sábado, 4 de mayo de 2013

El dolor terapéutico


"El dolor es una emoción suprema. Con el dolor se construyen mundos...."
                                                            
                                                                        Albert Espinosa

La semana pasada, un familiar del Programa de Terapia Familiar expresó : "El dolor nos une".

Esta expresión y otras se repiten sin cesar en los comentarios del blog. Hace dos días, sin ir más lejos, vimos cómo el dolor sacaba lo mejor de uno, creando bellos poemas.

"Introducirse en el dolor ajeno es complicadísimo. El dolor llega a formar parte del ADN propio y nadie lo podrá extraer de allí si no lo ha vivido". (Albert Espinosa : "Brújulas que buscan sonrisas perdidas").

Compartir una experiencia del alcance de la lesión medular y pasar por el Hospital de Parapléjicos no deja indiferente, como dice Felipe. Betty, asimismo, hace alusión al modo en que afecta, incluso, a quiénes no están directamente involucrados en esta pérdida.

Día a día vemos cómo los más veteranos "arropan" a los recién llegados sirviéndoles de "bastón" donde apoyarse. La lesión saca lo mejor de las personas y se descubren frente a este dolor tan profundo sentimientos escondidos, como el altruismo, la generosidad, la solidaridad., entre otros.

Se producen reacciones de extrañeza, como diría en un comentario Lucía que se sorprendía de verse querida y apoyada por gente que acababa de conocer.

Recuerdo un comentario que en su día hiciera el marido de una paciente respecto al calor humano que se respiraba en la Sala de UVI de Parapléjicos en relación con la frialdad de la UVI de un Hospital madrileño. El lo asociaba al estilo impersonal de la gran ciudad donde cada uno va a lo suyo. Es verdad que en la UVI de Madrid, los pacientes se recambiaban fácilmente debido al fallecimiento (por causas ajenas a la lesión medular) y en la UVI de Parapléjicos la permanencia es más estable y los pacientes mejoran "poco a poco", como ya sabemos.

A pesar de las "envidias" sanas o no tan sanas que suscitan los pacientes más avanzados o "andantes" en relación con los altamente paralizados, es verdad que se comparten mucho los logros de los demás, como comenta Macgo en el Post de ayer.

El dolor fue el responsable de los valiosos Testimonios del Libro "Afrontando la Lesión Medular". Fueron reflexiones profundas sacadas de una experiencia tremendamente dolorosa. Cuando se les hace entrega del Libro a los recién llegados y comienzan a leerlo, se identifican rápido con los Testimonios porque están escritos en el lenguaje del sufrimiento que sólo el que ha pasado por una experiencia similar, conoce.

17 comentarios:

"La chica del jardín" dijo...

¡Qué razón tienes Mª Ángeles! Este hospital nos acoge con cariño.

Aún recuerdo las otras UVI's de Madrid y de Toledo, todo en ellas era "FRIALDAD ASÉPTICA", la humanidad no existía... De pronto llegas a Toledo, al HNP y todo cambia, sí, Manuel está en UVI, un lugar cargado de afecto, lleno de luz natural, los médicos te acogen, te informan, te dan ánimo... días y días entre aquellas cuatro paredes, con intervalos en el otro hospital, yo temiendo por la vida de Manuel... Mª Ángeles, Jose, Ángel, Claudia... todos pendientes de Manuel, de su evolución, de "SALVAR SU VIDA". ¡Qué decir de enfermeras, auxiliares, celadores...! En ningún momento me sentí desarropada, sin conocerme me brindaron su apoyo, su cariño, su profesionalidad...

Por otro lado, los familiares de los pacientes en UVI nos empezamos a conocer, recuerdo el día que llegaron Hortensia y Marisa, a las que luego necesité y estuvieron al pie de cañón "HOY POR TI MAÑANA POR MI", ahí empezó algo precioso que aún continua, nuestro dolor compartido es menos dolor.

Tras varios meses en el hospital, te das cuenta de la importancia que tiene compartir nuestras historias con el resto de familiares y profesionales, ya sea en la Terapia de Familiares, tomando café, comiendo... o simplemente subiendo en el ascensor. Creo que se gesta una nueva y gran familia entre todos los pacientes, familiares y profesionales que nos cruzamos en el camino... Los vínculos que se crean serán difíciles de romper. Todos aprendemos del dolor ajeno ya que en cierta medida es el nuestro, cada uno lo afronta como buenamente puede, pero el resto… está siempre a nuestro lado, apoyando, alegrándose de los progresos de uno y otro, estando en los duros momentos en el lugar adecuado… Aquí no te sientes solo, siempre hay alguien cerca con quien compartir tus alegrías, tus miedos, tus penas, tus… Yo he encontrado un lugar donde me siento bien, donde estoy aprendiendo a expresar los sentimientos sin miedo, sin pensar qué pensarán los demás, donde una se hace más humana, más sensible, más persona, más…

