jueves, 26 de noviembre de 2015

Estoy aquí para que te apoyes en mí, no para que descargues conmigo

De nuevo aparecen expresiones que nos hablan de esas primeras etapas en la rehabilitación en la que los pacientes, no tolerando su situación, arremeten contra sus familiares y hagan lo que hagan y actúen como actúen, todo les parece mal :

- si no les comprenden porque no les saben leer los labios
- si le dan rápido de comer
- si les dan despacio de comer
- si se mueven
- si les hablan más alto de lo debido

Cualquier cosa es motivo de enfado y crispación. En los programas de psicoeducación para familiares que dirijo, doy pautas acerca de qué estrategias utilizar para manejar el enfado y la agresividad del paciente.

Estas situaciones no sólo nos las encontramos a nivel de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) donde los pacientes se encuentran muy limitados para la comunicación y fonación,  sino también de planta con expresiones fuera de tono delante de compañeros y profesionales que a la familia les suele costar reconducir.

La mayor parte de los lesionados y su familiares atraviesan un estado de enfado-protesta aunque hay pacientes a los que resulta muy fácil apoyar porque siempre han sabido controlar estas situaciones y tomar con mucha paciencia lo sucedido.Yo aprecio mucha diferencia en actitud y modo de afrontar la rehabilitación.Vuelvo a decir que no hay un único tipo de actitud o respuesta sino tantas como lesionados.


10 comentarios:

cressss dijo...

Soy familiar de lesionados y tengo la gran suerte de verme en todo momento encantada de como me trata . Todo lo que hago o digo lo haces buenos él.

Elena Batalla dijo...

Jose tuvo una fase de no aceptacion terribilis que el practicamente no recuerda ni siquiera.... En la que descargaba contra todo y contra todos.. Ahora la recordamos con humor y nos reimos. Hay que comprender la situacion y tener empatia con ellos y perseverar y ser pacientes... En nuestro caso todo ha cambiado para mejor. Ahora somos... Incluso mas felices! Yo como Cresss estoy encantada de como lo llevamos.Nadie dijo que fuera facil recostruir lo asolado... Pero se consigue con cariño y trabajo.

José Luis de Rosario dijo...

Yo, que no he roto un plato, amenacé de muerte a la neuróloga estando en la UCI. Todavía no me lo explico. Y monté bastantes follones esa semana de cuidados intensivos. Apenas lo recuerdo, pero hice caso a mi madre y al mes de subir a planta, en cuanto me pude poner en silla, me pasé por la UCI con unos bombones a disculparme. Me dijeron que era frecuente. Un 10 para esos profesionales del Hospital de La Paz (Madrid) que aguantan carros y carretas de pacientes y familiares..

Afrontando la lesión medular dijo...

Es cierto. Cressss. En tu caso, Félix lo ha encajado a las mil maravillas desde el principio y eso facilita mucho la tarea al "cuidador" o familiar y/o persona del entorno del lesionado.

Afrontando la lesión medular dijo...

Buena expresión la que has empleado, Elena "asolado". Las personas con un buen locus de control interno son capaces de avanzar y quedarse con lo bueno y volver a levantarse y cobnstruit.

Afrontando la lesión medular dijo...

Los profesionales nos hacemos cargo, José Luis. Si somos empáticos, aunque nunca nos podamos acostarnos en esa cama ni sentarnos en vuestras sillas, entendemos que lo sucedido sea para estar enfadado con el mundo, con nosotros y con Dios.

Fue un detalle que subieras a verlos aunque los bombones son lo de menos aunque nos endulcen la vida, verte superando la situación, eso es lo que más les alegraría.

Maria Dolores Garcia Perez dijo...

La verdad q era dificil poder entender lo que decia y a veces ella desistia despues de mucho intentarlo. Buscamos muchas maneras para poder comunicarnos.

Hay personas que se enfadan con la vida pero lo que yo pude ver en ella fue..."madre mia lo que me ha pasado, pobres de mi familia". Cuando era ella la q sufria la lesion.
No recuerdo ninguna pelea, ni palabras de enfado y mira q entre madre e hija....hemos tenido las nuestras....
Solamente a traves de su silencio me transmitia ese enfado que vivia por dentro.

