sábado, 3 de abril de 2021

I Certamen de Primavera : Relatos presentados

 NOTA : Esta entrada solo está para colgar los relatos. En ella no se pueden hacer comentarios.


Relato nº 1                            "Primavera"


Febrero. Un viento frio del norte hace inhóspito el paseo diario por el jardín, solo las euphorbias, los aloes y el almendro tienen la gallardía de mostrar sus flores al vendaval. El resto del jardín parece muerto, los arboles y enredaderas de hoja caduca permanecen desnudos, los arbustos podados muestran sus muñones, las cepas de las viñas parecen troncos secos y no se puede atisbar en ellas ni el menor vestigio de yemas. Final del invierno.

Marzo. El viento se ha calmado y una manta de nubes abriga la tierra. El paseo hace descubrir promesas, los bulbos emergen del suelo que ha velado su reposo y presagian la aparición de flores multicolores, las cepas muestran sus primeros brotes que desarrollaran los sarmientos y los racimos de uva moscatel, las higueras se pueblan de hojas y aparecen los higuillos que serán deliciosos en agosto, los mangos y aguacates se llenan de flores y, sin transición, aparecen pequeños frutillos, las glicinias dejan ver sus racimos de lagrimas blancas y violetas, los rosales nos regalan el esplendor sus primeras rosas, los hibiscos florecen, los lamprantus se abren al sol como llamaradas y se cierran al anochecer….. Es como una explosión de vida. Es la primavera. 

En un banco del parque se han sentado dos adolescentes enamorados, cansados de vagar por la ciudad sin rumbo y sin dinero, se miran a los ojos y, simultáneamente, avanzan sus caras para darse el primer beso. Sus caras se iluminan y permanecen silenciosos para saborear la experiencia. Es la primavera. 

Dos ancianos se encuentran en el pasillo de su casa y vacilan un momento para dejar paso, ambos se mueven en el mismo sentido cortándose el paso y acabando con una carcajada, un beso y un abrazo. También eso es la primavera.


Felipe Vila                                                      Málaga, 2 de Abril de 2021


Relato nº 2                               "Primavera"

Me dices que llevas años esperando que la primavera llegue a tu vida. Que tu verano fue largo y caluroso. Que luego llegó el otoño y llorabas y llorabas sin saber bien por qué. Después vino el invierno, frío. El dolor se agudizó, tanto que se llevó hasta las ganas de lamentarte, te dejó sin lágrimas. Y me preguntas ¿cuándo llegará mi primavera? 

Mi respuesta, amigo, ya la hemos hablado más de una vez tu y yo. Ambos conocemos a personas que creyeron que encontrarían su primavera en el dinero, en casas grandes y bonitas. Otras, en el éxito profesional. Y también a quien, lo que más deseaba, era una familia. Lo consiguieron y, sin embargo, siguen esperando su primavera. Yo te digo que mires a tu alrededor, limpies y des una mano de barniz a lo que te guste y que te desprendas de lo demás. No pienses en dar una segunda oportunidad a lo que no te conmueve, a quien te hace padecer. La primavera está en lo que te estremece, en lo que te hace reír, en quién te escucha y te agarra la mano para caminar juntos el sendero de baldosas amarillas que llega hasta Oz. 


Encontré estos párrafos en lo que parece una carta, sin remite ni destino, entre un montón de papeles viejos en el trastero de mi casa. Serán sobre las seis de la tarde. Es sábado y veo a través de la ventana que algo está pasando ahí afuera; hay una luz brillante y amarilla, maravillosa. El cielo, impresiona, se está volviendo gris plomo. La temperatura es realmente agradable. Empieza a oler a tierra mojada. No hay duda, la primavera ya está aquí. Y a Dios pongo por testigo -como dijo la señorita O’Hara- de que nunca la dejaré marchar porque, esta es mi primavera. 


Sol Villanueva                               Toledo, 3 de Abril de 2021



Relato nº 3                                       "¡Ya es Primavera.....!"



¡Ya es Primavera...! Todos los años, con estas palabras acompañadas de sugerentes imágenes, una importante cadena comercial me anticipa y recuerda su inminente llegada, mostrándome los nuevos colores que deben completar el armario de esta primavera.

Quizás por el momento tan especial y complicado que atravesamos, motiva recibirla con más fuerza que nunca, con los brazos abiertos y con los cinco sentidos prestos a percibir todas las sensaciones que trae consigo.
Después de una larga travesía invernal, con la visita inesperada de "Filomena" y su manto blanco de nieve, el 20 de Marzo reapareció ella de nuevo, iluminan do el renacer de los campos, con sus partículas de polen navegando en el aire, con las flores desprendiendo todos sus variados aromas y con la percepción de olor a hierba recién cortada...
Es el momento de salir y disfrutar, enfocar el objetivo de mi cámara y capturar la belleza de colores, contrastes y momentos únicos que me proporciona la naturaleza.
Pero también, puede y debe ser el momento y la oportunidad de revisar, enfocar y reencuadrar mis objetivos personales.
En esta nueva primavera es más necesario que nunca recuperar las "viejas" ilusiones, esos proyectos aparcados sin fecha y sobre todo disfrutar al máximo de la cercanía, aunque sea restringida, de la familia y de los amigos.
Es el momento de quitarme ese manto oscuro que no me deja ver toda la luz y sacar de “mi armario primaveral”, algo que me aporte frescura, transparencia y color.