Al llegar, impacta, pero pasados unos minutos… te encuentras con un nuevo mundo cargado de afecto, cariño, apoyo…, un mundo en el que el mañana no existe, existe el hoy y el ahora, un mundo en el que disfrutas de las pequeñas cosas, un mundo en el que el espacio-tiempo se hace realidad, donde todo es relativo, donde no importa cuánto estemos aquí, lo que importa es estar y esforzarse por salir adelante con una “SONRISA” y sabiendo que cada día progresamos y crecemos (no solo la rehabilitación física, aquí nos cambian el “Chip” y miramos al mundo con otra actitud, apreciamos cada instante del día, cada momento junto a nuestro familiar y con el resto de pacientes/familiares con los que compartimos muchas horas del día).


Cada lesionado que ingresa, tiene unos “ángeles” sobre sus hombros que velan por ellos cada nanosegundo del día.

Gracias a todos por hacer nuestro dolor más llevadero y fácil de afrontar y superar…

Besos naranjas cargados de alegría

María Asturias dijo...

Hace tiempo leí "pasar el desierto juntos, une", mis hijos eran pequeños, yo habría camino por y para ellos con mucha incertidumbre si lo lograría, empezamos a funcionar de manera inconsciente como un equipo,nos apoyábamos, y más entre ellos para no contrariarme ( los niños son almas generosas) y si que nos unimos, un fuerte abrazo

Afrontando la lesión medular dijo...

Ayer, al irme, te vi sentada con Rubén y tu cuñada, otros dos "ángeles", mientras, sonaba en la radio de mi coche "la Sinfonía del "Nuevo Mundo" de Devorak. Pensé en ese "Nuevo Mundo" del que hablas, irremediablemente, sin saber que, horas más tardes, ibas a hacer referencia a él.

Gracias por tu gratitud y consideración.

Espero que el Hospital, más allá de crisis y cambios, no deje NUNCA de ser acogedor.

Afrontando la lesión medular dijo...

"Pasar el desiertto juntos.." ¡qué expresión, María!.

Es verdad que las situaciones que nos superan parecen en ocasiones un lugar inhóspito, un lugar sin agua en el que podemos morir de sed. Un lugar del que queremos salir corriendo y desaparecer. ¡Cuántas veces no habremos expresado : "Tierra, trágame"!.

En esos momentos, más que nunca, uno necesita estar acompañado, formar EQUIPO.

Unknown dijo...

La uci de paraplejicos es especial, yo que pase por 3 ucis y ahora he vuelto, esta vez no para mi, me he dado cuenta de lo especial de esa uci, ahi me cantaban la canción de melani "como los gorilas", a los pies de mi cama con coreografia incluida, jejejeje que gran recuerdo !!! y toda la discografia de los chichos, jejeje la gente se sorprende cuando cuento mi experiencia en el HNP de esta forma: "pues yo me lo he pasado bien" les parece increible que al estar tan lejos de casa en un hospital lo haya pasado "bien". Pues si, aunque haya momentos muy duros que todos y todas pasamos alli, el apoyo, la emoción y las risas son, a la par, igual de increibles.
Bss Belisa

Betty dijo...

Apunté una frase de “Brújulas que buscan sonrisas perdidas” El libro no tiene desperdicio, cada punto y cada coma tienen una enseñanza importante más allá de la historia entrañable y tan bien contada.
“NOS FIJAMOS EN LO QUE MUESTRAN LAS PERSONAS, NO EN LO QUE OCULTAN” Creo que el dolor abre esa “VENTANA" que invita a asomarse a lo que todos tenemos oculto y que con demasiada frecuencia suele ser lo más bello de nosotros. Debe ser que lo ocultamos inconscientemente intuyendo su valía.

Es una pena, pero yo he visto familias rotas por el dolor, no se si tiene que ver con que cada uno intenta superar el suyo propio alejándose del otro, o porque se hace al otro responsable del dolor común.

El dolor es como un feo gusano, cuando se comparte se envuelve en una cápsula transformándolo en crisálida y casi siempre termina saliendo una bella mariposa. Aunque el proceso sea largo merece la pena.

EL DOLOR SIEMPRE ES UN PUNTO DE PARTIDA
Gracias MªÁngeles por sugerirnos estas lecturas tan bellas. Que enseñanzas tan completas y maravillosas obtenemos de este hogar que nos dejas compartir.

El color sepia es para mi el color que mejor define el dolor compartido, Sepias desdibujándose en azules.
Besos sepias para un fin de semana azul.

Afrontando la lesión medular dijo...