La Chica del Jardín dijo...

La verdad es que Manuel fue y es un paciente ejemplar, siempre pendiente de mi, intentando mejorar cada día más para dar menos que hacer.

Recuerdo la UCI, Manuel sin poder hablar e intentando decirnos algo que jamás entendimos, ni su hermana ni yo, con lo que acabamos los tres muertos de risa, quizás de la impotencia de no entendernos... De todos modos, creo que Manuel tardó en ser consciente de su situación real, pasó mucho tiempo en UCI, luchando por su vida y siempre ofreciendonos su sonrisa, con lo que todo se hacía más fácil. Entraba con las lágrimas abandonadas en el jardín, para que él no desfalleciera y dejara de luchar... En muchas ocasiones me tocó hacer de interprete con las visitas... Se gún palabras de una amiga de mi madre: "nos entendíamos con sólo mirarnos, con las expresiones de los ojos". Aprendí mucho de lo que se dice con gestos, sin una sola palabra, quizás Manuel lo expresaba muy bien a partir de aquel momento, antes se lo guardaba...

Cuando todos los días después de la siesta aparecía Antonio Garzón (DEP), aunque MAnuel tuviera un día perro con la lágrima puesta cada minuto, sacaba, no se de donde, fuerzas para sonreirle e intentar decirle (sin sonido) alguna cosa agradable... Se me ponen los pelos de punto solo de recordarlo.

Cuando pudo hablar, la comunicación era más sencilla, pero empezaba a ser consciente de su situación y quería saber todo lo acontecido, con lo que tuvimos días difíciles, pero eso le hizo ser más fuerte y seguir hacia adelante...

Estoy con Elena Batalla, quizás esta dura experiencia de VIDA nos ha hecho ser más felices, a pesar de las circunstancias...

No se muy bien quién es el paciente en los primeros momentos, creo que es más paciente el familiar que está al corriente de lo sucedido que el propio lesionado, pues con los calmantes y demás drogas vive en un duermevela luchando por SOBREVIVIR...

Pasado el tiempo, Manuel empieza a recordar momentos muy duros que estaban escondidos en su disco duro, y a día de hoy le sigue resultando doloroso...

Pocas veces se quejaba, solo cuando el dolor era insoportable y yo me preocupaba, como cuando se les cayó de la camilla en Virgen de la Salud, se quejaba y con razón, con lo cual los profesionales de aquel lugar tuvieron que destapar lo que había ocurrido...

Despues del rollo que os he metido... no se si empezar el libro, jajajaja, ¡si tuviera más tiempo!

Besos madrileños

Francisco J. Peña dijo...

Hola.
Mi primer y único "rebote", que yo recuerde fue con Maleni, enfermera de UCI, que creo aún sigue en esa unidad. La llamé H.P., y ella en vez de cabrearse, me dijo: "Ahí, así me gusta, que saques los c..., pero sácalos también en las desconexiones del respirador".
En casa, habré tenido rifi-rafes, con todos los que me han asistido, de los que me he disculpado, o se han hablado de ellos, después del acaloramiento.
Un saludo.

Afrontando la lesión medular dijo...

Maravilloso lo que habéis escrito los tres. Gracias a Mª Dolores (me encanta tenerte aqui porque de algún modo Calixta, tu madre, sigue entre nosotros). Llevas razón, siempre se preocupó por vosotros y por lo que ello había condicionado y trastocado vuestras vidas.

Gracias, Carmen por esa trayectoria tan bien narrada. Ya lo creo que tienes material para el libro, lo que te falta es tiempo y que yo te de un empunjoncito.

Es cierto, Fran, ese genio siempre nos parece bueno que lo saque el paciente y lo emplee en su rehabilitación.

Gracias a los tres.
¡Ah! deciros que no me pasa nada es que he estado a tope de trabajo y luego de viaje. espero recuperar el ritmo.