Cuántas veces hemos escuchado y repetido el viejo refrán "La Primavera la sangre altera", fundamentado en el renacer y alteración positiva de esas sustancias del cerebro, tan necesarias para impulsar nuestro ánimo.
Seguro, que, cuando alcance esas notas de frescor y color dentro de mí, lograré incrementar mi serotonina.
¡Vale la pena intentarlo!

Javier Lázaro de la Calle                                     Valladolid, 4 de Abril de 2021


Relato nº 4                       "Primavera en el corazón"


Tras un año de retiro obligado, el tiempo pasa factura, hay días en que al ánimo le cuesta remontar. Hoy tras una noche gélida sale el sol, van floreciendo las plantas, se oye el gorjeo de los jilgueros y los campos retoñan. Comenzamos a salir del letargo.

Igual que caldea las raíces, los rayos del sol abrigan las mías. Y con una taza de café entre mis manos y frente al astro rey, cierro los ojos y escucho como me habla el mundo que me rodea. Disfruto del despertar de la primavera. Pasan unos vecinos esbozados en sus mascarillas y nos saludamos con cordialidad. Es gratificante poder hablar, aun manteniendo los dos metros de distancia, poder comprobar que seguimos vivos superando aciagos meses.

Sigo frente al sol, pasa un desconocido andando ligero, saluda con timidez. A los diez minutos vuelve a pasar. Y tras otros diez minutos vuelve a aparecer, pero esta vez se detiene, con una leve sonrisa deja en el muro de la fachada un ramillete con bocas de dragón silvestres amarillos y margaritas. Sin mediar palabra le agradezco su gesto con una sonrisa. Retoma su camino y le despido con un ademán de la mano.

Coloco las flores en un jarroncillo y enciendo una vela, prendo un Palo Santo. Poco a poco se esparce el humo llenando la habitación con su aroma dulce y leñoso, mientras susurro: que el espíritu del Palo Santo limpie y proteja este hogar. Que esta madera sagrada atraiga a este hogar las mayores bendiciones y fortunas. Gracias. Gracias. Gracias.

Siento como las cadenas que me oprimían se hacen añicos. La vida es bella si podemos vislumbrar los pequeños detalles de cada día y apreciarlos, porque esa es la felicidad, los pequeños y brillantes fragmentos de lo cotidiano.

 Dolores del Cerro                               Toledo, 9 de Abril de 2021


Relato nº 5                  "Haru" (Primavera) 



Mi amiga Taka es japonesa, vive en Toledo y es una pintora maravillosa. Ella me dice que esta época es la mejor para imprimir de colores el lienzo. Ellos llaman a la primavera “haru”.

Hoy hemos cargado el coche con el caballete, los pinceles, los colores y una silla plegable y nos hemos ido a la carretera del Valle, cerca de la ermita. Pero antes de ponerse a pintar hemos contemplado el paisaje con una humeante taza de té.

Y sin darnos cuenta nos hemos enfrascado en una charla. Dice que echa de menos su tierra. Yo le contesto que es lógico, pero todo en esta vida tiene sus ventajas e inconvenientes. No la hubiera conocido sino se hubiera venido a vivir frente a mi puerta, en mi escalera. Admiro su educación y respeto, su forma de tratarme, ella me ve a mí y jamás he notado sus ojos en mi silla de ruedas. A veces intenta ayudarme, casi siempre le digo que puedo, que ya le pediré ayuda cuando la necesite. Y es entonces cuando me hace una genuflexión con las manos juntas.

Seguimos charlando, contemplando el verdor del Valle. Me cuenta que en su tierra todo se llena de tonalidades pasteles con el sakura, uno de los momentos más importantes en Japón por la floración de los cerezos, en el parque Hirosaki. La vida es como las flores del cerezo, en ellas se une lo viejo y lo nuevo, vale la pena contemplarlas aún en su declive.

El silencio nos acalla y Taka coge su pincel. Frente a nosotros hay un almendro en flor y de fondo la magnífica ciudad de Toledo, comienza a plasmar el espectáculo que observamos. Tras varias horas ya se percibe el cuadro con las flores perfectas quitando protagonismo a la ciudad.

Dolores del Cerro                                 Toledo, 9 de Abril de 2021


Relato nº 6                          "¡Añorada Primavera!"