De vuestro sufrimiento los demás también obtenemos algo. El sufrimiento os hace ser "especiales" siendo capaces, no todos, de DAR MUCHO y si uno está atento y se empapa como esponja, se LLENA para toda la vida.

La verdad es que es admirable la creatividad y el humor que algunos pacientes sois capaces de desplegar . Ayer oí a un paciente llamar a los celadores que venían a por él, sus CORCELES ¡qué belleza de expresión!.: "Ya vienen a po mí mis corceles", dijo. Es como volver a vivir ese cuento de hadas que habíamos olvidado al hacernos mayores. El sufrimiento saca también el niño que todos llevamos dentro.

Volviendo a la UVI. Recuerdo Nocheviejas que se han celebrado con pacientes jóvenes ingresados y críticos en la UVI para hacérselas más llevaderas.

No me extraña que a la gente que no ha pasado por esto, Belisa, le sorprenda que lo hayas podido pasar bien en esta situación.

Afrontando la lesión medular dijo...

¡Bendito dolor si permite abrir ventanas que estaban cerradas y que, incluso, dejan ver al que sufre, lo que encierran!, Betty.

La metáfora del gusano ya comentó también, Macgo que la usó un lesionado para referirse a ellos cuando estaban lesionados e infresados y después logran salir convertidos en mariposas.

¡Buen fin de semana lleno de luz y de sol!

macgo dijo...

El maestro Benedetti tiene respuestas para casi todo .
      VAMOS JUNTOS
Con tu puedo y con mi quiero 
vamos juntos compañero
    compañero te desvela 
    la misma suerte que a mí 
    prometiste y prometí 
    encender esta candela
con tu puedo y con mi quiero 
vamos juntos compañero
    la muerte mata y escucha 
    la vida viene después 
    la unidad que sirve es 
    la que nos une en la lucha
con tu puedo y con mi quiero 
vamos juntos compañero
    la historia tañe sonora 
    su lección como campana 
    para gozar el mañana 
    hay que pelear el ahora
con tu puedo y con mi quiero 
vamos juntos compañero
    ya no somos inocentes 
    ni en la mala ni en la buena 
    cada cual en su faena 
    porque en esto no hay suplentes
con tu puedo y con mi quiero 
vamos juntos compañero
    algunos cantan victoria 
    porque el pueblo paga vidas 
    pero esas muertes queridas 
    van escribiendo la historia
con tu puedo y con mi quiero 
vamos juntos compañero.
Mario Benedetti

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Afrontando la lesión medular dijo...

Con "nuestros QUIEROS y nuestros PUEDOS, hacemos juntos, COMPAÑEROS, este Blog. Cada cual con su faena porque no valen suplentes.

Gracias Macgo por descubrirnos nuevos Poemas del genial Benedetti.

macgo dijo...

por favor : cuando vuelva a ver a María y a César les das un gran beso naranja de mi parte. También pasamos mucho juntos y hay momentos que no olvidaré nunca. Marisa es de esas personas especiales de las que uno encuentra pocas en la vida. Me alegro que tú lo hicieras .

Felipe dijo...

Creo que del dolor no se puede sacar nada bueno, De la lucha contra el dolor, del aprendizaje de como se combate, de la solidaridad de los que te rodean, del ejemplo de los demás, del intercambio de enfoques de comportamiento ante la adversidad, se adquiere una experiencia inolvidable.
He recibido, durante el tiempo que llevo en este hospital, mucho más de lo que he aportado.
Mi agradecimiento para todos los que me han dado o me han ofrecido su ayuda en los momentos en que yo solo no podía con el dolor. Me siento deudor.

Afrontando la lesión medular dijo...

Entiendo Macgo, que te refieres a tu comapñera de profesión, Marisa y a su marido, César. No te preocupes que le haré llegar tu entrañable recuerdo y les animaré a que sigan el blog que no se si lo hacen.

Afrontando la lesión medular dijo...

Quizá, Felipe, uno siempre tiene la sensación de que recibe más que da. En cualquier caso es recíproco y creo que no tenemos que medirlo en la balanza.

Algún día te explicaré eso de que del dolor se saca algo bueno.

De momento, te recomiendo que leas a Viktor Franklin ( desde el blog puedes acceder a "El hombre en busca de sentido"). Ya te diré en qué Entrada exactamente.

María Asturias dijo...

Esto de formar equipo me parece invaluable!!! el apoyo entre unos y otros, si que es pura ganancia, abrazos enormes

Afrontando la lesión medular dijo...

Dar cada cual lo mejor de sí, es algo que no tiene valor, es cierto, María.

Afrontando la lesión medular dijo...

Quería decir que es algo a lo que no se le puede poner precio porque es de un incalculable valor. Puede que con la respuesta anterior, María, no me hubieras entendido, de ahí que lo matice nuevamente.