martes, 17 de noviembre de 2015

Atrévete a cruzar el puente

José Luis Montoya, se atrevió bien pronto a cruzar el puente

El puente que cruza el Tajo para llegar al Hospital Nacional de Parapléjicos se construyó para poder acceder al Hospital. El que hoy vemos, que se empezó a consttruir en 2006, en nada se parece al tortuoso puente que crucé y cruzamos durante tantos años. Casi daba miedo cruzarlo en horas punta ya que los grandes atascos que se formaban, hacía que el puente soportara un peso que yo temía no estuviera calculado.



Como veis todos tenemos miedo a algo. El miedo a pasar el puente, no este sino el nuevo



lo tienen muchos lesionados y familiares que se "atrincheran" en el Hospital. Algunos, animados por sus familiares, han logrado cruzar las puertas de cristal y salir sintiendo la sensación del aire fresco que hacía mucho que no sentían en su cara. Otros, se dan la media vuelta porque aún no están preparados para enfrentarse al "Nuevo mundo" que fuera les espera "más allá" de las puertas del Hospital
https://www.youtube.com/watch?v=UPcpZWSsL3k

NOTA : Esta Entrada me la sugirió ayer un paciente, que aún está muy verde, cuando con una gran sonrisa me dijo que acompañado de su mujer "Hemos llegado hasta el puente"

Estaré encantada de colgar las fotos de todos los que cruzaron el puente con miedo o sin él.

Manuel Penalva. Foto C Mayans





Eva Moral.

9 comentarios:

Elena Batalla dijo...

Cuando estas ingresado tanto tiempo y mas aun cuando la vida te ha cambiado de golpe... es muy dificil volver al mundo real... Hay que hacerlo "poco a poco" y aunque solo sean unos metros fuera del recinto... La primera vez que se sale... resulta una proeza.. Una aventura. Y ese puente es lo que une ambos mundos.

La Chica del Jardín dijo...

El puente es un reto, no solo por el puente en si, si no por la cuesta hasta llegar a él...

Recuerdo como si de hoy mismo se tratara, los paseos hacia el puente, hasta que Manuel se decidió a cruzarlo y luego ya no pasaba un día sin ir a él. El aire que allí se respiraba, las vistas, y, ya, por un poco más... ¡vamos a Tabordo!

Su primera comida fuera del hospital... en el Tabordo cruzando el puente, con un sol de justicia, para habernos dado un tripichirri...

Hubo hasta un día en que se fue solo, nadie lo encontraba, había ido hasta EL PUENTE por si mismo, como un reto y volvió FELIZ...

Tenemos miles de fotos en el puente, con sol, al atardecer, casi anochecido... ¿qué tiene este puente que tanto llama a pacientes y familiares?

Besos desde otro puente, el de Andorra en Madrid Rio

Sonriman dijo...

Es muy cierto, las primeras rodadas,, paseos con la silla son por el interior del hospital y llevado, luego con fortuna te vas llevando tú solo con alguna ayuda, paseos por rampa , pasillos.... Pero cuando sales por primera vez al exterior en ti hay un cambió brutal el aire, ambiente, el chiringuito, el embarcadero y ya siguiendo la carretera ves la zona donde aterriza el helicóptero, un auditorio grande, una vaya de separación que un poco después ves el puente.
Un lugar más, pero no es así el primer día que llegas es un empujón , ves el agua surcando el río, algunos peces, pájaros y ramas qué se confundan saludándote al unísono.
Y casualmente llega el día que por circunstancias estás tú contigomismo, y decides vamos y en el trayecto gente que conoces te saluda y saludas hasta qué llegas al puente te sigues de frente, cierras los ojos y respiras tres veces, es un caudal de imágenes que se cruzan y vas viendo y te hacen llorar, reír, sentir y notar que eres parte de esa belleza de lugar, cuánto pueden dar pequeñas cosas. qué se van haciendo poco a poco.
Una inmensa sonrisa aaaaa sonríman,con lagrimas en los ojos al recordar ciertos lugares que merecen la pena cuidar y ser cuidado.

Afrontando la lesión medular dijo...

Has dado con la frase justa, Elena. El puente une los dos mundos.

Gracias por seguir el blog sin bajar la guardia.

Mándale a José Luis mis mejores deseos para que no se rinda ante otros puentes que le toque cruzar en la vida.

Afrontando la lesión medular dijo...

Gracias, Chicos, ahora cuelgo esas fotos que me habéis enviado.

Me ha gustado mucho, cada uno en su estilo, lo bien que habéis definido las sensaciones, los momentos vividos. Gracias, pareja.

Francisco J. Peña dijo...

Hola...
Curiosamente nunca llegué al puente, o no lo recuerdo..., si llegué a la rotonda donde estaba o está la entrada al recinto ferial.
Recuerdo quedarme en el campo de tiro, donde el helipuerto, merendar allí, y escuchar los sauces llorones de la rivera del rio, al compás del viento. Ahora que recuerdo, una vez en primavera, nos levantamos tarde e hicimos una quedada/almuerzo en ese sitio, familiares y pacientes. Esa paz allí hay o había, la echo de menos hoy día, cuando estoy en otro hospital* y se que por mucho que me separe o pasee, no sentiré esa paz, pues todo es tráfico y polución.
Del puente, siempre escuché cosas/leyendas, sobre todo de pacientes, que decidieron poner fin a sus vidas allí. No tengo ni idea, si son realmente ciertas. Mi madre me acaba de decir, que le daba miedo cruzar el puente, que siempre aligeraba el paso.
Un saludo.
*= Se que Hospital, siempre es con mayúsculas, pero aún no estuve en otro que se lo merezca como nuestro Hospital.

Afrontando la lesión medular dijo...

Todo era muy distinto cuando tu estabas. Ya no hay ni campo de tiro, ni tiro con Arco, ni pradera donde se extendían los manteles y se hacía una comida de Campo (ese lugar lo robó el helipuerto), ni piscina exterior, ni circuito para hacer las prácticas de conducción, ni el tilo).

No es tu madre la única que ha cruzado el puente aprisa porque a más de uno o una, le tentaba echarse al río con lo mal que lo estaban pasando. Ahora ya no lo oigo.

Desde el puente no, pero en el río y en la piscina exterior se suicidaron, que yo recuerde, dos pacientes. Desde entonces ha llovido mucho y ahora la gente afronta mejor la lesión y sus secuelas y vive más feliz y con mejor calidad de vida.

Anónimo dijo...

Hola:

Creo que el cruzar el puente supone un reto.

Me encantaría que mi amigo saliera de casa por lo menos a la puerta.

Los felicito a todos los que han llegado al Puente y más allá.

Adry

Afrontando la lesión medular dijo...

Lástima que tu amigo no haya tenido la oportunidad de venir aquí, seguro que hubiera cruzado el puente.

Gracias, Adry, me alegra verte asomada por aquí.