 

Trato de recordar, sin gran esfuerzo, pero sí con cierta dosis de nostalgia y a su vez inmensa alegría, esas pequeñas vivencias de mi niñez en una primavera del 67 y no puedo por menos que retrotraerme a la época colegial y muy especialmente al mes de mayo.

 

Ese luminoso mes, en el que las flores se convertían en protagonistas, donde cada día, al llegar a clase, un nuevo dibujo pleno de colorido y esmerada elaboración nos esperaba, inundando su encerado y no dejando de provocarme gran sorpresa y admiración.


Diferente variedad de flores, como rosas, amapolas, lirios, jacintos, calas, azucenas, jazmines, claveles, ... renacían cada mañana, siempre relucientes, con dibujos muy precisos en detalles, encabezados con el nombre de la flor elegida, cogiendo protagonismo sobre el fondo oscuro de la pizarra, y todo ello gracias al tesón, paciencia y destreza con las tizas, del siempre recordado hermano Francisco, mi buen profesor y hábil dibujante.

Por cierto, nunca me atreví a preguntarle cuanto tiempo empleaba en su realización y en qué momento de la tarde/noche lo podía llevar a cabo, ¡a mí me parecía casi milagroso!


El interés que él despertaba en todos y cada uno de nosotros, sus alumnos, nos animaba con gran entusiasmo a trasladar a nuestro cuaderno de trabajo, el dibujo de esa sorprendente flor diaria, repitiendo e imitando lo mejor posible, sus trazos y colores.

Éste lejano, pero a la vez grato recuerdo, me hace renacer esa actitud ilusionante de cada día y me invita, ahora más que nunca, en la situación actual, a imitar nuevamente a mi profesor, a dibujar y mostrar, en "mi pizarra de expresión y generosidad", la extensa gama de colores de esa  bonita y añorada Primavera.


Será una forma más que merecida, de agradecer a Francisco su empeño y dedicación, al mismo tiempo que un intento de gratificar a las personas que están a mi alrededor.


Javier Lázaro de la Calle                                     Valladolid, 12 de Abril de 2021




Relato nº 7                                        "¡Abre a la Primavera!"




Sol Villanueva                                            Toledo, 12 de Abril de 2021



Relato nº 8                                       "La Primavera"


Recuerdo aquel día de primavera, que amaneció para Ella.

Fue esa mañana que Ella se despertó, como hacia tiempo que no recordaba…

Despertó, porque aquella noche sí que durmió; y despertó de un amargo sueño que la tuvo años en vela y no la dejaba dormir.

Y fue a partir de esa mañana… cuando empezó a vivir, como hacía tiempo que no vivía, con ansia viva de vida por vivir su vida.

Y Ella empezó a quererse, porque atrapada en su forma de verse, no aceptaba que la vida le estaba dando otra oportunidad.

Ella se obsesionó con la idea de que nadie así la querría. Se esforzaba por querer que la quisieran y dejaba de quererse para complacer a los demás.

Ella sabía que estaba enfermando, por esa obsesión enferma de no sentirse aceptada y por no aceptar la realidad.

Y cansada de vivir una vida, que no era la vida que ella quería, se enfrentó a sus miedos, venció sus temores, abrió sus alas y aprendió a volar.

Ese día, Ella empujó su silla con más fuerza y valentía que jamás pensé que lo haría. Miró al frente con la frente erguida y liberada de sus amargos sueños, abrió sus ojos y abrazó a su nueva vida.

Y fue a partir de aquel día que Ella aprendió a decir lo que sentía; a sentir lo que valía, a soñar lo que quería y comprendió que le sobraba con tener lo que tenía.

Vida solo hay una y a Ella la primavera se la regaló aquel día.


Inma Sevilla                                            Toledo, 19 de Abril de 2021



Relato nº 9                               "Las mariposas anuncian la primavera"


La presencia de la mariposa en el jardín, anuncia la primavera. 

Es la vida que brota, los almendros se visten de blanco y la naturaleza despierta para cubrir de verde el campo y de hojas los árboles. La imagen que ofrece la mariposa es de delicadeza, respeto y elegancia. Me maravilla ver tanta vida en una frágil criatura. Me gusta observar cómo revolotea entre las plantas posándose con tanto cuidado de manera tan liviana.

Las mariposas son de primavera. Son muy frágiles, pero muy bellas. ¿Qué buscarán? Porque todos, de alguna forma, buscamos algo aunque no sea con la delicadeza de la mariposa.

¿Por qué el ser humano es capaz de matar a una frágil mariposa sin propósito alguno?

No espantes a la mariposa de tu jardín, tiene una labor que hacer, así es la naturaleza, esencial, no superflua.

En la primavera se corre el telón del tiempo y la vida empuja la máquina de la existencia que riega la creación.


Pedro Ruano                                     Toledo, 20 de Abril de 2021



No hay comentarios: