viernes, 3 de mayo de 2013

"El otro camino de Santiago"


Vieira o Concha del Peregrino

Una vez más nos enontramos con un Testimonio interesante sobre las vivencias de la rehabilitación y el cambio que supone en la vida de una persona contraer una lesión medular.

La rehabilitación ha sido vista por Miguel Ángel como "Otro camino de Santiago". Ya hice referencia en otra Entrada a ello (ver " El otro Camino de Santiago : Un viaje iniciático"   ). Ahora nos deja este estupendo legado que estoy segura que os aportará como a mí me ha aportado. Él, mejor que nadie, sabe de Conchas de peregrino y del significado de las mismas.


Casa de las Conchas, Salamanca

Dejo aquí su Testimonio que será publicado en Infomédula en próximas ediciones.(Los destacados en azul son mios).

EL OTRO CAMINO DE SANTIAGO

Desde hace centenares de años, miles de peregrinos han ido emprendiendo, desde lugares cercanos o lejanos, el camino que les llevaba a la tumba del Apóstol Santiago en Compostela.

El Apóstol Santiago

Ese camino iniciático, hecho solos o en compañía, no tenía como único fin la llegada a ese mítico lugar sino que escondía detrás una prueba para afirmar su fé, para recobrarla, para encontrarse a sí mismos o mil motivos más. Cierto es que su andadura era y es, en la mayoría de los casos, voluntaria.

Pero a diario vemos otros muchos caminos de Santiago que nos pasan desapercibidos al no ser tan llamativos ni publicitados como el verdadero. Pero ello no es óbice para que su valor y sentido sea, por lo menos, tan válido como el original. Lo importante no es llegar a Ítaca sino el camino a Ítaca como escribió Kavafis.

Uno de esos caminos se recorre a diario en el Hospital de Parapléjicos de Toledo. A diferencia del original, nadie lo inicia por propia voluntad. Mejor dicho, aquellos que son capaces de iniciarlo parten siempre de un hecho traumático en sus vidas que de una manera u otra ha truncado su trayectoria vital y la de sus familias y amigos. Pero aquellos que somos capaces de entender que la crisis y el conflicto suponen siempre una oportunidad de regeneración, no dejamos pasar esta oportunidad.

Al igual que en el camino original, la singladura no suele emprenderse solo. De forma generosa, desinteresada y esforzada, casi todos comenzamos acompañados y animados por nuestra familia. Padres, madres, parejas,... se convierten en la primera tabla de salvación para asirnos, para tomar ese impulso necesario al emprender ese camino incierto del que no conocemos el final. A ellos suelen sumarse los verdaderos amigos, aquellos con los que sabías que podías contar y otros que constituyen muy gratas sorpresas. También, y de eso puedo dar fé personalmente, se producen, de entrada, enormes y duras decepciones a nivel familiar y de aquellos de los que esperabas su apoyo que poco a poco vas asumiendo como una manera de aligerar peso y emprender la marcha de forma más ligera.

Cierto es que todos los que pasamos por aquí deseamos primeramente nuestra recuperación física y para ello ponemos a diario nuestro esfuerzo, nuestra capacidad dde trabajo y superación a prueba. Con ayuda del personal, verdaderos hospederos de este singular camino, vas viendo a diario como tus compañeros de ruta y tú mismo en la medida que tu lesión te lo permite, van mejorando a diario en mayor o menor medida, alegrándote de sus progresos o llorando en silencio cuando no consiguen llegar a esas metas que se habían propuesto. Olvidaron que lo importante era el camino. ¡Qué alegría cuando ves partir a tus compañeros con una mejoría física notable! Cierto es que les espera un periodo de adaptación en el mundo real. Barreras físicas, psicológicas, de aceptación de su discapacidad por parte propia y de los demás,... van a poner a prueba ese reencuentro con la vida que dejaron aparcada un día cuando el trauma les hizo comenzar a "caminar". ¿Han sido capaces de ver y vivir lo que el camino les proponía, de disfrutar y empaparse del paisaje había alrededor? Yo diría que no.

Como escribí antes, toda crisis supone una oportunidad de cambio, en este caso vital. Y ese cambio es lo que realmente la andadura nos ofrece. Todos, y el que diga que no se engaña, necesitamos dejar de tomar atajos y caminos fáciles. Todos hemos ido dejando atrás valores, sueños, ideales, creencias y, por qué no, utopías por las que luchar. Nos hemos olvidado de los demás, de sus necesidades, de los afectos. La prisa, el individualismo, la necesidad de tener, la impaciencia,... se han apoderado de nuestra forma de vivir. Si nos preguntamos: ¿ésta es la vida que realmente quería vivir?, la respuesta sería mayoritariamente no.

