que estoy agradecido.

Afrontando la lesión medular dijo...

Nuestra "Chica del jardín", como no podía ser de otro modo tratándose de una "jardinera", lo ha resumido muy bien :

Dejémonos de culpables y afrontemos la VIDA, la que nos toca, ya sabemos que no es un camino de rosas pero si queremos podemos sembrar dichas flores para caminar por nuestro sendero.

Gracias por tu reflexivo comentario.

Afrontando la lesión medular dijo...

La situación del comentario del "Anónimo" se produce también con mucha frecuencia y parece que se asume mejor cuando no hay implicación de terceros incluso cuando el afectado lo podía haber evitado. Aún así, aprovecha la dura lección aprendida.

Gracias por comentar.

Felipe dijo...

Yo tuve la suerte caerme la primera vez que cogí una moto, sin más consecuencias que desollarme un poco los brazos y las rodillas. También me he caído de una escalera cortando un seto con él cortasetos, sin que me pasase nada. Sin embargo mi hija quedó tetraplejica por una vacuna de la gripe. ¿Para qué buscar culpables?.

Anónimo dijo...

Cantaba Marisol que la vida era una tómbola. Es verdad que de luz y de color pero tómbola a fin de cuentas. Y todos llevamos números y jugamos en ella. La suerte es dispar. A veces nos sonríe y otras nos da la espalda. A todos. Cualquier persona con la que te cruces tiene su historia en la mochila. A veces se ve, como la nuestra, y otras no. Pero esta vida reparte para todos. De cómo seamos capaces de llevar esta mochila depende eso que llamamos felicidad. Coloquemos bien esa mochila, equilibremos el peso y a seguir jugando porque la ruleta no para nunca. Un abrazo, Felipe y familia

Afrontando la lesión medular dijo...

Esta mañana me despertaba con la noticia terrible que me sobrecogió de una familia brasileña descuartizada (padres jóvenes, en la década de los cuarenta, y dos bebés de 1 y cuatro años). Ellos han corrido la peor de las suertes y no pueden vivir para enfocar la vida de un modo u otro.

Llevas razón, Felipe, a todos nos toca algo, hay para todos. Aprender a llevar la mochila es lo importante. Suerte a los que nos enseñaron a llevarla bien y los que tenemos razones suficientes para seguir jugando, para seguir viviendo.

No nos lamentemos y demos lo mejor de cada uno. Sobre esto hablaré en breve.

Gracias a tí y a los tuyos por aportarnos con vuestro estilo de afrontamiento.

Juanjo Muñoz dijo...

Nunca culpe al conductor que me atropello,solamente decía:yo no hubiera realizado esa maniobra,pero algo en mi decia que algun dia me podria pasar,parece que las cosas les pasan a otros pero esos otros también somos nosotros.

SALUDOS

Afrontando la lesión medular dijo...

Acertada tu reflexión, como siempre, Juanjo : "Los otros también somos nosotros.

Espero que estés bien, me alegro verte por aquí.