viernes, 10 de noviembre de 2017

V Certamen de Cuentos sobre Ruedas : Votaciones Cuento nº 14 : "La mujer más hermosa del mundo"

Cuento nº 14
La Mujer Más Hermosa del Mundo

El consuelo de estar viva a veces no es suficiente, aunque es hermoso vivir. No estamos preparadas. Yo no lo estaba. Y aunque la estadística dice que a una de ocho nos pasa, ¿por qué iba a pasarme a mí?
Llegó el día. Sabía que no iba a ser fácil, que no estaba preparada. Que jamás iba a estarlo.
Era el momento de enfrentarme al espejo, al reflejo, a mi amputación, a mi nuevo cuerpo. Y allí estaba yo, aún con el pañuelo en la cabeza y con una gran cicatriz de esternón a axila derecha, que me recordaba que mi vida ya era otra… que yo era otra…
Y mientras dejaba que las lágrimas recorrieran mis mejillas y mi corazón doliera, escuché cómo tus llaves abrían la puerta.
¿Ya son las 14.30h? Se me echó el tiempo encima – pensaba mientras recolocaba esa especie de globo que ahora era mi teta derecha dentro del sujetador, y secaba mi cara con la camiseta, como si no hubiera pasado nada. No quería preocuparte. Preocuparte más.
- ¿Qué tal la mañana de trabajo, cariño?
- Echándote de menos, Elena.
- Pero si sólo han sido 6 horas.
- Creo que eres la mujer más hermosa del mundo.

Laura Rodríguez y María Lebrato                    5 de Noviembre 2017

V Certamen de Cuentos sobre Ruedas : Votaciones Cuento nº 15 : " A la altura del ombligo"

Cuento nº 15
A la altura del ombligo.
Eran verdes con un jaspeado marrón. Los ojos más bonitos y profundos que había visto jamás; y, ¿para qué engañarme?, también los más cercanos que había visto en mucho tiempo. Se había agachado para mirarme a mi misma altura entre la multitud que abarrotaba aquella cafetería del centro. Recuerdo que el ruido era tremendo y la luz exagerada, pero me quedé clavado en esos ojos que me escudriñaban con curiosidad y en esa voz que tímidamente balbuceaba “Hola, me llamo Ingrid, supongo que Antonio ya te hablaría de mí”.
Apenas conseguí articular un triste “sí”. Probablemente fue lo más absurdo que podría haber dicho, partiendo de que soy periodista y que Antonio no se olvidaría de contárselo a esta chica.
Lo cierto es que desde que miro a la gente a la altura del ombligo, apenas presto atención a otros detalles que no sean la talla del pantalón y la camiseta, igual que los demás sólo tratan de disimular que están fijándose más en mi silla que en mí. Pero Ingrid ya estaba estudiando mi cara antes de que pudiese decidir si su blusa combinaba con sus vaqueros. Sonrió con timidez y justo ahí, me sentí poner de pie.

Irene Rodriguez P                                       5 de Noviembre 2017  

V Certamen de Cuentos sobre Ruedas : Votaciones Cuento nº 16 : "El Lebrillo"

Cuento nº 16

El Lebrillo

En mi casa, cuando yo era un niño, había un lavadero en el patio con un grifo, un lebrillo y una tabla rugosa para restregar los trapos sucios.
El proceso siempre era el mismo; se llenaba el lebrillo hasta muy cerca del borde, se echaba la ropa en el agua para remojarla, se iban enjabonando y restregando las prendas contra la tabla, se apartaban estas prendas hasta que se había completado la colada y se desaguaba el lebrillo para volver a llenarlo de agua limpia en la que se iba enjuagando la ropa para después estrujarla y tenderla al sol.
Resultaba bonito ver llenarse el lebrillo, poco a poco, y daba alegría ver la transparencia del agua que realzaba las huellas del artesano que torneó el barro. Después, cuando se iba lavando la ropa se dejaba de ver el fondo y el agua sucia no era agradable de ver, por lo que se agradecía que se vaciase y se volviese a ver el fondo.
El lebrillo, como la vida, solo es bonito cuando está vacío o cuando está lleno de agua limpia. ¡Lástima que en la vida también tengamos que lavar nuestra ropa sucia y que volvamos a ver con claridad los detalles del fondo cuando se acerca el fin de la colada!.


Felipe Vila González                                              7 de Noviembre 2017

V Certamen de Cuentos sobre Ruedas : Votaciones Cuento nº 17 : Poquito a poco"

Cuento nº 17

Poquito a Poco

Quiero decir que antes de verte estaba muy nerviosa. Sabía que te iba a conocer en poco tiempo… Más que nerviosa estaba asustada. Aterrada. Algo que comprobé, y reforcé, cuando te vi entrar por la puerta. Tu presencia me hacía sentir intimidada.
No sabía cómo encajaríamos.
Recuerdo nuestras primeras salidas. No podía mirarte de frente, y mucho menos ver nuestro reflejo. En tus brazos me di cuenta que el ritmo de mi corazón cambiaba…
Una vez pasadas las primeras citas, nos fuimos entendiendo poco a poco y ganamos confianza. Nos cogíamos de la mano y comenzábamos a caminar juntas.
Desde hace un tiempo, más que caminar, bailamos este baile desconocido que hemos aprendido, creando al mismo compás.
Ya no me intimidas, ni me siento tan pequeña a tu lado; más bien al contrario. Me das libertad, sumándome alas con las que poder volar.
Y llevamos 452 kms danzados, casi 500; en el cual haremos una fiesta para celebrar esta gran relación. Te decoraré con muchos globos y lazos de colores, como tú has coloreado mis días. Serás la silla de ruedas más divertida.
Gracias por tu paciencia, por todo este aprendizaje… y por los lugares nuevos que vamos a descubrir juntas.