Y este planteamiento ha hecho que mi camino haya sido diferente y más duro a la vez que más grato. Todos los días daba cada mañana gracias por estar vivo. Pero, ¿vivo para qué? ¿Para repetir los mismos esquemas y patrones que no me causaban más que dolor e insatisfacción? Desde el primer momento decidí no obviar el paisaje, disfrutar de él a través de un largo proceso de introspección, descubrir alrededor amigos y compañeros con los que reir y llorar, con los que compartir, en los que apoyarte y a los que apoyar, reedescubrir los afectos, recuperar valores y creencias.

Y este ha sido y sigue siendo mi Camino de Santiago. No he llegado al final. Sigo caminando pero teniendo muy claro cuáles son mis prioridades, mis anhelos y mis objetivos. Espero ser merecedor de la oportunidad que la vida me ha dado y no fallar a nadie ni fallarme a mí mismo.



Dedicado a Teresa, mi generosa y valiente mujer, Jorge, Víctor, Elena, Antonio y tantos y tantos compañeros de ruta.

© Miguel Ángel Cuesta Gómez. Marzo de 2013

Dejo aquí los enlaces que nos sugieren Betty http://www.concienciasinfronteras.com/PAGINAS/CONCIENCIA/caminotrans.html

Miguel Ángel http://youtu.be/Byd98GBqTsI

Yo dejo oro enlace de un film que iene que ver con la búsqueda de otro Camino http://peliculas.labutaca.net/nothing-personal A quien no haya visto esta película, se la aconsejo. Es de una bellleza extraordinaria. Un film que nos hace replantearnos nuestra existencia.

12 comentarios:

"La chica del jardín" dijo...

Si señor! Miguel Ángel esto es un buen camino, seguro que estarás orgulloso de toda la experiencia vivida y por vivir. Eres un buen "caminante" de Santiago.

Aunque el camino haya sido y sea duro sabes seguirlo y disfrutar cada instante, seguro que los buenos amigos están a tu lado (el resto no importa, ¿no crees?). Nosotros también hemos descubierto amigos y familiares de verdad, los demás... ellos sabrán. Sigamos el "Camino" con alegría y buen humor, nos lo merecemos (lesionados y familiares). Esta experiencia nos cambia a todos, eso creo, nos hace ser mucho más humanos y descubrir matices que antes ni apreciábamos. Creo que esta historia cambia hasta el más reacio al cambio...

Manuel me comentaba ayer que está cambiando, que la lesión le está cambiando, que ve el amor que nos tenemos como un eslabón en la cadena de rehabilitación, decía que estaba viendo ¡cómo se le quería!, en particular "la Chica del jardín", nunca pensó que lo quisiera tanto... Podéis imaginar la cosilla que me dio, es cierto que lo quiero muchísimo y creo que ahora más, cada día un poquito más. Estamos aprendiendo mucho, ahora mostramos aún más nuestros sentimientos, es nuestro "camino" particular, que está reforzando aún más nuestro AMOR...

Creo que Manuel sabe bien por qué y para qué vivir (esto hace unos meses no lo tenía tan claro, antes de su caída, ya con problemas de movilidad por su espina bífida, no se atrevía a salir de casa, se encerró en un mundo distinto..., ahora la experiencia lo ha cambiado, quiere salir y entrar, no le importa ir en silla o sin ella, sólo quiere disfrutar de lo que se perdió durante un tiempo, quiere VIVIR...)

Sigamos nuestro "CAMINO DE SANTIAGO PARTICULAR" y vivamos felices junto a las personas que nos quieren.

Besos y Buenas Noches

Afrontando la lesión medular dijo...

Ya veo que sois más de uno los que habéis iniciado un peregrinaje cargado de ilusión y esperanza.

De otro lado, hay muchos lesionados que pierden en el camino mucha gente que ellos tenían por "amigos", algunos, incluso, dejan atrás familiares que no supierpon acompañarles ni turnarse su mochila.

Betty dijo...

Es duro afrontar las decepciones cuando gente a la que uno considera importante, te abandona por el camino. El camino es duro, y el de Santiago es el que mejor representa la dureza porque lleva implícito el camino interior además del largo y agotador caminar por aquellos parajes, pero siempre es reconfortante cuando lo has finalizado.
Los que dejan de acompañarnos, nos decepcionan pero creo que sufren algo peor, que es la decepción que se producen a ellos mismos, dejan de ayudar en la carga de la mochila de otros, pero a cambio tendrán que cargar con la de su auto decepción por un tiempo.
No creo que nadie cercano a la lesión pueda permanecer impasible al cambio. Es imposible no cambiar la perspectiva de vida. Si los que tan sólo rozamos la experiencia nos vemos “beneficiados” del don de apreciar un mundo que hasta entonces tenía menos matices, el beneficio de lesionados y familiares receptivos al cambio debe ser inmenso.
La seguridad de que quien está y te acompaña hasta el final del camino, lo hace porque te quiere realmente, proporciona un arma invencible ante la debilidad que uno pueda sentir por la dependencia. Mejor uno bueno que varios mediocres. Yo tengo entre esas listas de amigos también las de “amiguetes y amigotes” Siempre me han dado lástima las personas poderosas o famosas que realmente no saben por que motivo se les arriman.



http://www.concienciasinfronteras.com/PAGINAS/CONCIENCIA/caminotrans.html


Es un poco largo pero me encanta como define con arquetipos cada fase del camino.

