miércoles, 20 de noviembre de 2019

Votaciones Cuentos presentados al VII Certamen


Cuento nº 2                                     " ¡Bienvenido Leo!"


Han pasado siete meses desde que tus padres nos comunicaron una muy buena noticia:
¡Vais a ser otra vez abuelos!
El tiempo ha pasado muy rápidamente, quizás motivado por ese deseo de verte y tenerte entre nosotros.
La primera sensación al traspasar la puerta del Hospital, para ir a conocerte, ha sido muy diferente a esas visitas al mismo en los últimos cuatro años...
En esta ocasión, nuestro ánimo iba unido a disfrutar de un momento muy especial, único e irrepetible:
Ser testigos privilegiados en la línea de salida de tu vida.
La experiencia no ha podido ser más emotiva, poder contemplar y disfrutar de tus primeros gestos y pequeños movimientos, tus llantos y leves sonrisas, así como la unión y el calor en los brazos de tu hermana Chloe, nos ha llevado a guardar en la retina unas imágenes y escenas inolvidables.
Al mismo tiempo, hemos tomado conciencia de tu fragilidad y de la necesidad que tienes de ser protegido, así como el cariño que vas a recibir de tu nueva familia, el cual precisas y mereces.
Muchas gracias Leo, por ofrecernos éste maravilloso recuerdo, siempre perdurará en nuestro corazón.
No nos lo podíamos perder por nada del mundo.


Javier Lázaro.                                                 Valladolid, 21 de Septiembre 2019

Votaciones Cuentos presentados al VII Certamen


Cuento nº 3                                                 "La tía Catalina"

Mi tía Catalina era una viejecilla enteca, con la cara y la frente llena de arrugas profundísimas, casi esquelética, alcayatada por los dolores reumáticos, que se movía por la casa con la mano izquierda apoyada en la cadera, mientras que, con la derecha, iba haciendo las labores domésticas. Era viuda, había tenido dos niñas, que habían fallecido a corta edad, y tenía verdadera pasión por los niños pequeños que le inspiraban tal sentimiento, por su indefensión y desvalimiento, que, cuando los veía, siempre decía - ¡ Qué dolor de hijo !-. Y es que sentía encogérsele el corazón sólo de pensar que pudiese ocurrirles algo, sin que ellos supieran ni pudieran defenderse.
Esa asociación del dolor con la indefensión es la mayor demostración de ternura que había visto en mi vida.
Hoy, en el Hospital de Parapléjicos de Toledo, me he acordado de mi tía Catalina, ya fallecida hace muchos años, al ver la ternura con la que gran parte del personal de este hospital, la mayoría, trata a estos nuevos niños, de cualquier edad, recién venidos a una nueva vida, que necesitan, ante su actual situación, todo el cariño, ayuda y comprensión posible.
A los que no sean capaces de sentir esa ternura no podré comprenderles, aunque sí compadecerles, pues la vida debe haberles tratado muy mal y han sufrido una gran pérdida. Tal vez irreparable.


 Felipe Vila                                                                   Málaga, 30 de Septiembre 2019

Votaciones Cuentos presentados al VII Certamen


Cuento nº 4                                               "Segunda oportunidad"


¿Hay vida más allá? A menudo, esa dichosa frase sonaba repetidamente en mi cerebro mientras habitaba entre las paredes del hospital. Aunque parezca absurdo, cuando sientes que tus condiciones físicas han mermado, agradeces estar entre semejantes. Reconforta vivir un clima de comprensión mutua, mucho más que soportar la absurda complacencia de la gente.
Me aterrorizaba salir de allí. Sentía verdadero pánico. Sin darme cuenta, había formado una familia alternativa con el personal médico y el resto de pacientes. Dentro de esa burbuja me movía como pez en el agua, aunque fuera en silla de ruedas.
Cuando salí de mi zona de confort, descubrí que las calles no siempre estaban preparadas, algunos “accesos” no honraban a su nombre, ciertas personas carecían de civismo…

Es duro pensar que no eres el de antes. Frustra sentirse dependiente. No obstante, con el tiempo, aprendes a acortar las frases y dar un giro a tus pensamientos. Las pesadillas se transforman en sueños cuando aprendes que continúas siendo quien eras y que vivir puede ser maravilloso.

Echando la vista atrás, resulta curioso que sea ahora cuando nada me pueda detener. No hay barrera infranqueable una vez que te propones disfrutar de tu segunda oportunidad.



Vicente López                                   Puertollano (Ciudad Real), 5 de Octubre 2019

Votaciones Cuentos presentados al VII Certamen


Cuento nº 5                                                         "Pequeño"

No sé cómo te llamas. Ni tan siquiera te conozco.
Visitando un hospital, se puede caer en la tentación de deshumanizar todo cuanto te rodea, focalizando la compasión únicamente en la desdicha propia.
La primera vez que te vi, estabas tumbado boca abajo en una camilla. Se me encogió el alma al comprobar que alguien que podría ser mi hijo sufría de semejante manera.
Al cabo de unos días, nos volvimos a cruzar por el pasillo. Estabas en silla de ruedas, con una bandera de colores y una sonrisa de oreja a oreja. Tu madre presenciaba con descafeinada alegría cómo disfrutabas con los demás niños.
Insuflaste un brote de energía que me costaba horrores conseguir. Ser acompañante tampoco es sencillo, aunque se vivan las desgracias en tercera persona. Cuesta enormemente transmitir una pizca de alegría.
El último día, me colé en el gimnasio para saludar a Mercedes. Te vi andar. No pude contener las lágrimas.
Mi hijo fue mi particular fuente de esperanza, obligándome a sacar una sonrisa donde la inercia conducía a las lágrimas. Tú, sin conocerme, me transmitiste un ejemplo de superación sinigual.
Vosotros me mostrasteis el camino… Por vosotros me propuse a aprender a ser pequeño. 

Vicente López                                                  Puertollano (Ciudad Real), 5 de Octubre 2019

Votaciones Cuentos presentados al VII Certamen


Cuento nº 6                                        Carta a "ese chico genial"


Siempre he presumido y valorado muy positivamente, el hecho de compartir mi vida con "ese chico de buen genio".
Nuestros hijos, la familia, tus amigos y compañeros lo han podido comprobar y disfrutar a lo largo del tiempo.
Como tú bien sabes, hace más de tres años, la repentina aparición de esa lesión medular, irrumpió de lleno e inesperadamente en nuestras vidas.
También sabemos que las circunstancias y las dificultades que acompañan a la misma, te han conducido a modificar tu forma de vivir, y a su vez, por qué no decirlo, también tu "genio".

Para todos nosotros, revertir esta nueva situación, era, es y seguirá siendo siempre, nuestro reto más importante.
A veces pienso, si "ese chico con genio" es plenamente consciente de que queremos estar a su lado, tanto en los momentos dulces como en aquellos más amargos.
En éste punto, cómo bien haría un "genio azul", me atrevo a pedirte que salgas de tu lámpara mágica y nos concedas estos tres deseos:

- Recupera tu eterna sonrisa.
- Muéstranos tu gran positividad.
- Despliega y exhibe tu mejor ánimo.
Nunca debes tener la más mínima duda, seguiremos apoyándote y luchando juntos para que siempre sigas siendo "ese chico genial".


Isabel Moya                                                                     Valladolid, 6 de Octubre 2019

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Cuento nº 7                                           "Un "AMIGO" vino a verme"


Se presentó en mi vida, sin previo aviso y sin invitación.
De la noche a la mañana, él estaba aquí, tan cerca, que comencé a sentir su roce en todos los poros de mi piel.
Me comunicaron su nombre ("MT"), lo escuché con mucha atención, preguntándome:
¿a qué viene?, ¿a quedarse?, ¿por qué me ha elegido a mí?.....
Sin pausa y muy rápidamente, invadió mis espacios y mi tiempo, formando parte de mis emociones.
Él era capaz de influir en mi forma de caminar, hábitos, pautas y muy especialmente en mi modo de vida.
El personal que me cuidaba, lo conocía muy bien. Yo atendí sus consejos:
"Debes aceptarlo así, a medida que el tiempo avance irá cediendo en su afán dominante y podrás recuperar parte del terreno perdido".
Hoy, pasados más de tres años, él sigue aquí, conmigo.
En ciertos momentos, acentúa su presencia, señalando mis debilidades, en otros me concede alguna tregua para abrir nuevos caminos, eso sí, siempre compartiendo el mismo sendero...
Actualmente, he aprendido a valorar positivamente su forzosa "amistad".
Este episodio de mi vida me ha llevado a conocer nuevos y verdaderos amigos, algunos de ellos llevan bata blanca y por supuesto también "vienen a verme".


Javier Lázaro                                                                Valladolid, 8 de Octubre 2019

Votaciones Cuentos presentados al VII Certamen


Cuento nº 8                                         "La princesa y el saltamontes"



Había una vez una princesa llamada Clara. Sus amigos eran muy especiales, porque no eran humanos, sino animales.

Un día mientras Clara paseaba, se encontró un gran saltamontes.

Oh gran saltamontes ¿cómo te llamas? - Preguntó Clara.

Me llamo Señor Saltamontes y estoy muy triste.

¿Porque estás triste? -Preguntó Clara.

- Porque me gusta mucho saltar, pero ahora no puedo ni andar. Resulta que mis saltos llegaban hasta la luna, pero ahora parezco un niño que está en la cuna.

La princesa Clara decidió ayudar al Señor Saltamontes.

- Lo primero -dijo Clara- es que me cuentes por qué ya no puedes saltar.

- Oh Princesa! mis piernas me duelen de tanto brincar.

Clara se echó a reír, quizás a mi amiga Anna la rana te tendré que presentar.

Cogió al Señor Saltamontes y lo llevó con su amiga Anna.

Querida Anna quizás tú puedas ayudar a mi amigo Saltamontes, dice que ya no puede saltar.

- Yo Anna la rana tampoco puedo saltar, mis piernas viejas están, pero un secreto te he de contar, los ojos debes cerrar y a tu imaginación dejar volar.

Y así es como el Señor Saltamontes saltó y saltó y hasta la luna llegó.


Vicente Orts y Ayanna Chauntel                                   Alcalalí (Alicante), 13 de Octubre 2019