Laura Rodríguez  Moreno                                           8 de Noviembre 2017

V Certamen de Cuentos sobre Ruedas : Votaciones Cuento nº 18 : "El transcurso del tiempo"

Cuento nº18

El Transcurso del tiempo

Van pasando los segundos, los minutos, las horas, de aquel momento.
En un principio, poco significante, un pequeño revés, que cualquiera puede tener; fue una caída, estando de pie y a dar un paso y una extremidad no acompañó y seguidamente el cuerpo quiso seguir y al no haber un acuerdo entre ambos todo se precipitó al suelo.
En su camino, todos los miembros intentaron comunicar, unos firmes, otros más despistados y ese despiste, los llevó a todos ellos, hacia un destino no muy lejano (EL SUELO).
Una vez allí, pasados unos momentos de gran incertidumbre, volvieron a intentar, volver a comunicarse.
Debía ser hora punta.
Donde hubo comunicación, todos al unísono, se decían, venga, con fuerza todos a la vez, pero parecía que esos estímulos eran débiles y no podían surcar ese camino, tan abrupto y aparentemente cortado.
Las neuronas del cerebro no cesaron en enviar estímulos, se iban agrupando y con el trascurso, de un poquirriquitín de tiempo.
Pareció un espasmo muscular, pero enseguida se volvió a repetir, fue un gran despertar.
Poco a poco, se fueron uniendo conexiones y del no haber al hay es un gran haber.
No todo a veces se normaliza, pero si más de lo que uno piensa se llega a volver hacer.
Sea con tú ayuda, con la ayuda de alguien, algo…, todo ello junto, bienvenido sea.
El no cesar en el empeño, con fuerza, con pocas o muchas ganas y una inmensa ilusión, depara más avances de los que uno puede pensar.

A veces parece que.......

Manuel Penalva Melero                                               9 de Noviembre 2017

V Certamen de Cuentos sobre Ruedas : Votaciones Cuento nº 19 : "Hoy el presente"

Cuento nº 19
Hoy el Presente

Estoy a punto de cumplir 5 años y en mi memoria parece que ha sido hace un instante.
En el trascurso de estos casi 5 años, parece mentira, que se puedan almacenar, tantas imágenes, sentimientos, decepciones, llantos, sonrisas, …….
En un principio se empiezan a almacenar, muchas informaciones de diferentes caracteres.
Que poco a poco, por diferentes motivos no se muestran.
Son momentos que has retenido, aquel que te dijo: (Para la vida que vas a llevar, mejor que…, en otros momentos, el silencio, la pauta, él hay que esperar…
Este espacio de tiempo no fue ni corto, ni largo. Pero fue difícil de asumir.
En un momento dado, un pequeño roce en el cuerpo y este lo reconoce, una simple sílaba que no logras entender, pero si escuchar.
Con el trascurso del tiempo, vuelve a haber una conexión, entre el cerebro, el cuerpo y el ser.
Un muy despacio, pero se van reparando conexiones, la recuperación es mínima, escasa, pero va sucediendo.
En un principio, todo indica que no podrás, hacer, realizar… y posteriormente consigues, respirar, estar vivo, sonreír, llorar……
Las secuelas ahí están, y algunas no se irán, pero yo intenté, intento e intentaré que disminuya, su intensidad.
Cada día es diferente, no amanece igual y uno tampoco está igual, pero eso no es lo más importante.
Opinión personal: Poder sonreír es importante, sonreír es magnífico, pero :(SER SONREIDO) es lo mejor.

Manuel Penalva Melero                                      9 de Noviembre 2017

V Certamen de Cuentos sobre Ruedas : Votaciones Cuento nº 20 " El soñar es un bien de todos"

Cuento nº 20
El soñar es un bien de todos

Hubo, un ayer que ya pasó, fueron ideas que se fueron formando, pero una huella las dejó marcadas y estancadas.
Un traspiés, las atrapó y las retuvo.
Ideas de un futuro, que pasaron a un pasado y que hoy día actual, van aflorando algunas, unas se van desechando, otras van dando forma a otras nuevas, que en parte contienen un ayer.
Es bueno el no olvidar todo el ayer, pero no debe de influir, para construir un ahora mismo mejor, siempre se puede hacer mejor, pero no buscar la perfección, ¿Por qué?
Con permiso para mí no existe. Existe una continuidad, un no darlo todo por perdido.
En el ayer todo fue muy montaña rusa, con cuestas hacía arriba, el hoy es más llano, con montículos y curvas, pero poco a poco se van superando.
El mañana, no ha llegado. Por lo tanto, seguiré poco a poco, seguiré pensando, seguiré soñando: Qué bello y bonito es el instante exacto.

Manuel Penalva Melero                                      9 de Noviembre 2017