Que disfrutéis del paisaje en vuestro caminar. Feliz fin de semana.

Afrontando la lesión medular dijo...

Hoy se volvía a tratar, en el Programa de terapia Familiar, el tema de la gente que se queda por el camino pero a algunos pacientes ya les venía pasamdo esto antes de la lesión. Ésta, los une en ocasiones y en otras ni la lesión logra unir lazos incluso de seres muy queridos (hermanos, padres).

Miraré el enlace que nos dejas. Gracias Betty por tus refleiones.

macgo dijo...

Pues claro que estoy orgulloso, Chica del jardín.Y mucho. Muy poca gente sabe en qué condiciones llegué al Hospital y como he salido de él. Un camino duro pero muy revelador. Sé que a Felipe no le gusta esta palabra, pero en mi caso ha supuesto un renacimiento. Tuve que llegar al fondo para levantarme de nuevo, tuve que estar cerca de la muerte para volver a saborear la vida.Y no lo digo en sentido metafórico.
Dejé atrás a quién ya había perdido, encontré nuevos amigos, personas encantadoras que queriendo o sin querer, fueron modelando poco a poco a ese otro Miguel Ángel como le gusta decir a Mª Ángeles. Lo perdido no se echa de menos. Lo hallado tiene más valor.
Y ya sabéis quién es macgo. Al igual que he expuesto mis sentimientos en público también mi identidad queda al descubierto.
También os deseo un feliz fin de semana.Os dejo este regalo:
http://youtu.be/Byd98GBqTsI

Felipe dijo...

He tenido la suerte de conocer, charlar con Miguel Ángel y empaparme de esa visión tan personal y alentadora para enfrentarse a la lesión medular. Tambien me he beneficiado de su actitud solidaria con tantos compañeros de camino, entre ellos mi hija.
Estoy absolutamente de acuerdo en considerar que no es posible tener una visión semejante sin pasar por el hospital de parapléjicos de Toledo. La sociedad y la forma de vivir nos arrastra a un estres que nos impide ver las cosas con la suficiente parsimonia. Aquí, en el hospital del poquito a poco, hay tiempo sobrado para reconsiderar la importacia real de las cosas y cambiar muchos criterios acuñados como intocables.
Con la esperanza de que la vida le depare a Miguel Ángel toda la felicidad que se merece le envío un abrazo.

Betty dijo...

Últimamente tengo el radar un tanto desafinado, tal vez sea por que las decepciones pueden alcanzarnos a todos. “Macgo”. Miguel Ángel Cuesta Gómez. El poema es precioso y cada comienzo de estrofa es como un lema de vida. “defender la alegría como una trinchera, como un principio, como una bandera, como un destino, como una certeza, como un derecho”. Un regalo estupendo. Gracias Macgo
Que bonito y generoso defender tu alegría con la recuperación y la mejora de otros mientras tu emprendes tu propia batalla.
En hora buena y felicitaciones por los que te acompañan.

Afrontando la lesión medular dijo...

Benedetti y Serrat, dos buenos compañeros de "Camino", Macgo.

Tu Testimonio me ha hecho pensar en mi propio Camino, ese que llevo recorriendo en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. Se me han ido sumando compañeros de viaje de los que he ido aprendiendo mucho, como tú. Ojalá y que te hubiera concido en otra senda pero el destino quiso que fuera en esta. Gracias por aligerar y enriquecer ese Camino y defender la alegría.

Afrontando la lesión medular dijo...

Me alegro que aunque haya sido de este modo, la vida te haya dado la oportunidad de reconsiderar las cosas importantes, Felipe.

Eres otro extarordinario compañero de Camino. También os deseo que la vida os regale lo que merecéis.

Afrontando la lesión medular dijo...

Betty, veo que vamos cargándonos de energía para este fin de semana con tu enlace y el de Macgo que ya he colgado en el Post y que, cada uno en su línea, nos enseñan a "SEGUIR HACIENDO CAMINO AL ANDAR" como nos enseñara el Maestro Machado.

María Asturias dijo...

"Defender la Alegría" si que es algo que nos toca cada día, hay tanto por que luchar por ella, y tanto camino por hacer, -pienso- que la vida es un peregrinar contaste, como esta Ruta de Compostela, que cada dís nos trae nuevos retos, y mucho por valorar, un fuerte abrazo

Afrontando la lesión medular dijo...

Entendamos la vida como un peregrinaje positivo y como una experiencia enriquecedora y no como una cruz que tenemos que llevar a cuestas.